Una invitación para conocer la historia del Galeón de Manila, su cultura y su impacto en Filipinas y en América.

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domingo, 27 de julio de 2025

Jesuítas y Samurais

Me voy a referir a un libro publicado hace dos décadas, pero que sigue ofreciendo una oportunidad para reflexionar sobre el gran encuentro cultural de los misioneros católicos jesuitas en un período de gran convulsión en Japón en la segunda mitad del siglo XVI. En este blog publiqué varias entradas sobre este tema fascinante, pero en esta ocasión me detengo en el instrumental analítico del antropólogo aragonés Carmelo Lisón Tolosana (1929-2020).


 
Carmelo Lisón Tolosana
 La fascinación de la diferencia: 
La Adaptación de los Jesuitas al Japón de los Samuráis, 1549–1592  
Madrid: Akal, 2005 
Estructura del libro:
 
Prólogo

I. Francisco Javier o la racionalidad
II. Cosme de Torres o el diálogo
III. Valignano figura renacentista 
IV. La seducción del Japón cultural
V. El reto de la diferencia
VI. Adaptación integral

Epílogo para ayer y para hoy

Disponible en internet Archivo 👇👇👇

https://archive.org/details/lison-tolosana-c.-la-fascinacion-de-la-diferencia.-la-adaptacion-de-los-jesuitas


El libro  La Fascinación de la Diferencia: La Adaptación de los Jesuitas al Japón de los Samuráis, 1549–1592 , es sobre todo una reflexión antropológica sobre el encuentro cultural entre Japón y los intelectuales jesuitas. Es interesante por varias razones: conforme al pensamiento de Carmelo Lison Tolosana es posible e inevitable hacer historia desde la experiencia contemporánea y obtener conclusiones para la actualidad. Otro elemento es que el autor, como señala Joao de Pina-Cabral, de la Universidad de Kent ( Obituary , Antropology Today , Vol. 36, No. 3, junio de 2020) perteneció a una generación que vivió durante el oscuro período del franquismo. Estudió en Oxford y fue difícil su retorno a España, pero a mediados de los años 60 tuvo oportunidad de trabajar en los métodos de la antropología social en los que se había formado en Inglaterra. 
 
La obra aquí revisada es una excepción en el conjunto de su trabajo como antropólogo, pues la mayoría de sus estudios están dedicados a temas nacionales o regionales españoles. La interpretación se basa en los escritos de Francisco Xavier  (1506-152), Cosme de Torres  (1510-1570) y Alessandro Valignano  (1539-1606) durante su estancia en Japón. Es destacable la emoción que invocan estos misioneros; "la humana contemporaneidad" de estas figuras del pasado, a las que sentimos tan próximas en sus propios textos. Dice Lisón Tolosana: "No conozco una elaboración tan sistemática y un esfuerzo tan intenso como el llevado a cabo por los jesuitas para, olvidándose de la rigidez teológica, adaptándose a otra cultura, para, en una palabra japonizar en cuerpo y en espíritu."
 
El capitulo dedicado a Francisco Xavier es una lectura desde el ángulo antropológico contemporáneo, basado en la aproximación que el misionero español tuvo ante la cultura japonesa, primera generación de los fundadores de la Compañía de Jesús. Quien fuera nombrado santo al nivel de Ignacio de Loyola se preparó mentalmente incluso antes de llegar a Japón y empleó las técnicas impuestas por la compañía para afrontar la diversidad. Hay empatía y admiración ante la organización social de Japón y en su recorrido va confirmando sus pre-juicios y afinando su disciplina racionalista. Las cartas, escritas en una mezcla de español, portugués, italiano, latin, son difíciles pero riquísimas en observaciones, por lo que permite adentrarse en la personalidad del misionero.
 
El segundo capítulo está dedicado a Cosme de Torres y quiero destacar que este valenciano pasó al menos tres años en Nueva España, a partir de 1540, como capellán durante el virreinato de Antonio de Mendoza y Pacheco. Sin haberse ordenado como sacerdote participó en la expedición de Ruy López de Villalobos, de la que he dado cuenta en este blog. Llegó a Japón acompañando a Francisco Xavier y permaneció en el país hasta su muerte en 1570, cuando se calculaba en 30, 000 los cristianos locales.
"Capaz observador del Otro y hábil lingúista, estudia japonés con Angiro durante el viaje lo que le convierte, después de cierto tiempo y mucha práctica, en excelente intérprete de la misión. A él se deben la primera gramática japonesa y el primer vocabulario que, desgraciadamente, se han perdido. "
Para el antropólogo, el método de Torres es la adaptación cutural, como mecanismo para ajustar el comportamiento, práctica y tecnología para integrarse en un entorno nuevo o cambiante. Sin embargo, esa capacidad de acercarse al mundo japonés prendió las alarmas en Roma pues los misioneros practicaban "ritos" y ceremonias no previstos por la iglesia católica. Entre los principales críticos estaban franciscanos y domincos que observaban desde Manila. El tema de la liturgia católica, doctrinas y normas, disciplina del clero (el celibato se hizo obligatorio) frente a la variedad de experiencias del mundo fue fundamental en el Concilio de Trento, 1545-1563.
 
Un proceso mental adaptativo que Torres llevó a un nivel magistral es el diálogo con monjes budistas y shinto sobre temas filosóficos. Esa conversación se realizaba por medio de traductores, y paulatinamente Torres comenzó a hablar en japonés con gran refinamiento. Pero el método imponía escribir los argumentos y utilizar los textos en otras sesiones para comparar ideas, además de instruir nuevos misioneros no japoneses.
 
El perfil de Alessandro Valignano ocupa el tercer capítulo y el autor lo clasifica como el pensador renacentista del grupo. De hecho, formaba parte de una nueva generación entre los misioneros. Nacido en Nápoles durante la ocupación española fue parte de una refinada élite continental con perspectiva global. Fue nombrado visitador de las misiones en Asia, con lo que cumplía una doble autoridad, administrativa y religiosa, en una Provincia que contaba con un creciente núcleo de misioneros y de feligreses en Japón y en China. De hecho, Valignano estuvo tres temporadas en Japón, para continuar su labor en otras parte de la enorme provincia. Sin embargo fue capaz de escribir sumarios con suficiente información cultural, etnológica y política de varios de estos lugares.
 
Cumplió su cometido de hacer viable la misión en Japón por medio del comercio de seda, aunque esto fue criticado por muchas otras órdenes. Hemos desarrollado el tema en otra entrada, Comerciantes y Misioneros
 
El cuarto capítulo profundiza con más detalle en la organización de la misión jesuita en Japón, y da cuenta del encuentro que Valignano tuvo con el daymiō Oda Nobunaga en Kyoto en 1581. Es la curiosidad mutua de los personajes lo que dibuja un ambiente rico de experiencias y de intercambios. Sin embargo este acercamiento habría de concluir pronto pues la misión católica comenzaba a enfrentar el rechazo del poder de los shogunes. El ascenso de Toyotomi Hideyoshi marcó el cambio de interés a los forasteros.
 
En el marco del proceso político en Japón de las dos útlimas décadas del siglo XVI, el autor penetra en el ejercio de adaptación intelectual jesuita en ese período. El quinto capítulo es muy denso, cargado del lenguaje antropológico pero interesante en cuanto a los dilemas que enfrentaron los misioneros, en especial Valignano: evangelizar sin imponer, para desarrollar su labor misionera en un ambiente cultural muy estructurado y profundo, marcado por el budismo, el sintoísmo y el confucianismo.  Los jesuitas buscaban adoptar estrategias de inculturación, como vestirse como monjes budistas o utilizar términos japoneses para explicar conceptos cristianos, aunque estas adaptaciones a menudo generaban tensiones dentro de la propia Iglesia. 

El capítulo de conclusiones traza el camino seguido por los jesuitas en Japón. 
 
1. "El universitario (Francisco) Javier reproduce el modelo teórico dominante en el tomismo —todavía no ha llegado Descartes— en cuanto a la razón como actividad superior del espíritu y cumbre de lo humano. El ordo rationalis organiza, jerarquiza y totaliza la realidad, compara y relaciona; las relaciones lógicas entre proposiciones no vienen afectadas por los cambiantes tiempos y contextos sociales, al contrario, descubren lo universal y necesario para siempre y para todos." 

2. El padre Cosme Torres "ve la vida desde una ventana menos mística, más realista, en su trabajosa variedad; tiene antenas para captar las sinuosidades de los sucesos". Prefiere la discusión filosófica en un ambiente propcio, intimo, que permita continuar con la labor misionera pública.

3. "Valignano es la tercera de este retablo de figuras seleccionadas que con su enérgica personalidad marca como ninguno varias dimensiones del primer medio siglo de la cristiandad japonesa. Alma de humanista y temperamento jurídico, llega a Japón con ideas propias aunque coloreadas por estereotipos intertextuales que derivan de (Francisco) Javier y (Cosme) Torres, pero su atención enciclopédica al detalle le hace ver desde muy pronto que el estado de la misión es mucho más complejo y nada halagador. " 

* * *

El libro de Carmelo Lisón Tolosana contribuye a la interpretación cultural de un momento histórico muy particular que sigue sorprendiendo. El encuentro cultural del siglo XVI ha sido intepretado de múltiples maneras, desde un nacionalismo japonés que alentó un sentimiento de superioridad nipona desde la Reforma Meiji en el siglo XIX, hasta un chovinismo católico durante el franquismo. El trabajo de Lisón Tolosana trata de escapar de esas limitantes contemporáneas y procura explicar por medio de la antropología el diálogo cultural de aquel momento, aunque solamente desde el lado jesuita. Propio de su generación, es muy proclive al exaltar la empresa misionera de Occidente, algo que se habría enriquecido con un mayor conocimiento de la filosofía que prevalece en Asia.

Seguramente habrá nuevas investigaciones propias del siglo XXI, cuando resulta tan urgente apelar al entendimiento cultural mutuo y el respeto a la diversidad cultural. 


lunes, 9 de junio de 2025

La domesticación del arte asiático


La doctora Sonia Irene Ocaña Ruíz recién publicó un nuevo libro con el inquietante título: La domesticación de Asia. El arte transpacífico en Nueva España en el siglo XVII. Zaragoza: Prensas de la Universidad de Zaragoza, 2024.

El libro es una recorrido virtual alrededor del mundo, resultado de una profunda investigación de obras artísticas asiáticas que fueron muy apreciadas en la Nueva España y que ahora se encuentran diseminadas en museos y colecciones privadas en al menos tres continentes. El período de auge de ese intercambio cultural es principalmente finales del siglo XVI a principios del siglo XVII. 

La investigación de fondo muestra tantos nuevos elementos, comparaciones, aspectos técnicos de la producción de arte y del consumo global, que el lector quedará sanamente interesado en saber más. Podría llamarse también, Todo lo que Usted quería saber acerca de lacas, biombos, porcelanas y marfiles de origen asiático, pero no se atrevía a preguntar.

El concepto de domesticación es entendido por la autora como la familiarización que se produjo en la Nueva España con los bienes artísticos de origen asiático; de acceso relativamente fácil para las élites desde que se abrió el contacto regular por la vía del Pacífico. Pero en última instancia entiendo que además de la aceptación de esos objetos de origen lejano en los gustos y usos de las élites novohispanas, las piezas artísticas quizás perdieron parte de su valor semántico, adaptándolas a los valores religiosos y de lujo de las casa, los domos, de aquellos americanos. Un elemento adicional es la influencia que estos objetos tuvieron en la propia creación de arte en la Nueva España, con lo que apareció una variedad de piezas novohispanas que terminaron siendo exportadas a Europa.

El arte asiático en las casas y en las mentes novohispanas

 Estructura del libro:

1. LAS LACAS.
1.1. Las lacas japonesas en Nueva España 
1.2. Las lacas chinas 
1.3. Los enconchados: de las lacas namban a la pintura virreinal

2. LOS BIOMBOS ASIÁTICOS 
2.1. Los biombos japoneses
2.2. Las huellas japonesas en los biombos de Macao y Nueva España
2.3. Los biombos de laca china 
2.4. Los biombos japoneses de laca de Fausto Cruzat

3. LA PORCELANA .
3.1. La loza de China
3.2. La porcelana japonesa
3.3. La impronta de la porcelana china en la loza novohispana

4. LAS ESCULTURAS CRISTIANAS DE MARFIL
4.1. Las esculturas de marfil en el ámbito civil .
4.2. El ámbito eclesiástico.

En la Introducción, la Dra Ocaña señala:

"Los objetos asiáticos que circularon en Nueva España a lo largo del siglo XVII fueron más numerosos y variados de lo que suele creerse. Esta afirmación halla fundamento en la revisión de cientos de inventarios de bienes correspondientes a ajuares domésticos. Es bien sabido que buena parte del volumen del tráfico comercial entre Manila y Acapulco se dio de manera extraoficial, a través del contrabando. Tanto la laca como los biombos y los marfiles circularon profusamente en los ajuares domésticos, pese a que su presencia en los libros de sobordo fue bastante discreta. Si bien cada fenómeno posee sus propias particularidades, la extensa circulación de obras de calidades distintas perfila una problemática que se extiende más allá de la idea de lujo."

La ventaja del estudio de archivos es que, en ausencia de una parte importante de los objetos, que han desaparecido a lo largo de los siglos, se tiene testimonio de la posesión en manos de personas que los enlistaron en sus propiedades. Adicionalmente, debido a que parte de los bienes llegaron probablemente sin una clara regulación o por contrabando, la perspectiva documental ofrece una mejor identificación de la cantidad de objetos.

"El contacto directo y cotidiano tanto con Asia como con España dio a Nueva España una posición sui géneris, que se reflejó en su producción artística. Entre principios del siglo XVI y finales del siglo XVII,  la pintura novohispana desarrolló una notable diversidad de técnicas, soportes y materiales, que dio lugar a obras tan novedosas como la plumaria, las antas pintadas (pilastras), los biombos y los enconchados. Las dos primeras partieron de conocimientos prehispánicos transformados a instancias de los evangelizadores y de los conquistadores, mientras que los biombos y los enconchados surgieron a partir del diálogo tanto con el arte europeo como con el asiático, una vez establecido el comercio del galeón de Manila. Si bien desde finales del siglo XVI el éxito del arte chino y japonés inspiró distintas producciones artísticas en Asia, Europa y América, los biombos y los enconchados virreinales poseen características fácilmente distinguibles de otros objetos de inspiración asiática."

El primer capítulo ofrece una panorámica de las lacas japonesas cuya producción recibió diversas influencias asiáticas, de China y del Sudeste asiático, por lo que fue un arte nuevo en el período Momoyama (1568-1603). Pero también fue un arte que influyó y fue exportado hacia sus vecinos. El hecho es que cruzó el Pacífico y tuvo un impacto importante entre las élites novohispanas. Por la vía portuguesa también llegó a Europa, pero en principio tuvo un reflejo distinto en aquellas latitudes. Una de las repercusiones más interesantes de aquellas lacas oscuras y brillantes fueron los enconchados novohispanos. "Enconchados, entre lacas namban y pinturas novohispanas. El empleo conjunto de pintura e incrustaciones de concha nácar fue una novedad desarrollada en la Nueva España."





Enconchado mexicano con Isidro Labrador, alrededor de 1622, 

Museo de América, Madrid


El estudio ofrece una panorámica muy interesante y detallada de la influencia asiática, en la que se conjuga el intercambio en el Pacífico entre Manila y Acapulco, pero también los cambios que se fueron dando en diversas latitudes por ese encuentro cultural. El caso de Japón es muy importante porque se ubica, en la transición del siglo XVI al XVII, en un proceso político y cultural que sentó las bases del largo shogunato (casi coincidente con el periodo virreinal de la Nueva España y Perú). El arte japonés influyó en Asia y en América, se adaptó al consumo extranjero, arte Nanban, y a algunos de sus requerimientos religiosos. Pero todo concluyó con el cierre de las fronteras de Japón en la tercera década del XVII. Sin embargo, continuó la influencia indirecta, a veces por la puerta que dominaban los holandeses desde el puerto de Nagasaki, o cuando algunos artistas japoneses migraron y continuaron produciendo en puertos asiáticos.

👉Es fascinante la historia de Juan Antonio Xapón (páginas 100 a 107) personaje aún por decifrar, quien supuestamente tenía las habilidades de un artista japonés y residió por un tiempo en México. ¿Qué tanto influyó en otros creadores novohispanos? Poco se sabe, pero hay registros y ese es el queso para los ratones de archivo que pronto encontrarán algo más.

Los biombos, que han llamado la atención a muchos estudiosos a lo largo de varias décadas, son motivo del segundo capítulo del libro.

"Los biombos japoneses se conocieron en Nueva España desde la apertura del comercio con Manila; pese a esto, las referencias documentales localizadas datan del siglo XVII. Debido a su mayor tamaño y coste, es lógico que los biombos hayan circulado en menor medida que las lacas. Aun así, entre finales del siglo XVI y finales del siglo XVII, el lugar del mundo donde estos muebles plegables fueron más populares fuera de Asia fue la Nueva España. Desde principios del siglo XVII, el gran éxito de los biombos japoneses alentó la elaboración de ejemplares novohispanos; estos últimos se hicieron en distintos ámbitos virreinales e incluso se enviaron a la península ibérica y a Perú." 

Quedé intrigado cuál sería la composición pictórica de un biombo que muestra, según el hallazgo documental en este libro,  "la historia de la entrada del tártaro en la china". La obra se cita en 1657 y perteneció al comerciante Juan de Soto. Este blog ha tratado este tema. El Gran Tártaro ¿Quién es Palafox? 

Parece ser que los biombos fueron aceptados rápidamente en las casas novohispanas debido quizás a su belleza, versatilidad, y funcionalidad, al separar espacios en las amplias habitaciones de que aquella época. En el siglo XVII comenzó un proceso de producción local americana que imitaba las características principales de los biombos asiáticos: el fondo oscuro, los paísajes, las flores, las aves y las distintivas nubes doradas. Sin embargo, paulatinamente fueron adquiriendo la forma local al incorporar las narrativas novohispanas de eventos históricos como la Conquista y la descripción de las nuevas urbes.

En paralelo fue desapareciendo la distinción entre la influencia japonesa y china, para fundirse en los modelos orientales, incorporado al gusto de los consumidores novohispanos.

El tercer capítulo, el de las porcelanas, puede ser más complejo porque era más numeroso. De hecho, las vajillas, los adornos y otros productos asiáticos formaban parte importante de los cargamentos del Galeón de Manila ya en la última década del siglo XVI. "En la Nueva España de finales del siglo XVI y principios del siglo XVII circularon muchas más piezas de porcelana que en la mayoría de las naciones europeas, incluyendo España. Si bien la porcelana china circuló globalmente, tuvo distintas particularidades dependiendo del mercado al que se dirigía." 

El flujo abundante de piezas de diversas calidades tuvo un impacto en la diferenciación del lujo en el consumo novohispano. La disponibilidad de porcelana entró más de lleno en el gusto americano y casi de inmediato influyó en la producción local. Sin embargo, se reconoce que fue hasta la segunda mitad del siglo XVII cuando tuvo auge la loza producida localmente con influencia asiática.

"si bien en el siglo XVII la porcelana china circuló globalmente, su abundancia en la América virreinal propició procesos de apropiación especialmente complejos, en los que la huella de los modelos chinos podía resultar sutil, aunque rara vez se diluía del todo. Aunque en América nunca llegó a producirse porcelana, la loza poblana fina del siglo XVII, tanto la que incluyó detalles de origen chino como la que los dejó de lado, fue muy gustada en el virreinato de Nueva España y aun en Sudamérica. Así lo atestiguan los cientos de tibores, lebrillos y jarras conservados. El nutrido corpus de obras —muchas de las cuales se han incorporado en las últimas décadas a colecciones estadounidenses— permite advertir la evolución estilística, así como la coexistencia de soluciones, colores y esquemas decorativos cuya riqueza va más allá de la imitación de los modelos asiáticos.

Concluye el libro con la descripción del complejo proceso en que llegaron y se diseminaron los marfiles en la Nueva España y en Europa. Es bastante clara la intención religiosa en las imágenes en marfil, hechas por pedido en diferentes partes de Asia. Lo complicado es decifrar los orígenes y procesos de producción en manos de una variedad de artistas, aunque por lo general las piezas eran adquiridas en el famoso Parián de Manila. 

"Pese a no ser idénticos a los europeos —o quizá precisamente por eso—, los marfiles hechos en el Parián por artistas chinos fueron muy apreciados en Nueva España. Debido a que en Nueva España la circulación de marfiles asiáticos de temas religiosos se prolongó desde la apertura del comercio con Asia hasta el final de la época virreinal, las obras experimentaron cierta evolución estilística. En cuanto a los temas, tanto en el siglo XVII como en el XVIII abundaron las representaciones marianas, así como las de Cristo crucificado y el Niño Jesús, a los que se sumaron diversos santos."

Fueron las órdenes religiosas existentes en Filipinas la plataforma para la distribución de estas obras de marfil, originalmente destinadas a las contrapartes en la Nueva España. Es posible observar varios ejemplos más en parroquias en España, lo que muestra la red eclesiástica que promovió la distribución de este arte. Sin embargo, también existen registro varios de piezas en manos privadas. 

Me sorprendió gratamente reconocer el documento de la almoneda de los bienes del Diego Caballero Bazán, 1597, quien siendo presbítero en México también fungió como socio comercial de Diego Hernández Victoria, comerciante portugués avecindado al final del siglo XVII en Manila. Esta asociación comercial es testimonio del envío de novedosas mercancias asiáticas al mercado novohispano y hace volar la imaginación acerca de las personas que apreciaron, adquirieron y hasta ordenaron la elaboración de las porcelanas, lacas, biombos o esculturas de marfil, que llegaron algún lejano día a la Nueva España.

El libro de la doctora Ocaña es una pieza fundamental para la comprensión del enorme trasiego cultural que existió entre Asia, América y Europa a partir del siglo XVI. Debo reconocer que tuve necesidad de abrir muchos de los libros de arte a mi disposición y consultar en internet numerosas páginas de museos que afortunadamente contienen estas maravillas. La virtud del libro es que ofrece un orden conceptual y descriptivo del abundante acervo artístico de aquella época. 

jueves, 2 de enero de 2025

El Jade del conocimiento

Para iniciar el año, es interesante recordar uno de los paralelismos culturales que enriquecen la historia del mundo: la apreciación del jade en milenarias culturas de Asia y de América.

Hace más de una década, el Museo Nacional de Antropología e Historia de México auspició una exposición especial para conmemorar las relaciones diplomáticas entre México y China. El título fue Piedras del Cielo, Civilizaciones de Jade.

Esta identificación en China y en Mesoamérica en torno al jade antecede con mucho el período de la comunicación directa establecida por el Galeón de Manila. No se trata aquí de especular sobre contactos en el océano Pacífico previos al siglo XVI, sino abrir el espíritu a la sensibilidad de un gran poeta mexicano. José Juan Tablada, fascinado por las culturas asiáticas.

Exégesis

Es de México y Asia mi alma un jeroglífico.

¡Quizás mi madre cuando me llevó en sus entrañas
miró mucho los Budas, los lotos, el magnífico
arte nipón y todo cuanto las naos extrañas
volcaron en las playas natales del Pacífico!

Por eso amo los jades, la piedra esmaragdina,
el verdegay chalchíhuitl, por su doble misterio,
pues ornó a los monarcas de Anáhuac y de China
y sólo nace en México y en el Celeste Imperio.

Envuelto en los suntuosos brocados de la Sérica
y exornado de jades, mi numen es de América,
y en el vaso de ónix que es mi corazón,
infundiendo a mi sangre su virtud esotérica,
               ¡florece un milagroso
               cerezo del Japón!


Revista de Revistas, IX (414), 7 de abril de 1918, p. 14.
Incluido en el apartado "Época media (1901-1918)" de la sección "Los mejores poemas de José Juan Tablada" en Obras I Poesía (1971). Esta sección está integrada por los poemas publicados en la antología Los mejores poemas de José Juan Tablada (1943) y que no aparecen en ningún libro anterior a ella.
 


Jaguar teotihuacano

Luduan chino
 
Fuentes:
 
Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM.
https://www.iifl.unam.mx/tablada/interiores/poesia.php?pos=3&coleccSel=15&TP=15#botonesPoesia 

Colección temporal Piedras del Cielo, Civilizaciones de Jade. México, 2012.
https://lugares.inah.gob.mx/es/museos-inah/museo/exposiciones/1060-697-piedras-del-cielo-civilizaciones-del-jade.html?lugar_id=471&expo_id=1060
 


martes, 13 de febrero de 2024

Las élites novohispanas y la ostentación asiática

En la lista de nuevas lecturas relacionadas con el comercio transPacífico en la época virreinal, destaca el libro publicado por el joven historiador holandés Nino Vallen acerca de los mecanismos sociales y culturales que contribuyeron a forjar una identidad firme entre las élites novohispanas a partir del siglo XVI. Lo más atractivo de este texto es el papel que las culturas de Asia, por medio del comercio con Filipinas, tuvo en la sociedad novohispana. El autor va más allá de los análisis que se han realizado sobre la posesión de bienes sunturarios asiáticos en las casas de las personalidades de la Nueva España. En su libro, Nino Vallen aporta una visión más compleja e integral acerca del aprecio de sí mismos que tuvieron esas élites hasta llegar a considerar el verdadero centro de un Imperio extraordinariamente amplio.


Nino Vallen. Ser el corazón del mundo: El Pacífico y la formación del yo en la Nueva España, 1513-1641 , Cambridge, Reino Unido, Cambridge University Press, 2023.

En el libro hay una variedad de enfoques que tratan hábilmente las fuentes escritas de los siglos XVII y XVII, sobre todo, en las que México aparece como el Centro del Mundo , en palabras de  Bernardo de Balbuena , en su largo poema Grandeza Mexicana . Hemos referido el tema en una entrada de este blog en 2018. Otro material de análisis es una obra poco conocida de Rodrigo de Vivero y Aberrucia (1564-1636), en sus años de madurez, Abisos y proyectos para el buen gobierno de la monarquía española (sic).

El asunto central es el interés que tuvieron las generaciones herederas de la etapa de Conquista, un siglo o siglo y medio después, de reafirmar sus privilegios y mostrar sus virtudes para que fueran reconocidas por la Corona, por supuesto para obtener recompensas en títulos y posesiones. Por ello, la disertación de Niño Vallen recorre las características de los conquistadores, quienes por mérito de su acción obtuvieron múltiples privilegios.

La intensa circulación de personas en todas las latitudes del Imperio obligaban a los individuos no solamente a desplazarse, sino a alardear acerca de sus habilidades para solicitar una merced real. Aquí los intensos contactos con Asia, con sus realidades sociales y políticas tan variadas y las maravillosas mercancías que llegan a América, cobran una dimensión política muy relevante . En el libro se trata de élites, no de las otras migraciones igualmente importantes de trabajadores, marineros, soldados, que también contribuyeron a este rico intercambio humano.

Las generaciones posteriores debían buscar mecanismos para darse a notar, prestigiarse, como podría ser la búsqueda de nuevas rutas utlramarinas (como el ansiado camino a Asia por el noroeste del Pacífico); el alarde de los expertos conocedores de Asia; la disposición a ejercer responsabilidades en lugares distantes, como lo era la administración de Filipinas; el patrocinio o patronazgo de acciones religiosas en el itinerario a Asia y, finalmente, la tarea de los comerciantes dispuestos siempre a enriquecer de muestras del arte y la ostentación asiáticas a las casas solariegas de la Nueva España.

Todos estos personajes se caracterizaban por ser meritorios, que escribían largos documentos de los éxitos obtenidos y argumentaban a su favor ante la Corona española. Puede sonar conocido este proceso de autopromoción (fashoning) que aún realizan las élites mexicanas para obtener privilegios en el sistema político contemporáneo.

El libro es realmente rico en ejemplos, sin limitarse a un sólo enfoque, pues recurre a aspectos de la cultura, las artes, la economía y la política. Tal como la complejidad de un imperio tan grande como el español exige para su estudio. 

Nino Vallen dedica interesantes observaciones a la visión de Rodrigo de Vivero, quien fue brevemente gobernador de Filipinas (1608-9), pero quien vivió una de las aventuras o empresas más destacadas en la relación con Japón. Siendo criollo nacido en México, asumía como es natural los valores del pensamiento peninsular. Años más tarde, al final de su carrera (1629-36), recurre al expediente de la época de proporcionar consejos a la Corona, el llamado discurso de los arbitristas para sugerir políticas sobre grandes temas.

En el contexto de una crisis del comercio transPacífico, Rodrigo de Vivero muestra cierto desencanto con aquella colonia.

"Vivero observó que la expansión española en Asia había llegado a sus límites, ya que tanto China como Japón habían resultado ser demasiado poderosos para someterlos. Desde este punto de vista, la decisión de mantener Filipinas fue, en su opinión, una decisión que tuvo graves consecuencias para la fortaleza del Imperio. Durante los cincuenta años anteriores, observó, habían muerto 50.000 hombres en las islas, mientras que grandes cantidades de plata se habían perdido en manos de enemigos extranjeros." (1)

Recomiendo a los lectores una fuente del libro de Nino Vallen, que explica el concepto de la cultura de la apariencia. Se trata del ensayo de Frédérique Langue. De la Munificencia a la Ostentación. La Nobleza de la Ciudad de México y la Cultura de la Apariencia (siglos XVII-XVIII).  

Disponible aquí👇

https://journals.openedition.org/nuevomundo/642

Un ensayo más es el de Delphine Tempére. En las fronteras del mundo iberoasiático. Discurso y vida de los agentes de la Corona española en Filipinas (Siglo XVII), Universidad de Lyon, 2019. 👉  https://www.univ-lyon3.fr/medias/fichier/cv-delphine-tempere-juillet-2023_1687611996589-pdf

Otro texto de Nino Vallen, del año 2014, adelantaba algunas de las tesis de su libro. "Buscando el orden oriental. Agencias novohispanas y la invención discursiva de un mundo conectado", en Intercambios, Actores, Enfoques. Pasajes de la Historia Latinoamericana en una Perspectiva Global.  Aarón Grageda Bustamante, coordinador. Universidad de Sonora. pp. 101-116.

Nino  Vallen señala que, si bien su estudio concluye en la década de 1640, las ansiedades de las élites criollas por mantener y expandir su estatuto social y utilizar el contacto con Asia, se mantuvieron en los siglos posteriores. Es interesante que el autor mencione el libro del obispo Juan de Palafox y Mendoza, Historia de la Conquista de la China por el Tártaro, del que hemos hablado en este blog.

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1) Vallen, p. 127.


ACLARACION:

Por error atribuí nacionalidad alemana al autor Nino Vallen. En realidad es de nacionalidad holandesa. Pido disculpas a los lectores y al historiador.

Cuauhtémoc Villamar

22 de marzo del 2024

martes, 19 de diciembre de 2023

El Galeón de Manila en Singapur

El pasado 16 de noviembre abrió sus puertas la exposición El Galeón de Manila, en el Museo de las Civilizaciones Asiáticas de Singapur.  La exhibbición estará abierta al público hasta el 17 de marzo de 2024.

Puedo asegurar que es la exhibición más ambiciosa que se ha presentado en este lado del Pacífico, pues se han conjugado los esfuerzos de muchas entidades guibernamentales, privadas y académicas de varios países, para mostrar ejemplos de la cultura material que distinguió al comercio trans-Pacífico a lo largo de más de dos siglos, de 1565 a 1815. En 2022 hubo una exhibición en el Museo Ayala, enfocada en la influencia del comercio en Manila, de la que informamos en este blog. Varias de las piezas se suman a la muestra en Singapur y varios de los impulsores de este magno esfuerzo provienen de Filipinas y de México.

Sitio del ACM https://www.nhb.gov.sg/acm/

 En el portal electrónico de la exhibición se expresa un hecho importante y poco conocido:

"La exposición revela cómo las personas, los bienes y las ideas que circulaban por las ciudades portuarias globales de Manila y Ciudad de México crearon un patrimonio cultural y artístico compartido distintivo. Considerar a Manila como precursora de Singapur refleja las cualidades únicas de la propia sociedad mestiza de Singapur y el importante papel que las ciudades portuarias han desempeñado en los intercambios artísticos y culturales que dieron forma al mundo."

En esta exhibición también se reune una variedad de enfoques y experiencias de investigación que se separan de la forma tradicional de ver al intercambio comercial y cultural que atravesaba el océano más grande del planeta. Contribuye a esta perspectiva, por ejemplo, la observación sobre los avances técnicos de la navegación, de la geografía y de la cartografía. En su preparación han participado los expertos en arte asiático, novohispano y europeo, pero también los arqueólogos marinos, que desentrañan hallazgos de aquellos tesoros que quedaron en el fondo del mar.  

En suma, la exhibición con 140 piezas ofrece una muestra de lo que fue aquella portentosa empresa (en el sentido del esfuerzo humano) que vinculó a Asia con América y que tuvo un impacto fundamental en la globalización temprana, a partir del siglo XVI.

Un atractivo especial de la exhibición es la maqueta de uno de los majestuosos galeones que cruzaban el Pacífico, reproducido con fino detalle por el modelista Curro Agudo Mangas, a solicitud del historiador Iván Vadés Bubnov y el arquitecto Jorge Loyzaga.

También se presenta un gran retrato al óleo de Hasekura Tsunenaga, el damyo que viajó a México en 1615, en su camino hacia Europa. Aquel viaje causó sensación en la Nueva España, como hemos relatado en La Nao Va, febrero de 2018. Al fondo de la imagen del enviado japonés se puede observar el galeón San Juan Bautista, barco de 500 toneladas construído en Tsukinoura, al norte de Japón,

 


Desde México, específicamente desde el Museo José Luis Bello de Puebla, llega a esta exhibición el famoso arcón filipino que en la parte interna de su tapa contiene una imagen del puerto de Manila.  Es una pieza única en cuanto reune el trabajo de un baul español, la pintura que posiblemente fue hecha por un chino sangley y la ciudad amurallada de Filipinas en el siglo XVII. 

Hay ejemplos de marfiles, arte plumario y enconchados, platería,  porcelana china, textiles de orígenes diversos, lacas. Pero sobre todo hay una manera de enlazar toda la historia del intercambio trans-Pacífico con la diversidad cultural que caracteriza a los pueblos que entraron en contacto hace 400 años por medio del Galeón de Manila.

jueves, 2 de noviembre de 2023

Acapulco en nuestros corazones

Mi más sentida solidaridad con los habitantes del bello puerto de Acapulco

Esta bitácora está ligada de manera natural a Manila y a Acapulco. Ahora el puerto del Pacífico mexicano atraviesa por momentos muy difíciles por el impacto del Huracán Otis, el 25 de octubre de 2023, que entró a tierra con una fuerza extraordinaria.

          Adrian Boot
Puerto de Acapulco en el Reino de la Nueva España, 1628.

Los navegantes de todos los tiempos sabían de antemano de los riesgos del largo viaje en el Pacífico, si bien la llegada a puerto era el alivio después de semanas y meses de viaje atribulado. Acapulco y Manila cumplían con ese propósito y sirvieron de refugio a miles de viajeros a lo largo de siglos. 

Esta vez recapitularé sobre varios textos de este blog dedicados al puerto mexicano que se ubica en el Estado de Guerrero. Comienzo por una opinión un tanto injusta del barón Alexander von Humboltd, quien visitó brevemente el puerto de Acapulco en marzo de 1803. En su crónica de viaje, Humboltd hace apuntes sobre la geografía de la costa, las condiciones de la bahía pero también los vendavales y los terremotos. Recomiendo la nota de Anituy Rebolledo Ayerdi, aparecida  en el diario El Sur de Acapulco.

Digo que es injusto referirse al puerto mexicano solamente con la perspectiva alemana, intolerante al calor y más en aquella temporada del año, pero Humboltd dice:

"Acapulco (Acapolco), está al respaldo de una cadena de mpontañas de granito, donde la reverberación del calórico radiante aumenta el calor excesivo del clima. Cerca de la bahía de Langosta, se acaba de hacer la famosa obra de San Nicolás, corte de montaña destinado á dar entrada á los vientos del mar. La población de esta miserable ciudad, habitada casi exlusivamente por hombres de color, asciende á nueve mil almas cuando llega la nao de China; pero ordinariamente no pasa de cuatro mil." (1)

De los vendavales comenta:

"Los vendavales son tempestuosos, duros, acompañados por espesas nubes que cerca de tierra se descargan con aguaceros que duran de 20 a 25 días. Vendavales que destruyen cosechas y arrancan de raíz árboles enormes. Yo he visto cerca de Acapulco una ceiba (Bombax ceiba) cuyo tronco tenía más de siete metros de circunferencia, arrancada de cuajo por el viento"

Hasta aquí dejo al barón para que siga su viaje.

 

Otras historias de Acapulco

Bahía, puerto y población de Acapulco,
 incluyendo las instalaciones militares del fuerte de San Diego. 
Archivo de Indias, 1769

En La Nao Va hemos recorrido por diversos momentos importantes de la vida del puerto de Acapulco. La visita del viajero italiano Giovanni Francesco Gemelli en 1697 es un relato que se ha fijado en la memoria del puerto. Acapulco, puerta de entrada de la Nueva España. 

Una historia poco conocida es la estancia en el puerto de un notable personaje español que fue exiliado en 1678, hasta las islas filipinas. Se trataba ni más ni menos que de don Fernando de Valenzuela, favorito de la Reina María de Austria. 

En los mismos años, otro viajero mundial, Pedro Cubero, describe el puerto de Acapulco pero sobre todo el camino hacia la Ciudad de México, cruzando el río Papagayo.

Un siglo y medio antes, salía desde este puerto hacia el Oriente un joven nacido en Puebla, Felipe de las Casas. ¿Cómo sería la despedida de su padre? Ambos desconocían que aquel personaje se convertiría muy pronto en mártir en Japón y posteriormente en el primer santo mexicano, Felipe de Jesús.


Mapa francés de Acapulco, siglo XVII

En estas páginas hemos dado noticia de los descubrimientos arqueológicos en 2016 que muestran o confirman parte de las riquezas que conformaban el comercio del Galeón de Manila. Algo notable es que estos hallazgos se localizaron en la plaza municipal del propio puerto de Acapulco.

Un verdadero misterio proviene de una pintura de Carl Nebel, que se localiza en la Biblioteca Nacional de México. Aparece, ni más ni menos, una pequeña embarcación de tipo asiático en la mismísima bahía de Acapulco. Échenle un ojo.

Una noticia lamentable, de la que existe una amplia lista, es el comercio de esclavos que pasaba también por Acapulco. Aquí les dejo una entrada de 2009 a la que continué dando seguimiento. Ver también Dos esclavos de la India portuguesa. Pero también se registraba en Acapulco la salida de reos y saldados mexicanos con rumbo a las Filipinas. Soldados y reclutas eran parte de la tripulación del galeón que salía cada año de Acapulco.

De gran relevancia ha sido y es la presencia asiática y en especial filipinas en las inmediaciones de Acapulco. Un ejemplo son las palabras de origen filipino en el lenguaje local guerrerense. Un caso documentado es la presencia de filipinos en Coyuca, cercana a Acapulco.

Siguiendo con acontecimientos especiales, no puedo olvidar la embajada japonesa que visitó la Nueva España en el año 1614 y 1619 en su camino de ida y de regreso a Europa. Este evento causó enorme interés en el reino, pero imaginen ustedes la llegada de 120 japoneses, con sus ropas de seda o algodón, estampada de vivos colores y portando sus katanas en aquel puerto del Pacífico mexicano.

Estas son algunas de las notas que forman parte de La Nao Va. Invito a los lectores a buscar varias más en esta misma página.

¡ARRIBA ACAPULCO!

¡PRONTO SERÁS NUEVAMENTE LA JOYA DEL PACIFICO MEXICANO!

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(1) Alexander von Humboltd, Ensayo Político sobre el Reino de la Nueva España, Traducido al español por don Vicente González Arnao, Paris, 1822. 

 https://books.google.co.th/books?id=xwwWAAAAYAAJ&printsec=frontcover&hl=es&source=gbs_ge_summary_r&cad=0#v=onepage&q&f=false



viernes, 26 de marzo de 2021

El "Peligro Amarillo"

Un deporte de moda en los medios occidentales, incluyendo a México, es acusar a los chinos de ser una amenaza para el orden internacional y para los conceptos de democracia y derechos humanos. Este blog es de historia, y en lugar de discutir en el terreno de las relaciones internacionales contemporáneas ofrezco al lector una breve revisión de varios momentos del siglo XVI, de una corriente etnocéntrica que ha llegado a extremos de abierto racismo en contra de los asiáticos y en particular de los chinos. 

Debido a mi experiencia diplomática de casi tres décadas, principalmente en adscripciones en Asia, me he encontrado con una variedad de expresiones racistas, en muchos niveles y con intenciones diferentes, que descalifican a los terceros con base en los tonos de la piel y establecen estereotipos inaceptables. En pleno siglo XXI veo el resurgimiento de las peores formas de tales prejuicios.

Pero ¿de dónde proviene esta caracterización de las personas asiáticas como amarillas? ¿Qué significado tuvo y tiene para el trato social, político y hasta económico? 

Vayamos al pasado. 

 
Reaparece el inaceptable racismo contra la población asiática. 
El cartel de 1899 muestra a Occidente como una mujer inerme agredida por los chinos. 
El siglo XIX fue la época de los tratados desiguales impuestos por las potencias extranjeras contra muchos países. 
Imagen tomada de Wikipedia.
                         

* * *

Algunas de las descripciones de visitantes europeos a Asia, en el siglo XVI, se referían a los habitantes de esas naciones, específicamente a chinos y japoneses, como blancos. Sin embargo, en aquella época el término equivalía a personas similares en desarrollo y organización a los europeos. Eso denota evidentemente un rango jerárquico en el que los europeos se consideraban superiores a todos los demás. Para sopresa de los viajeros portugueses y españoles de aquella época, se encontraban ante civilizaciones muy avanzadas y uno de sus rasgos era la piel que ellos calificaban como blanca para equiparalos con ellos. Si, es una visión simple o hasta burda, pero servía para tomar decisiones como el comerciar con ellos, considerar que eran susceptibles de adoptar voluntariamente la religión católica y aceptar el dominio de los poderes europeos. 

Los portugueses, comandados por Afonso de Albuquerque, tomaron en 1511 la ciudad de Malaca, importante centro comercial de la región del Sudeste de Asia. Su intención era controlar la arteria principal del comercio de especias. Poco después, Tomé Pires, un funcionario de esa misión escribió acerca de la vida social de la región, en un documento muy valioso para comprender el avanzado nivel de esas sociedades. Una frase que llama la atención es su descripción de la gente de China como "blancos de una albura como la nuestra" (1).

Otro importante cronista portugués de la primera parte del siglo XVI, Duarte Barbosa, describe a los chinos de la siguiente manera:

los habitantes de este reino son grandes comerciantes, hombres blancos y bien dispuestos. sus mujeres son de muy hermosos cuerpos. Ellos y ellas tienen ojos pequeños, en la barba no más tres o cuatro cabellos (como signo de) gentileza; y cuanto más pequeños son los ojos, los hombres  son considerados más gentiles (3).

Hace 500 años, Antonio Pigafetta refiere en su diario, en la isla de Cebú el 9 de abril de 1521, la forma en que Magallanes entró en contacto con la autoridades locales, acordó el trato comercial y la conversión religiosa de los habitantes de la isla. Se estableció que el rey local establecía una Alianza con España. Se intercambiaron regales, comieron y bebieron juntos. Un detalle interesante es su referencia a la desnudez de las muchachas.

"Estas muchachas eran muy bonitas y casi tan blancas como los europeos, y no por ser ya adultas dejaban de estar desnudas; algunas, sin embargo, llevaban un trozo de tela de corteza de árbol desde la cintura hasta las rodillas; pero las otras estaban completamente desnudas: (...) tenían los cabellos largos y negros, y un velillo ceñía su cabeza. No llevan nunca sandalias ni otra clase de calzado. Merendamos en casa del príncipe y volvimos en seguida a nuestro navíos." Los subrayados son míos (3)

Fernando de Magallanes moriría pocos días más tarde de esa ceremonia descrita por Pigafetta, el 27 de abril de 1521, en la playa de Mactán. En otra oportunidad podré comparar la visión que tenían los soldados de Hernán Cortés, exactamente en aquellos años, acerca de los pobladores de América.

Al final de aquel siglo, una vez establecido el dominio español sobre el archipiélago de las Filipinas, los ánimos para conquistar China encendieron muchas interpretaciones que acentuaban, todavía, el aprecio de las cualidades del Imperio del Medio. Ya hemos tocado el tema en este blog y mencionado los alegatos para invadir China. En el plan presentado por el padre Alonso Sánchez ante el rey Felipe II, se señalan 13 razones, oportunidades y ventajas para esta aventura, pero dejo al lector la revisión del inciso número ocho:

"Que por ser la gente tan ladina y de tanto entendimiento blanca, vistosa, y de linda disposición y tan noble y tan rica y que no tiene cosa de indios sino que salva la Fé y valentía en todo lo demás nos hacen ventaja y por ser las mugeres extrañamente honestas, graves y recogidas y fidelísimas y muy humildes y sugetas á sus maridos y de tanta ó mas gracia, hermosura y discreción que las de España y ricas y nobles, sera muy llano y ordinario honesto y honroso como ya se hace en Macan (Macao) el casarse los españoles capitanes y soldados mercaderes y de todas suertes aunque sean ilustres con ellas y asentar y arraigar en la China y con esto mezclarse propagarse multiplicarse, unirse y hermanarse y cristianarse todo en breve, lo cual nunca ha habido ni se ha hecho en ninguna parte de las Indias que se han descubierto y poblado que por ser la gente bárbara y vil pobre y fea nunca ha habido nudo ni unión de casamientos ó han sido pocos y afrentosos y tenidos ellos y sus hijos y descendientes por genero de infamia y deshonra por lo cual ni ha habido entre las naciones amor ni unidad ni seguridad ni confianza ni multiplicación ni aumento ni llaneza de parte de los naturales ni asiento ni aplicación de los españoles, y asi ni población ni gobierno y asi ha sido todo barbaridad y perdición y depravación espiritual y temporal de las leyes y gobierno y de las haziendas pueblos y personas que todo ha ido siempre de mal en peor, y acabándose, de lo cual nada ha de pasar en la China ni habrá lugar á tantos desconciertos por la ocasión que ha de haber de casamientos amistad y familiaridad como con iguales de perseverar y echar raices en la tierra por lo dicho de la honestidad y hermosura, nobleza y riqueza y discreción de la gente y otras muchas comodidades de la tierra." (4)

Como se puede ver, se trataba de un plan que afortunadamente no fue aceptado por Felipe II. Se trataba de una conquista y colonización que de alguna forma tomaba experiencia y corregía lo que había sucedido en América (donde según Sánchez la gente es bárbara, vil, pobre y fea).

* * *

La lista de expresiones favorables a los habitantes de Asia se extiende a numerosos cronistas, portugueses y españoles, que elogian el nivel de creatividad e ingenio, la organización social (conocida como 'buena policía') y equiparaban a los asiáticos con los europeos. En casi todos los casos se menciona la posibilidad de convertir a las poblaciones hacia el Catolicismo. En esa lista entran las cartas de Francisco Xavier, de Diego Pantoja, Mateo Ricci,  y textos muy elogiosos en el caso de Japón: el padre jesuita Luis Frois y el gobernador español de las Filipinas Rodrigo de Vivero

Podría señalarse que el acercamiento misionero a las culturas de Asia rindió frutos al menos en el conocimiento de las culturas que anima a los pueblos de ese continente. Ha sido el diálogo cultural más importante entre Oriente y Occidente y quizás no se ha vuelto ha presentar ese grado de compresión o voluntad de comprender al otro. Desde el lado americano del Océano Pacífico, la influencia asiática era apreciada en sus expresiones artísticas, los biombos, las porcelanas, las sedas, pero también en cuanto a la idea de un orden social casi ideal.

¿De dónde sale entonces el sesgo racial y el cambio en la apreciación hacia los pueblos asiáticos?

Michael Keevak, quien estudia este fenómeno y elabora una larga compilación de testimonios de la primera era de contactos entre Europa y Asia, explica que la racialización de los otros es ante todo un fenómeno de los propios europeos. En los escritos europeos de la época, señala Keevak, las referencias al color de piel tienden a reflejar concepciones clásicas y medievales de los efectos del clima y la geografía en los seres humanos y no una visión biologista de que algunas personas son inherentemente superiores a otras (5)

Conforme se fueron intensificando los contactos y crecieron los interéses en el comercio, la caracterización de "los otros" fue incluyendo el caracter racial como modo de catalogar a los pueblos. El concepto básico es que lo blanco es lo avanzado y los matices de colores se van convirtiendo en lo atrasado, lo grotesco, lo bárbaro. Los asiáticos comenzaron a ser calificados de manera despectiva como amarillos. El prejuicio racial se profundizó en la época más aguda del esclavismo del siglo XVIII al XIX. En aquel período tomaban las riendas de la hegemonía mundial otras potencias, como Holanda e Inglaterra y más tarde Francia y Alemania. Tal despropósito incorporó elementos seudocientíficos que clasificaban a "las razas", en total desconocimiento de que todos los humanos somos parte de una sola raza.

El ideal (blanco) del capitalismo moderno.

A principios del siglo XX, el modelo de capitalismo exige un perfil específico "racial" y religioso, el protestantismo, según la elaboración de Max Weber. "La práctica ética que mejor representa a este ethos solicitado por el capitalismo es, para Weber, la del cristianismo protestante, y en especial la del puritanismo o protestantismo calvinista, aquel que salió del centro de Europa y se extendió históricamente a los Países Bajos, el norte del continente europeo, a Inglaterra y finalmente a los Estados Unidos de América." Todo lo que es diferente a este modelo de civilización estaría fuera de la modernidad capitalista. (6).

La clasificación por el color de la piel es subjetiva y falsa, y solamente ha servido para justificar todo tipo de abusos en el trato de las potencias coloniales con poblaciones de otros países "no blancos". En el momento actual son inaceptables el lenguaje y las prácticas del racismo, aunque se expresan en muchas formas tanto a nivel popular en Estados Unidos y Europa. Quizás el racismo más pernicioso, el anhelo de la blanquitud, es el que se cuela por las rendijas del clasismo, de las oportunidades negadas, del desprecio a los pobres en nuestros propios países.

El conflicto actual entre EUA y China, sobra decir, no se limita al aspecto racial, pero creo que existe un vacío en el lenguaje que posibilita el diálogo. Se exige a China seguir los cánones culturales y el modelo político occidental. El problema es que cuando la confrontación baja al ras del suelo, comienzan a aparecer los signos de intolerancia contra China y "lo asiático" (así, sin diferenciaciones) que estamos viendo en varias partes del mundo.

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(1) "Ho Rey de China he Jentío da grande terra he a Jemte da chyna branqa da nossa alvura vesten os mais panos pretos Dalgodam". Armando Cortesão. The Suma Oriental of Tomé Pires an Account of the East, from the Red Sea to Japan, Written in Malacca and India in 1512-1515 ; and the Book of Francisco Rodrigues: Rutter of a Voyage in the Red Sea, Nautical Rules, Almanack and Maps, Written and Drawn in the East before 1515. Nendeln, Liechtenstein: Kraus Reprint, 1967. pp. 392-393. La Real Academia Española dice de albura, blancura perfecta.

(2) Viaje alrededor del mundo por el Caballero Antonio Pigafetta gentilhombre de Vicencio, en Mauricio Obregón, La Primera Vuelta al Mundo, Magallanes, Elcano y El Libro Perdido de la Nao Victoria, Bogotá: Plaza & Janes, Colombia, 2da ed, 1988. pp. 204-207)

(3) "os moradores de este reino sao grandes mercadores, sao homens brancos e bem dispostos. suas mulheres sao de mui formosos corpos, eles e elas tem os olhos pequenos, nas barbas tres ou quatro cabelos noa mais, por gentileza; e quanto mais pequenos tem os olhos, tanto os hao por mais gentis homens." Traducción mía. Duarte Barbosa. O Livro de Duarte Barbosa. Introduçāo e Notas de Neves A’Guas. Lisbon: Publicaçōes Europa-América, 1993. 

(4) Francisco Colín (1663). “Labor Evangélica de Los Obreros de La Compañía de Jesús en las Islas Filipinas por el P. Francisco Colin de La Misma Compañía." - Libro Digitalizado a Partir Del Material Sin Derechos de Autor En La Biblioteca Estatal de Baviera En Munich [Alemania] 2007-2017 Búsqueda de Imágenes,” 1904.

(5) Michael Keevak. Becoming Yellow: A Short History of Racial Thinking. Princeton University Press, 2011. 

(6) Es muy aprovechable la lectura del breve ensayo de Echeverría, Bolívar. “Imágenes de la ‘blanquitud.’” México: Siglo XXI Editores Mexico, 2007. http://www.bolivare.unam.mx/ensayos/Imagenes%20de%20la%20blanquitud.pdf

Ver también:

Alatas, Syed Hussein. The Myth of the Lazy Native: A Study of the Image of the Malays, Filipinos and Javanese from the 16th to the 20th Century and Its Function in the Ideology of Colonial Capitalism. Routledge, 2013.
Ellis, Robert Richmond. They Need Nothing: Hispanic-Asian Encounters of the Colonial Period. University of Toronto Press, 2012.
Mungello, David E. The Great Encounter of China and the West, 1500-1800. London: Rowman & Littlefield, 1999.
Said, Edward W. Orientalism. New York:Vintage Books, 1979.


lunes, 19 de octubre de 2020

Podcast México Japón

La Embajada de México en Japón me dió la posibilidad de abordar en un podcast el tema de la relación inicial entre nuestros dos países. Invito a los lectores a escuchar la entrevista formulada por el diplomático mexicano Andrés Emmanuel Trinidad Hernández.

Agradezco a la Embajada y a Emmanuel esta oportunidad de llegar a un público más amplio.



Como respaldo a las ideas planteadas en la entrevista, me permito incluir algunas entradas de este blog en las que se desarrollan varias de las aseveraciones y fuentes que he manejado. 

Destacan los siguientes temas:

Contactos iniciales entre Japón y Nueva España

Presencia japonesa en Jalisco, mayo de 2020.

Sebastián Vizcaíno y el Galeón de Manila. enero de 2016.

El legado del Samurai, viaje de Hasekura Tsunenawa, junio de 2013.

Rodrigo de Vivero, texto de Archivo de la Frontera, 2005

 

Misioneros en Japón.

La compleja y acccidentada incursión misionera católica en Japón a principios del siglo XVI. Parte de ello se condensa en la figura de San Felipe de Jesús, que se convirtió en un estandarte de la iglesia mexicana en los siglos posteriores. Varias entradas en agosto de 2010.

 

Aspectos económicos.

Ciclos de la plata, junio de 2011.

 

Influencia de Japón en la cultura y el arte en Nueva España

Nueva España y el mundo, febrero de 2018.

Comercio de bienes suntuarios, septiembre de 2011.

 

Esclavismo asiático Esclavismo en Japón.

Esclavismo en Japón. noviembre de 2013.

Comercio portugués de esclavos,  octubre de 2013.

Esclavos japoneses en Nueva España, agosto de 2013

 

Algunas notas del autor desde Nagasaki. septiembre de 2019.