martes, 6 de agosto de 2013

Esclavos japoneses en México

El diario Yomiuri Shimbun publicó el pasado mes de mayo una interesante nota histórica sobre la presencia de esclavos japoneses en la Nueva España en el siglo XVII. A su vez, el diario El País rescata la nota del periódico nipón y la coloca en perspectiva. Lectura muy recomendable, que espero signifique algo más que el rescate de un hecho "curioso" y en cambio un mayor interés por conocer el proceso histórico que nos condujo a esta modernidad.



Los investigadores Lucio de Sousa, de la Universidad de Evora, y Mihoko Oka, de la Universidad de Tokio, descubrieron un documento en el Archivo General de la Nación, sección Inquisición, en México. Aunque la investigación pronto será publicada, adelantan que tres  personajes, Gaspar Fernandes, Miguel y Ventura, identificados sólo como Xapon, procedentes de la prefectura de Bungo, en el sur del archipiélago japonés, fueron vendidos en Nagasaki en 1585 a un comerciante portugués de nombre Perez por siete pesos, en un contrato de tres años. Gaspar tenía en aquel momento ocho años. 

Siete pesos el precio de un esclavo, comparado con el costo de una botella de aceite de oliva que en aquel entonces ascendía en España a ocho pesos.

El documento, como tantos otros que esperan en los archivos de México, Perú o España, se localizó en los expedientes de la Inquisición porque Pérez fue arrestado en Manila en 1596, acusado de judaísmo. El portugués y su familia cruzaron entonces el Océano Pacífico para llegar a la Nueva España, donde arribaron en diciembre de 1597, bajo la custodia del Santo Oficio. Los tres esclavos formaban parte de su menaje, once años después de que los había adquirido. Comparecieron en el juicio inquisitorial y aparentemente obtuvieron su libertad por haber colaborado con las autoridades.

En opinión de los investigadores, el documento ofrece una perspectiva novedosa pues establece que viajeros japoneses, forzados o voluntarios, había realizado el trayecto hacia América desde el siglo XVII, antes del período en que Japón cerró sus puertas al mundo en 1639. Muy interesante. ¿Qué sería de aquellos tres forzados y cómo se adaptarían a la vida en México? ¿Escaparía Perez, el dueño, de las garras de la Inquisición?

En otra ocasión hemos hablado sobre este tema con base en una importante fuente de información, el estudio de Virginia González Claverán acerca de un documento colonial sobre el comercio de asiáticos en la Nueva España. Pronto colocaré una nota sobre el papel de los portugueses en el comercio esclavo en el Sudeste de Asia. 
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