Una invitación para conocer la historia del Galeón de Manila, su cultura y su impacto en Filipinas y en América.

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jueves, 28 de mayo de 2026

Conexiones regionales del archipielago filipino

Celebro la publicación del ensayo "Conexiones marítimas y transformaciones coloniales: una reinterpretación de las redes de intercambio en Filipinas", publicado en inglés en la Revista Internacional de Arquelogía Histórica, edición de mayo de 2026. Los autores del trabajo académico son Stephen Acabado, Yan Chin Wang, Earl John Hernández, Eric Nobis, Francis Tordilla, Karen Artiaga, Francisco Datar, Noel Jay Roxas y Madelein Yakal.



Acceso gratuito AQUÍ

Los autores subrayan la propuesta de que las sociedades filipinas ya tenían una gran comunicación con el resto del Sudeste de Asia, antes de la llegada de los europeos. Esto contradice la visión construida en el siglo XX de que Filipinas fue creada por la intervención europeo-americana a partir del siglo XVI. Esta vez, la afirmación de los autores contribuye con hallazgos arqueológicos que muestran una profunda interacción, en múltiples direcciones, que coloca a las comunidades del archipiélago filipino "como una sociedad que se desarrolló mayormente por sí misma antes del colonialismo". 

Stephen Acabado indica:

"Por ejemplo, el barangay se ha presentado a menudo en los libros de historia filipina y en la historia popular como una comunidad pequeña y autosuficiente construida en torno a los lazos familiares, la lealtad y los líderes locales. Los historiadores que buscaban recuperar la historia filipina de las interpretaciones coloniales y estadounidenses anteriores solían centrarse en la unidad e independencia de estas comunidades como parte fundamental para fortalecer el sentido de identidad filipina.

"Los hallazgos de Bombon, Camarines Sur, demuestran la dinámica y la interconexión de las comunidades filipinas mucho antes de la llegada de los españoles. En lugar de grupos aislados o separados, la evidencia arqueológica apunta a una interacción activa en toda la región. Las comunidades de Bicol ya formaban parte de redes de intercambio marítimo siglos antes de la colonización. Cuentas de vidrio vinculadas al comercio indopacífico de hace al menos 1600 años, cerámica de Changsha relacionada con los sistemas de intercambio de la dinastía Tang (618-907 d. C.), celadón de Longquan (siglos X-XVI d. C.), gres tailandés (siglos XIV-XVI d. C.) y otros objetos importados demuestran que las comunidades locales ya interactuaban con el sudeste asiático y China desde el siglo VII d. C.

Así pues, los hallazgos de Bombon revelan que no se trataba de una comunidad aislada del mundo exterior, sino de una integrada en redes fluviales y marítimas dinámicas. El estudio describe Bombon como un nodo intermedio que conectaba las zonas interiores y costeras a través del río Bicol, la bahía de San Miguel y rutas marítimas más amplias. En otras palabras, la interacción no era una excepción a la vida precolonial, sino parte de la existencia cotidiana.

"Lo interesante es que los habitantes de lo que hoy conocemos como Bombon no fueron receptores pasivos de la influencia extranjera. Nuestro estudio sostiene que las comunidades adoptaron, negociaron y reelaboraron selectivamente las relaciones externas según sus necesidades locales. La arqueología, por lo tanto, demuestra que las comunidades filipinas participaban en la dinámica de los mundos regionales mucho antes del nacionalismo, e incluso mucho antes de la existencia del Estado-nación.

"Los hallazgos también replantean las narrativas que consideran el colonialismo como el momento en que Filipinas se globalizó. Los habitantes de Bombon ya estaban conectados a sistemas de intercambio asiáticos más amplios siglos antes. De hecho, el estudio incluso muestra que la participación de Bombon en el intercambio de cerámica importada parece disminuir durante el período colonial, mientras que lugares como Intramuros intensificaron sus conexiones globales. Solo esto debería hacernos reconsiderar las historias simplistas de la historia que avanzan en línea recta desde la "población nativa aislada" hasta la "modernidad colonial".

"Quizás la mayor contradicción (el autor llama ofensa) de la arqueología a las narrativas nacionalistas reside en que el registro material demuestra que los filipinos comerciaban, se adaptaban, negociaban, tomaban prestado y reinterpretaban elementos culturales mucho antes de que el nacionalismo moderno intentara imponer fronteras culturales más definidas. El archipiélago no era un mundo cerrado, sino más bien una encrucijada marítima y un centro de intercambio moldeado por el movimiento y el intercambio cultural."

sábado, 11 de octubre de 2025

Estrecho de San Bernardino

Agradezco a Bobby Cuaton Orillaneda del Museo Nacional de Filipinas por la información y por las fotografías. 

El Estrecho de San Bernardino es propiamente dicho un laberinto de islas, o así era visto -y temido- por los navegantes europeos y americanos que llegaban y salían de Filipinas. Es uno de los lugares donde por siglos se registraron múltiples accidentes, varios mortales.

El Embocadero, como se le conocía, está flanqueado por la isla de Luzón, que extiende hacia el sur un extraño brazo o península de Bicol, frente a la isla de Samar. Ahí, entre esas dos costas se encuentra la Isla Capul, donde arribaban los barcos procedentes del mar abierto tras largo viaje. 

Se dice que Capul es una abreviación de Acapulco. Se non é vero, é ben trovato (si no es verdad, es un acierto)

 


Capul es un municipio insular en la provincia de Samar del Norte. Se localiza en 12.25N, 124.11E, en el extremo sudoeste del Embocadero. La historia local está ligada a las primeras expediciones y por ahí salió Andrés de Urdaneta buscando el regreso del galeón hacia el continente americano. Se dirigió hacia el norte, terco que era, hasta alcanzar la corriente Kuro Shio, o río negro, que recorre el sur de Japón y se remonta hacia el norte del Pacífico, para finalmente bajar a la altura de California. 

En la isla de Capul se habla Inabaknon, un idioma relacionado con poblaciones del suroeste del archipiélago. El lugar es testigo de miles de viajeros del galeón que habrán rezado sin cesar por el bien del viaje o por agradecimiento al haber llegado. En 1595 se construyó una iglesia que es testimonio de esas aflicciones.

 Isla de Capul en el Estrecho de San Bernardino  

Se puede acceder a la isla por barco desde el puerto de San Isidro. Como el resto del Sudeste de Asia, el ritmo de la vida está gobernado por los monsones: el del noreste y el del suroeste. Los españoles les llamaban brisas y vendavales, mientras los filipinos siguieron nombrándolos como siempre amigan y habagat. 

En la documentación de archivo es común observar la urgencia que tenían los dueños de los barcos por salir a tiempo y encontrar los vientos propicios para salir al Océano Pacífico. Por eso es común encontrar las quejas contra malos navegantes que no podían llegar a tiempo, antes del monsón.  

El Museo Nacional de Filipinas ha iniciado un proyecto de rescate arqueológico marino alrededor de la isla de Capul para encontrar restos de los galeones y profundizar en el estudio de las rutinas de navegación y de los patrones de consumo en diferentes épocas.  


Extraños contrafuertes
 

 


El faro de la isla 
 

Invitación a la playa

Bobby C. Orillaneda, Maritime Trade in the Philippines During the 15th Century CE, Moussons, No. 27, 2016. https://journals.openedition.org/moussons/3529?lang=en

Efren B. Isorena, Maritime Disasters in Spanish Philippines: The Manila-Acapulco Galleons, 1565-1615, IJAPS, Vol. 11, No. 1, 53-83, 2015

domingo, 20 de abril de 2025

Naufragios

Durante años anduve buscando un título que no pude comprar en esas librerías "de viejo" en Lisboa, verdaderos templos de la historia, que dan cuenta de 12 naufragios sufridos por los marinos portugueses entre los siglos XVI y XVII. El libro portugués, publicado en Porto en 1942 consta de dos volúmenes.

Hace un par de meses encontré en la Feria del Libro de Mineria, en la Ciudad de México, el libro de Bernardo Gomes de Brito (Lisboa, 1668 - c. 1760) que lleva por título Historia Trágico-Marítima, una selección de textos de aquellas crónicas y que ahora está traducido al español por Alma Delia Miranda Aguilar para la Universidad Veracruzana. 

La edición mexicana tiene además un prólogo de José Saramago y un pequeño estudio de Antonio Tabucchi, sobre las licencias que debían tener las publicaciones de otras épocas y que en algunos casos eran otro tipo de naufragios, ideológicos o simplemente burocráticos. 


Testimonio de la ausencia

El tema de la empresa martíma y de sus fracasos es enorme en la historia, pero en el caso portugués tiene una connotación profunda en el imaginario nacional. La población lusitana, pequeña comparada con otros pueblos europeos, dedicó enormes esfuerzos a la exploración de espacios marítimos desconocidos, dejando detrás de sí a familias y comunidades que no volvieron a saber de sus paisanos. Un fenómeno especial es que los marineros terminaron anclados a otras geografías y otras culturas más allá de África, India y Asia extrema. Las nuevas familias hablaron portugués como lingua franca pero se mezclaron con las prácticas locales y dieron pie a una población mestiza que aún recuerda vagamente las tradiciones de Portugal. 

(En Tailandia se dice ขนมปัง K̄hnmpạng, como un eco de la palabra pan, sí el de harina de trigo)

Esos marineros tuvieron suerte, pues el recuento de los que perecieron suele ser mucho mayor. Y lo que queda son los relatos de tempestades, encallamientos, encuentros con pobladores poco amistosos, o la muerte en las profundidades del mar. 

El libro de Bernardo Gomez de Brito decíamos tiene 12 grandes relatos, de igual número de embarcaciones, como si fueran placas al mérito de los sobrevivientes. Son al mismo tiempo el testimonio de la ausencia, al decir de José Saramago. En esos textos se describen y se descubren nuevos territorios, aromas, colores, vegetaciones e idiomas. 

La selección mexicana incluye cuatro de las doce narraciones:

Relación de la muy notable pérdida del galeón grande S. João en que se cuentan los grandes trabajos y lastimosas cosas que le ocurrieron al capitán Manuel de Sousa Sepúlveda y el lamentable fin que él y su mujer e hijos, y toda la demás gente, tuvieron en tierra de Natal, donde se perdieron el 24 de junio de 1552.

Relación del viaje y naufragio de la nao S. Paulo que fue para la India en el año de 1560, de la que era capitán Rui de Melo da Cámara, maestte João Luis y piloto António Dias; escrita por Henrique Dias, criado del señor don António, prior de Crato.

Naufragio que pasó Jorge de Albuquerque Coelho viniendo de Brasil hacia este Reino en el año de 1565, escrito por Bento Teixeira Pinto, que se ecnontraba en este naufragio.

Relación de viaje y suceso que tuvo la nao S. Francisco en la que iba por capitán Vasco de Fonseca en la armada que fue para la India en el año de 1596, escrita por el padre Gaspar Afonso, uno de los ocho de la Compañía que en ella iban.

***

En este blog he incorporado varios relatos sobre los naufragios, así como los esfuerzos por rescatar tesoros o, menos interesado en lo pecuniario, descubrir los rastros de las conexiones marítimas pasadas. Hago una breve lista para los lectores:

Náufragos. https://lanaova.blogspot.com/2014/04/naufragos.html

De la naturaleza del marino. https://lanaova.blogspot.com/2010/01/el-marino.html

El mundo de los navegantes. https://lanaova.blogspot.com/2010/04/mito-y-leyenda.html

Naufragios en el Pacífico https://lanaova.blogspot.com/2009/12/el-misterio-de-san-lesme.html

Rescates arqueológicos

https://lanaova.blogspot.com/2022/07/los-barcos-perdidos.html

https://lanaova.blogspot.com/2015/12/naufragio-en-la-dinastia-tang.html

https://lanaova.blogspot.com/2011/07/excavaciones-en-baja-california.html

Narrativa. García Márquez escribe sobre un barco fantasma. 

https://lanaova.blogspot.com/2017/10/el-ultimo-viaje-del-buque-fantasma.html

 ***

Por cierto, el libro portugués de Bernardo Gomes de Brito, en la edición de 1942, en Porto, se puede leer en línea aquí 



martes, 26 de julio de 2022

Los barcos perdidos

Las costas de Oregón, en el noroeste de Estados Unidos, muestran un espectacular contraste entre el mar gris y fuertes vientos que azotan una región boscosa cubierta de pinos y vegetación septentrional.

En el mes de junio del 2022, la Sociedad Histórica de Oregón lanzó la noticia de que arqueólogos de esa asociación localizaron restos del galeón Santo Cristo de Burgos desaparecido en esas costas en el año 1693. Scott Williams, arqueólogo del Departamento de transporte del Estado de Washington informó que se trata de tablones que pertenecieron al barco y  que estarían al cubierto en una cueva cercana a la población costera de Manzanita. Aunque se conoce desde hace décadas que este fue el último lugar donde yacen los restos del galeón, es la primera vez que se localizan partes de la nave.

Se trata de una historia conocida que sigue ofreciendo novedades. Hace décadas habían localizado piezas de porcelana china, restos de seda y bloques de cera de abeja.


Las costas de Oregón 
desde
 Oswald West State Park






 

 

Lo sorprendente de estos descubrimientos es la dispersión de los restos a lo largo de la playa, en el estero  Nehalem y en varios asentamientos de los pueblos originarios, que habitaban la zona ante de la llegada de los europeos. Este es un tema sobresaliente, pues los habitantes indígenas probablemente conocieron la circunstancia del naufragio, utilizaron los utensilios de cerámica y porcelana que pudieron recuperar. Las leyendas indígenas locales dieron cuenta de aquel encuentro inesperado. Desde un punto de vista atropológico, el aprovechamiento de productos provenientes de culturas distantes es todo un evento, pues indica un contacto intercultural, directo o no, en una sola ocasión pero de larga duración.  Este aspecto desde el ángulo antropológico fue estudiado recientemente por Vanessa Renee Litzenberg. (1)

En 2018, Scott Williams había dado a conocer que en el Archivo General de Indias se localiza una lista de sobrevivientes del Santo Cristo de Burgos. "La lista de pasajeros es interesante porque a menudo, con naufragios antiguos, las personas están más interesadas en el tesoro que en el factor humano. Había 231 personas en el barco y se sabe que muchas sobrevivieron al naufragio y se asentaron temporalmente en estas tierras dejando descendencia. Muchas personas de la época, incluso los marineros, no sabían nadar y la costa de Oregón es muy traicionera por su agua fría y grandes olas. Aproximadamente 170 de los hombres a bordo eran españoles, incluidos nobles, militares y clérigos, así como marineros comunes. Alrededor de 64 miembros de la tripulación eran hispano-filipinos, chinos, malasios y posiblemente japoneses y africanos."

Se tienen registrados otros dos naufragios en la costa del Pacífico del norte de América, uno en Baja California, México, del que dimos cuenta en 2011. No se ha determinado el nombre de dicho galeón perdido entre 1578 y 1596. El segundo barco, conocido como San Agustín, naufragó en 1595 en la costa del Estado de California, actual Estados Unidos. El tercero es el Santo Cristo de Burgos, perdido un siglo después, en 1693, en las costas de Oregón.

La presencia de los restos del galeón en diversas partes de esa región motivó también una nueva leyenda urbana, que habla del galeón como si fuera un asunto de piratas y tesoros perdidos. Muy hábilmente por Steven Spielberg utilizó el tema en un film de 1985, The Goonies. El hecho es que un evento de hace tres siglos sigue alentando la imaginación de muchos y espero que también de los seguidores de este blog.

Dejo una descripción muy interesante sobre el descubrimiento de estos restos, publicada por National Geographic en español y de acceso gratuito. Desde 1924 se tiene registro moderno del naufragio debido a los restos encontrados y que adquirió el nombre del Galeón de la Cera (Beeswax Wreck) por la cantidad de este producto disperso en la región. Apunta el texto que la cera no es natural de América y fue llevada por los europeos. Este producto resultó de inmediato muy atractivo en el comercio transpacífico para la producción de velas y veladoras. 

Remito también al portal de la Oregon Historical Society que ofrece múltiples ángulos de la información aquí resumida. Es evidente que el interés del público ha sido claramente captado por las autoridades locales y es un verdadero atractivo turístico.

Sugiero la lectura del blog de Celia Chain-Navarro, quien aporta una mirada diferente sobre el efecto de los movimientos de la naturaleza, terremostos y tsunamis, que puderon afectar a la costa oeste de EUA, la llamada Cascadia.


 * * *

 

 

No fueron tantos los navíos de la carrera del Pacífico que se hundieron o desaparecieron, si se toman en cuenta las circunstancias de incertidumbre de la enorme distancia marítima, las contingencias del clima y las corrientes, o el acoso de los enemigos que buscaban capturar las riquezas de aquello castillos flotantes. La profesora Carmen Yuste hace una evaluación general del largo período en que se realizó el comercio transpacífico:

"En los dos siglos y medio de existencia de la ruta transpacífica, de 1565 a 1815, la norma fueron los viajes completos y exitosos. Entre 1580 y 1630 el número de viajes inconclusos ssuperó al de los completos, ocurriendo en ocasiones pérdidas totales, como en 1603 la del galeón San Antonio o en 1609 la del galeón San Francisco en viaje a Nueva España.  En 1639 se registró el doble naufragio de los galeones que viajaban de regreso a Manila, perdiéndose los navíos, la carga, producto de la venta de Acapulco, y el situado para la administración filipina. Después de 1640 el tráfico transpacífico y su ruta de navegación adquirieron estabilidad y seguridad. No obstante, en la década de 1690, tres naves se malograron: una por naufragio cerca de las Marianas, otra por incendio en altamar, y una tercera que se estrelló en las costas filipinas con pérdida total de carga y gentes."(2)

Desde una perspectiva económica global, otro autor, José L. Gasch-Tomás, ofrece una evaluación distinta, pues considera que la travesía del Pacífico dependía en exceso de una sola ruta, siguiendo la famosa corriente Kuro Shivo, con dos galeones al año, expuestos a los riesgos arriba mencionados. Este autor compara también  las ventajas que fueron adquiriendo competidores como los holandeses, que extraían riquezas de Asia y las transportaban por la ruta de la India, usando varios puertos, mayor número de navíos y con calendarios más flexibles. (3) 

Cuestión del lente que se utilice para analizar el tráfico marítimo regional o global.

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    1. Vanessa Renee Litzenberg (2022). Stoneware and Earthware from the Beeswax Wreck: Classification of the Dubé Collection and Discussion of the Interpretation of the Materials in Protohistoric Sites. Tesis de Maestría en Antropología, Universidad Estatal de Portland.
    2. Carmen Yuste (2007). Emporios Transpacíficos. Comerciantes Mexicanos en Manila, 1710-1815. México: UNAM.
    3. José Luis Gasch-Tomás (2019). The Atlántic World and he Manila Galleons. Circulations, MArket, and Consumption of Asian goods in the Spanish Empire. Leiden: Brill.

    viernes, 30 de julio de 2021

    Las Gentes del Mar Sangley

    Ha sido un pendiente de este blog comentar el libro de Rubén Carrillo,  Las Gentes del Mar Sangley, publicado en 2017 por la editorial mexicana Palabra de Clío. Se trata de un edición de la tesis de doctorado de Ruben Carrillo en la Universitat Oberta de Catalunya, dedicada al estudio de las vidas de migrantes asiáticos en la Nueva España. 

    El libro se puede bajar gratis aquí.


                                                                Libro escrito por Rubén Carrillo

    Se trata de nueve casos, cada uno tratado a fondo con documentación de archivo, para profundizar en las particularidades y tratar de reducir la generalización como migrantes "chinos", como fueron conocidos en la Nueva España, a pesar de ser de orígenes muy diversos. Explica el autor:

    Los chinos de la Nueva España eran personas de origen asiático cuya diversidad no sólo se manifestaba en cuanto a su procedencia, sino en el amplio abanico de oficios que realizaron y en el hecho de que mientras muchos chinos (la mayoría) fueron esclavos, otros alcanzaron un nivel de vida acomodado y algunos incluso llegaron a obtener cierto renombre y hasta cierta autoridad en sus comunidades.

    De hecho, hasta años recientes se ha comenzado a hacer un trabajo de investigación constante acerca de estos migrantes que contribuyeron a la formación económica y cultural de la Nueva España. Rubén Carrillo afirma convincentemente que la diáspora africana ha recibido más atención de los medios académicos que la migración asiática en ese período. 

    El autor emplea el método de la micro-historia, el análisis de la vida social de los individuos, para ligarla al proceso de globalización temprana que comenzó a partir del siglo XVI. En ese proceso, el Galeón de Manila aparece literalmente como vehículo de la comunicación entre culturas muy distantes que florecieron en ambas partes del Océano Pacífico. 

    A través de la vida de una serie de inmigrantes asiáticos se descubren sus orígenes, su posición social, sus relaciones con indígenas, negros, mulatos y españoles, así como los problemas que enfrentaron al adaptarse a una tierra extraña, los éxitos que alcanzaron y los fracasos que sufrieron. El relato desvela cómo los chinos desarrollaron estratégicas para sobrevivir y aprendieron a convivir con otros grupos en una sociedad multicultural y racialmente opresiva adoptando un sinfín de ocupaciones, de arrieros a barberos, de sirvientes a mercaderes, de esclavos a terratenientes. 

    El libro, como hemos dicho, tiene nueve estudios de caso que muestran la variedad de experiencias, tanto por sus orígenes, como por su grado de adaptación a la vida de la Nueva España. Uno de los casos tiene vida, pero literaria, proveniente de un país ideal "Sacheofú", en el que se reflejan por contraste las diferencias sociales del mayor virreinato de América. 

    Destaca el hecho de que el libro no se concentra exclusivamente en la Ciudad de México sino que aparecen ciudades como Puebla, que vivió un auge en la producción textil durante el siglo XVII (ver cuadro en página 143). Los migrantes de origen asiático participaron de esos vaivenes económicos y paulatinamente se movieron hacia otras ciudades con mejores perspectivas durante el siglo previo a la Independencia de México. Es el caso también de Guadalajara, Querétaro y Guanajuato. 

    Para abrir boca, y en espera de que los lectores aprovechen la agradable lectura de este estudio, enumero aquí los capítulos en que está organizada muy adecuadamente la información:

    1. Juan Núñez, "indio o chino de Calicut". El oceáno índico y los primeros asiáticos en Nueva España.

    2. Francisco Camarín, "indio chino". Leñadores, carpinteros, grumetes y marineros del Galeón.

    3. Catarina de San Juan, "china, mogora o india". Los esclavos chinos en Nueva España.

    4. Gregorio Mateo, "indio japón". Diplomáticos y soldados asiáticos en Nueva España.

    5. María y Cecilia, comadres "chinas". La formación de una comunidad asiática en Nueva España.

    6. Alonso Cortés de Siles, "natural de la ciudad de Cebú". Las ocupaciones como cohesionadoras sociales de la minoría asiática.

    7. Juan Bautista, "chino natural de Manila". Los artesanos asiáticos en la Nueva España.

    8. Antonio de la Cruz, "chino". Mercaderes y mesoneros (y la dilución de la diáspora asiática novohispana).

    9.  Limahotón, "de Sacheofú". El Galeón de Manila y la migración asiática en las letras novohispanas. 

    sábado, 17 de abril de 2021

    Una Bibliografía Mínima sobre el Galeón de Manila

    Hace tiempo preparé esta lista de lecturas orientadas a los participantes de un curso básico, en español, sobre el Galeón de Manila. Me sigue pareciendo útil, pero agregaría nuevos textos y así lo hago al final de esta entrada del blog. Sin embargo, dejo intacto lo que escribí hace más de cinco años para dejar constancia de la propuesta inicial e incluyo las referencias a nuevas publicaciones en entradas de los últimos dos años en este blog. 

    Espero que los lectores encuentren y disfruten el beneficio de estas lecturas.




    1. Es fundamental comenzar con una noción sobre el proceso de la expansión ibérica a partir del siglo XV. Los descubrimientos realizados por exploradores portugueses, en el camino hacia África e India, y en busca de las islas de las especierías, forman parte del contexto en que se realizaron las empresas de Cristobal Colón, en manos de la Corona española, y que desataron casi por accidente el proceso de conquista y colonización de América. En este punto, es fundamental rescatar las iniciativas principales en  la búsqueda del Mar del Sur y de un camino por el Pacífico.

              Bernal, Rafael. El Gran Océano. México: Fondo de Cultura Económica, 2012. Capítulos 3, 4 y 5. http://lanaova.blogspot.com/2009/03/rafael-bernal.html

             Lectura adicional:  Hernán Cortés, Quinta Carta de Relación. Tenochtitlán, 3 de septiembre de 1526.        http://lanaova.blogspot.com/2019/10/miguel-leon-portilla-y-el-mar-del-sur.html

             Este último texto ilustra la visión que los españoles tenían para continuar la aventura del Pacífico desde la Nueva España. Es un ejemplo de la mentalidad criolla del siglo XVI y su manera de observar los cambios que se desenvolvían rápidamente en el mundo y también en América.

             2. La Tornavuelta es un buen punto de reflexión, o caso de estudio para un curso de licenciatura, pues brinda la oportunidad de analizar el contexto geopolítico (competencia entre los poderes ibéricos), el grado de desarrollo tecnológico.

             Cervera, Antonio. “Andrés de Urdaneta y su trabajo como científico: El problema de la demarcación de Filipinas.” en Barrón Soto, María Cristina E. (coordinator). Urdaneta Novohispano. La Inserción Del Mundo Hispano En Asia. México: Universidad Iberoamericana, 2012. http://lanaova.blogspot.com/2012/03/nuevo-libro.html

    Lectura adicional: “Copia de vna carta venida de Sevilla, la qual narra el venturoso descubrimiento que los mexicanos han hecho navegando con la armada que fu Magestad mandó a hazer en Mexico. Con otras cofas maravillofas, de gran provecho para toda la Christiandad: fon dignas de ser vifstas y leydas”. Barcelona 1566. http://lanaova.blogspot.com/2009/06/los-de-mexico-muy-ufanos.html




            3. Sobre la mecánica comercial del Galeón y sus efectos en la economía Mexicana, de manera destacada el papel de la plata Mexicana.

              Valdés Lakovsky, Vera. “La importancia de la plata novohispana en Asia.” en Barrón Soto, María Cristina E. (coordinator). Urdaneta Novohispano. La Inserción Del Mundo Hispano En Asia. México: Universidad Iberoamericana, 2012.


              Yuste, Carmen. Emporios transpacíficos: comerciantes mexicanos en Manila, 1710-1815. México: Universidad Nacional Autónoma de México, 2007. Primer capítulo. http://lanaova.blogspot.com/2019/11/nuevo-libro-sobre-el-galeon-de-manila.html

              Lectura adicional (aunque es fundamental): Flynn, Dennys O., and Giraldez, Arturo. “‘Born with a “Silver Spoon”: The Origin of the World Trade in 1571’.  Journal of World History, Vol.6, No.2, University of Hawai’I Press. 1995.”  http://lanaova.blogspot.com/2011/06/hablando-en-plata.html


             4. Chinos en Manila. La formación de una colonia en Asia dió pie a un circuito comercial que impactó a la economía mundial. La relación con China tiene muchas vertientes, pero se puede comenzar con esta aproximación.

             Ollé, Manel. “La Proyección de Fujián en Manila: Los Sangleyes del Parián y el comercio de la Nao de China.” In Bernabeu Albert, Salvador y Carlos Martínez Shaw (eds.). Un Océano de Seda y Plata: El Universo Económico del Galeón de Manila. Colección Universos Americanos 12. Consejo Superior de Investigaciones Científicas., Sevilla, 2013. pp.  155-178. http://lanaova.blogspot.com/2011/08/escenario-de-conflicto.html

             Oropeza Keresey, Déborah. “La Esclavitud Asiática en el Virreinato de la Nueva España, 1565-1673” Historia Mexicana, Vol. 61, No. 1México: El Colegio de México, 2011. pp. 5-57. http://lanaova.blogspot.com/2015/02/indios-chinos-en-la-nueva-espana_13.html

             Lectura adicional. Una oportunidad para discutir un tema muy gastado, pero de gran importancia cultural, el de la China Poblana, Catarina de San Juan.  Blog de José Joaquín Blanco. http://iguanadelojete.blogspot.com/2009/11/las-increibles-aventuras-de-la-china.html


            5. Misiones y Misioneros. La historia de la relación con Asia ha estado dominada por una narrative ecclesiástica muy fuerte, sin embargo ahora existen nuevos enfoques que explican de manera más amplia el proceso de despliegue religioso católico en el contexto de la Contrareforma y las diferentes corrientes misioneras.

             Corsi, Elisabetta. “‘El debate actual sobre el relativismo y la producción de saberes en las misiones católicas durante la primera Edad Moderna: ¿una lección para el presente?’ in Corsi, Elisabetta (coord.). Ordenes Religiosas entre América y Asia. Ideas Para Una Historia Misionera de Los Espacios Coloniales. México: El Colegio de México, 2008.” http://lanaova.blogspot.com/2009/04/misiones.html

             Lectura adicional: Un trabajo original y valioso es el de Reiko Kawata, "La carrera política del Santo Criollo. La cambiante imagen del protomártir mexicano, Felipe de Jesús", presentado en las Primeras Jornadas Internacionales sobre la presencia Novohispana en el Pacífico Insular, celebradas en al Ciudad de México del 19 al 21 de septiembre de 1989. Actas publicadas por la Universidad Iberoamericana, Embajada de España en México, y la Comisión Puebla del V Centenario, Pinacoteca Virreinal, México 1990. pp 157-185. Varias entradas de este blog en 2010. http://lanaova.blogspot.com/2010/12/santo-criollo.html

           6. Intercambio cultural. Este segmento es y no es la culminación de un curso sobre la relación a través del Pacífico, puesto que en cada lectura precedente se han abordado aspectos de la influencia mutua entre Asia y América, y por supuesto Europa.  Lo que se trata en este caso, es de hacer notar lo profundo que se adentraron las raíces asiáticas en el arte y en la vida cotidiana de la vida virreinal (no toco aquí el tema de Perú, pero es muy similar). Puede ser utilizado de varias maneras por el profesor, introduciendo algunos elementos como ilustración de todo el proceso que se estudia. http://lanaova.blogspot.com/2011/03/lenguaje-artisticos.html

             Curiel, Gustavo. “Ajuares Domésticos. Los Rituales de Lo Cotidiano.” In Historia de La Vida Cotidiana En México, Pilar Gonzalbo Aizpuru, II La Ciudad Barroca, pp. 81–108. México: El Colegio de Mexico / Fondo de Cultura Económica, 2005. http://lanaova.blogspot.com/2011/09/engranaje-comercial.html


             Kaufman, Thomas DaCosta. “Pintura de los reinos: una visión global del campo cultural.” In Pintura de los Reinos, Vol. 1, pp. 87–136. Mexico: Fomento Cultural Banamex, 2010. http://lanaova.blogspot.com/2011/03/los-reinos-del-imperio.html


    Actualización de esta lista.

    En el tema de la cultura sugiero la lectura del Códice Boxer, con novedosas interpretaciones contemporáneas. http://lanaova.blogspot.com/2020/06/nuevo-libro-sobre-el-codice-boxer.html Una versión de acceso gratuito: http://lanaova.blogspot.com/2020/12/nueva-edicion-del-codice-boxer.html

    Sobre las Islas de las Especias, recomiendo tres libros. http://lanaova.blogspot.com/2020/02/nueva-espana-y-cebu.html

    Una visión panorámica sobre Filipinas. Historía Mínima de Filipinas de la Dra Paulina Machuca. http://lanaova.blogspot.com/2020/07/historia-minima-de-filipinas.html

    Un tema poco conocido y de gran importancia es la presencia de japoneses en el Occidente de México desde hace cuatro siglos. http://lanaova.blogspot.com/2020/05/presencia-japonesa-en-jalisco.html

    Sobre el Océano Pacífico, con macro enfoque, recomiendo la Revista de la Universidad Autónoma de México, junio de 2019. Acceso gratuito. http://lanaova.blogspot.com/2019/07/el-pacifico.html

    Dejo al último, pero quiero destacar la importancia de este texto que es de acceso gratuito elaborado por varios historiadores de Portugal, México, España y Japón. Nueva España: puerta americana al Pacífico asiático siglos XVI-XVIII. http://lanaova.blogspot.com/2019/11/nuevo-libro-sobre-el-galeon-de-manila.html

    domingo, 28 de junio de 2020

    Nuevo libro sobre el Códice Boxer

    Esta es una nota que debí publicar hace tiempo, aunque quedaré en deuda con los lectores ya que es un tema muy extenso y con caminos inesperados. Se conoce como Códice Boxer a un conjunto de manuscritos de fines del siglo XVI, estudiado y preservado por el historiador de inglés Charles R. Boxer, experto en la presencia europea en Asia en la primera edad moderna. 

    En los años 50, Boxer adquirió aquel legajo de más de 300 fojas, con bellas ilustraciones que muestran a los pueblos del Sudeste de Asia, quizás pintados por un artista chino. El libro habría sido compilado por órdenes del gobernador de las Filipinas Gómez Pérez Dasmariñas, alrededor de 1592. Se piensa que fue su hijo Luis Pérez Dasmariñas quien completó la tarea de recopilación de valiosos documentos informativos, con el propósito de remitirlos a España para el conocimiento del Rey y de la Corona. 

    Los autores de los textos son diversos, incluyendo destacadamente al obispo de Malaca, Juan Ribero Gayo, el piloto Miguel Rojo de Brito, el padre Martín de Rada, entre otros autores anónimos. Es posible que el obispo de Malaca fuera el primer promotor de la compilación que quedó en manos del gobernador del Manila. Es decir, autoridades portuguesas y castellanas en el ámbito asiático en la época en que Felipe II gobernaba Portugal y España.  

    Si pudieramos hacer una descripción temática del libro, estableceríamos una sección de apuntes sobre las culturas de los pueblos de la región, desde las Filipinas (Isla de Ladrones, hoy Guam, Cagayan, Zambales, Bisayas, Moros). De Borneo a Java, Aceh (en Sumatra), Champa, Patani y Siam. También se describe a China (probablemente obra del padre Martín de Rada) y Japón. Otra sección es la descripción de viajes, conocidos como roteiros en idioma portugués. Las ilustraciones tienen en si mismas un valor excepcional. 

    Nuevo libro sobre el Códice Boxer

    La noticia en esta ocasión es que ha aparecido un nuevo libro, titulado:  El Códice Boxer. Etnografía colonial e hibridismo cultural en las islas Filipinas, al cuidado de Manel Ollé y Joan-Pau Rubiés, académicos de la Universidad Pompeu Fabra, en Barcelona. 

    La publicación está compuesta de varios estudios específicos sobre el contenido del famoso Códice Boxer. Un boletín de la editorial señala que "además de varias descripciones de pueblos, reinos y territorios de Asia oriental de gran valor etnográfico, contiene noventa y siete dibujos en color que muestran indígenas filipinos y habitantes de otros países asiáticos con sus trajes regionales, así como figuras y animales de la mitología china."





    Manel Ollé y Joan-Pau Rubiés,  
    El Códice Boxer. Etnografía colonial e hibridismo cultural en las islas Filipinas 
    (Barcelona: Universitat de Barcelona, 2020).

    "Se trata de un documento excepcional, tanto por el contenido textual como por las bellas ilustraciones en color, probablemente realizadas por un artista chino del Parián de Manila. Sus páginas reúnen veintidós jornadas, libros de rutas y, sobre todo, relaciones etnográficas de procedencia diversa, la mayoría escritos originalmente en castellano, y otros traducidos del portugués o del chino. Entre textos e imágenes, ofrece información sobre los pueblos nativos de Guam y las Filipinas, el sudeste asiático (Borneo, las islas Molucas, Java, Aceh, Pattani, Siam, Nueva Guinea), las costas de Champa y Vietnam, el norte de Formosa (Taiwán), Japón y China."
    "El Códice Boxer, sin embargo, plantea múltiples interrogantes, y este nuevo libro reune trabajos de un equipo internacional de investigadores con el objetivo de dar una respuesta."
    "Los problemas que suscita el Códice se derivan en buena parte de su carácter anónimo, de la datación incierta y la intencionalidad del proyecto, así como de su condición multicultural, con participación de redactores castellanos y portugueses por un lado, y de pintores, dibujantes e ilustradores chinos de la otra."
    "La obra editada por Ollé y Rubiés recoge un conjunto de estudios que se enfrentan a la complejidad del Códice Boxer de una manera sistemática. Manel Ollé ofrece una nueva valoración de los componentes chinos; Joan-Pau Rubiés plantea una revisión a fondo del enigma de la autoría de la obra; John N. Crossley analiza los cambios de actitud hacia la comunidad Sangley, y en particular la figura de fray Juan Cobo, el primer gran experto en el idioma chino de la misión de Filipinas; Tsungjen Chen se centra en las fuentes orales de un breve capítulo del Códice dedicado a los Xaqué, habitantes de las montañas de Fujian; Isaac Donoso pone atención a la presencia del Islam en el Códice, y finalmente, Paulo Jorge de Sousa Pinto revisa los diferentes textos de origen portugués. El libro también incluye una traducción del artículo original de Charles R. Boxer en el que dio a conocer el manuscrito en 1950."

    Previamente, han aparecido dos publicaciones que recogen y traducen los textos al idioma inglés. 


    1. George Bryan Souza y Jeffrey S. Turley realizaron una traducción completa de códice, publicada por Brill, en 2015. Esta edición se apega a las formas tradicionales de transcripción, incluyendo errores y repeticiones, lo que hace la lectura de los textos originales un poco más dificil para el gran público. Si bien, concuerda con la idea de que los Dasmariñas, padre e hijo, fueron muy probablemente los promotores de la compilación. la tarea específica de coleccionar y dar orden a los textos pudo recaer en alguien más. En opinión de estos historiadores, es posible que Antonio de Morga, más que Miguel de Loarca, se haya involucrado en la dificil tarea de reunir los materiales.



    George B. Souza  y Jeffrey S. Turley (Leiden: Brill, 2015)

    2. Otro gran esfuerzo editorial es el de Isaac Donoso. Boxer Codex. A Modern Spanish Transcription and English Translation of 16th-Century Exploration Accounts of East and Southeast Asia and the Pacific. Donoso transcribe y edita los textos. Ma Luisa García traduce y anota los textos. (Manila, 2nd. ed., Vibal  Foundation, 2018). Los créditos incluyen a Carlos Quirino y Mauro García, quienes dieron a conocer por vez primera estos textos en los años cincuenta del siglo pasado.



    Isaac Donoso Transc. Ed.  (Quezón: Vibal Foundation, 2018)
    Uno de los investigadores que han seguido el rastro de este libro excepcional es  John N. Crossley, quien ha señalado la calidad de los informes (rutas marítimas, descripciones de pueblos y de las riquezas, prácticas culturales, imágenes de los distintos pueblos). Todo ello hacía del libro una valiosa fuente de nivel estratégico en su época.  

    Crossley adelanta una idea por demás interesante ¿Quién llevó el Códice a España? Probablemente Hernándo de los Ríos Coronel, quien viajó de Filipinas a España en 1605 para asumir el cargo de Procurador General de los intereses de las islas ante la corte española. Esta hipótesis destaca el hecho de que la compilación de los documentos serviría al más alto nivel de la gestión política o incluso para formular la estrategia imperial sobre Asia.

    Ya hemos hablado en este blog acerca de este gran personaje: Propuestas Económicas para Filipinas, 29 de junio de 2015 y Otra Biblioteca personal en Manila siglo XVII, 24 de abril 2016, y


    Referencias al Códice Boxer en La Nao Va

    Una rica variedad de pueblos, 17 de marzo de 2009

    Un abanico de pueblos, 15 de noviembre de 2011

    Encuentro en el mar, 11 de noviembre de 2011

    Zambales, 17 de noviembre de 2011

    Tagalos, 29 de noviembre de 2011

    Cagayanes, 1 de diciembre de 2011


    Relaciones tempranas sobre Filipinas, 5 de enero de 2012. 
     Un texto que ofrece contexto sobre la información contenida en el Códice Boxer.

    Alarma en Asia Portuguesa, 7 de junio de 2017.
    Esta entrada aporta un texto poco conocido del obispo de Malaca, Joao Ribeiro Gaio (Juan Ribero Gayo), acerca de la llegada de los holandeses a la región del Sudeste de Asia. Aunque no forma parte del Códice Boxer, es demostrativo del grado de información que los oficiales portugueses y españoles tenían sobre los acontecimientos en la región.

    lunes, 30 de marzo de 2020

    El Pacífico Español, 1521-1815

    Me interesa en esta ocasión dar noticia de un nuevo libro colectivo, editado por Ricardo Padrón y Christina H. Lee. The Spanish Pacific, 1521-1815. A reader of Primary Sources. Amsterdam: Amsterdam University Press, 2019.

    The Spanish Pacific es un compendio de textos traducidos al inglés, de fuentes consideradas fundamentales que sirven a interesados y académicos del mundo anglosajón para conocer mejor la historia del Pacífico español.

    El libro es resultado de un encuentro de historiadores y filólogos en 2018 en la Universidad de Princeton.

    Los editores identifican la necesidad de profundizar en el conocimiento de las fuentes fundamentales, que rebase la documentación misionera y oficial. Acertadamente identifican que los tres pilares del conocimiento en inglés de los temas del Pacífico han sido:

    Primero, los 55 volúmenes de documentos traducidos y editados por Emma Blair y James Alexander Robertson, The Philippine Islands, 1493-1898, Cleveland, Ohio: Arthur H. Clark Company, 1903-1909. Esta obra es resultado del interés de las fuerzas de ocupación de Estados Unidos en Filipinas para dar a conocer la historia del archipiélago y tiene el sesgo de mostrar a la administración española como un poder anquilosado.

    El segundo texto canónico que coloca al galeón de Manila como un actor protagónico es el famoso libro de William Lyte Schurz, The Manila Galleon, New York: Dutton & Company, 1939.

    El tercer libro que dominó por mucho tiempo el conocimiento de Filipinas en inglés es el libro de John Leddy Phelan, The Hispanization of the Philippines. Spanish Aims and Filipino Responses, 1565 – 1700. Madison: The University of Wisconsin Press. 1959. 

    Sin embargo, en el siglo XXI se ha dado un cambio y una profundización en el conocimiento del Pacífico que ha arrojado nuevos matices para comprender el comercio global, el intercambio cultural y humano, las influencias artísticas mutuas entre Asia, América y Europa, las peculiaridades del aparato imperial español, el papel de los centros culturales en la periferia, como Nueva España y Filipinas. Es por ello necesario y posible acceder a otro tipo de textos, traducidos al inglés, que auxilien al estudio de estos fenómenos. 

    Se reconoce que el estudio del Pacífico (Pacífic Studies) en los medios académicos anglosajones es un tema emergente que ofrece una gran riqueza para abordar aspectos novedosos como el papel de Filipinas en la articulación con los poderes asiáticos, así como la variedad de pueblos de Oceanía.

    Los editores dejaron a los participantes en libertad de proponer y estudiar un texto representativo de cada período, en lugar de regresar a los tópicos constantemente abordados. El resultado es un conjunto de documentos valiosos en su diversidad. La estructura del libro es cronológica a fin de ubicar las variadas voces de personajes que dieron su impresiones de viaje, de acontecimientos y hasta de anécdotas, que usualmente no caben en la historia imperial oficial o misionera.



    Enhorabuena por la publicación de este nuevo libro


    Introduction, Christina H. Lee and Ricardo Padrón

    An Early Transpacific Account of the Spice Island by Andrés de Urdaneta (1536). Jorge Mojarro Romero.

    Domingo de Salazar's Letter to the King of Spain in Defense of the Indians and the Chinese of the Philippine Islands (1682). Christina H. Lee

    Juan Cobo`s Map of the Pacific World (1593). Ricardo Padrón, with translation by Timothy Brook

    A Royal Decree of Philip III Regulating Trade between the Philippines and New Spain (1604). Natalie Cobo y Tatiana Seijas.

    Manila's Sangleys and a Chinese Wedding (1625). Miguel Martínez.

    Don Luis de Castilla Offers to Sell Land in Manila (1629). Regalado Trota José.

    Idolatry and Apostasy in the 1633 Jesuit Annual Letter. John Blanco.

    The Will of an Indian Oriental and her Chinese in Peru (1644). Leo J. Garofalo.

    Francisco de Combés's History of Mindanao and Jolo (1667). Ana M. Rodriguez Rodriguez, with translation assisted by Cortney Benjamin.

    Between Fiction and History in the Spanish Pacific. The Misfortunes of Alonso Ramirez (1690). Nicole D. Legnani.

    A Moluccan Crypto-Muslim before the Transpacific Inquisition (1623-1645). Ryan Dominic Crew.

    Constitutions and Rules of the Beatas Indias (1726). Kathryn Santner.

    The Poetics of Praise and the Demands of Confession in the Early Spanish Philippines. Notes and Documents. Vicente L. Rafael.

    A Prohibition on Digging Up the Bones of the Dead (1813). Ino Manalo.



    viernes, 10 de agosto de 2018

    Una mirada a Acapulco, 1679


    Continuamos transcribiendo el capítulo 46 de la crónica del viaje alrededor del mundo de Pedro Cubero. Después de narrar su tormentoso viaje desde Filipinas, el misionero describe Acapulco, la puerta de entrada a la Nueva España, y se puede advertir la desilusión que le produce ver el famoso puerto.  La travesía del Pacífico duró más de seis meses, del 24 de junio de 1678 al 8 de enero de 1679.  Permaneció cuatro meses en Acapulco y sus impresiones son interesantes al mostrar la vida del importante puerto, donde aparecen misioneros, soldades prisioneros y gente de toda la Nueva España.  

    El misionero no hace referencia a los viajeros que venían de Filipinas y que desde aquella época comenzaron a vivir en los alrededores de la laguna de Coyuca.

    Extrañamente, no pasó por la Ciudad de México, sino que siguó una ruta difícil por centro sur de la capital, por lo que llegó a Atlixco, Tlixco en su relato. Cabe pensar que el virrey obispo no deseaba que ojos curiosos, en camino a España, se entrometieran en los asuntos del virreinato, razón por la que hizo esperar al misionero tanto tiempo en Acapulco y lo despachó directo, pero muy cordialmente, hasta Veracruz.

    Utiliza el término "naciones" para describir acertadamente la variedad de pueblos que componían el reino, a todos los cuales ahora llamamos "mexicanos".



     Nova Hispania et Nova Galicia, Gerard Valk y Peter Schenk. 
    Holanda, siglo XVII.


    Capítulo XLVI 

    Llega el autor al puerto de Acapulco, tierra de la Nueva España: descríbelo y cuenta lo que en él le pasó.

    Es uno de los mas hermosos puertos del mar del Sur: celebre por el galeón, que viene alli de Filipinas. Es muy seguro para las naos, porque se puede cerrar con una cadena, y por gran tempestad que haya, el galeón está muy seguro porque es una badia [¿bahía?] rodeada toda de montes alrededor. Tiene una muy buena fuerza que está frontero de la misma entrada y cuando llegamos era Castellano de ella don Diego Polo Navarro. (1)

    El lugar es pequeño y de malisimo temple, sus habitadores son negros a manera de cafres, la tierra tosca y estéril, seca de agua, que no tiene más que la de los pocos.  Y esa mala [agua] por ser pesada y salobre, bien que a poca distancia hay una fuentecilla muy tenue, que apenas echa un hilo de agua, que le llaman el Chorrillo, que para llenar una botija es menester dos horas. En medio la plaza hay una iglesia pequeña que es la parroquia.  Hay dos hermitas, una de San Francisco y otra de San Nicolás, y esto es lo que tiene el celebrado puerto de Acapulco. Sobre ser tan caluroso, por no bañarle los vientos, que no se puede asistir en él y entrando el invierno que allá llaman es tan tempestuoso de truenos, relámpagos y rayos, que es horro el habitar en él. 

    Aqui estuve detenido, hasta que me viniera orden del excelentísimo señor don Fray Payo de Ribera, Arzobispo de México y virrey de la Nueva España en casa de un paisano mío que era contador y oficial real de su majestad, llamado Don Martín Calvo, que me hizo mucha merced y agasajo, más de cuatro meses que estuve allí. 

    En el tiempo en que está la nao en el puerto hay mucho tráfago; y aquel año que yo estuve, mucho más, porque habían llegado cuatro misiones de padres de diversas religiones, que en todos eran ciento y cuarenta y dos, cuyos comisarios eran: de la orden de San Francisco, el padre Fray Matheo Vayon; de la de Santo Domingo, el padre Fray Juan Villalba, y de la de los Padres de la Compañía de Jesús, el padre Salgado. Todas estas cuatro misiones llevaban insignes varones, de muchas letras y virtud para las misiones de China y todos se embarcaron en este galeón San Antonio en que yo vine. 

    Vienen también de México muchos soldados, que allá se levantan para Filipinas, y muchos forzados, que por diversos delitos los echan allá.(2) Todos estos se embarcaron en el galeón y a los últimos de marzo, Jueves Santo por la tarde, se dieron a la vela, y siguieron su viaje para Filipinas; y yo estuve allí esperando la orden del señor Virrey.

    En este tiempo murió el Vicario de Acapulco, con que el señor Arzobispo me envió una orden para que asistiera a aquella cristiandad, hasta que proveyera, y yo obedeciéndole, lo puse en ejecución, predicándoles todos los más días de la Cuaresma, confesándolos y administrándoles los demás Sacramentos, porque en aquel tiempo acude allí mucha gente de diversas naciones de toda la Nueva España. Puse paz y aquieté muchas discordias y pesadumbres, que por particulares disgustos entre el Castellano y los Oficiales Reales se habían originado.  

    A los primeros de mayo me vino una carta del Excelentísimo señor Obispo, Virrey, dándome un muy buen socorro y juntamente orden para que me partiera a la Veracruz, como lo hice. La carta era del tenor siguiente:



    Bien puede creer V.M. (Vuestra Merced) que he deseado su despacho, pero la ocurrencia de negocios, y no haber llegado la oportunidad de tiempo han ocasionado el no haberle hecho hasta ahora, y en esta ocasión remito despacho a los Jueces, Oficiales Reales de ese puerto de Acapulco, para que liberen y den a V.M. quinientos pesos para su viaje hasta la Vera-Cruz, donde se le han de dar a V.M. otros quinientos pesos para su pasaje a España, en conformidad de otro despacho, que se emnviará a los Jueces, Oficiales Reales de dicho puerto de la Vera-Cruz, y también otro despacho remitido al General de Flota, para que lleve a V.M. a España. Guarde Dios a V.M. muchos años. México a quince de mayo de seiscientos y setenta y nueve. Fray Payo, Arzobispo de México. Señor Licenciado Don Pedro Cubero Sebastián.

    Recibido este despacho, me despedí del Castellano de Acapulco, Jueces y Oficiales Reales y de otras personas de mi obligación y me partí para Veracruz, aunque con mucho riesgo y peligro de la salud, por haber entrado las aguas, y allí ser muy dañosas, y yo no con muy demasiada salud, porque no hay otra cosa, que barrancos, montes, peñascos  y despeñaderos, de los más profundos que hay en el mundo. Y puedo asegurar que lo que es hasta llegar a Trisco [¿Atlixco?], es uno de los más asperos caminos de todos cuanto he caminado y tan tempestuso. Como ya habían entreado las aguas, que raro era el día que no me cogía en el camino tempestado de truenos, relámpagos, rayos y agua. Y lo que reparé es que las tempestados en la Nueva España siempre son por la tarde.

     ______
    (1) Castellano, capitán del puerto.

    (1) Ver los trabajos sobre soldados y reclutas, reseñados en este blog en 2009. Luis Muro  y María Fernanda  García de los Arcos.

    sábado, 23 de septiembre de 2017

    Lambert Biesman, el precio de la aventura

    Solidaridad con mis compatriotas mexicanos que, una vez  más, sufren una calamidad natural, pero que han sabido estar a la altura con un enorme esfuerzo y gran espíritu.

    Esta es la historia de un joven marinero holandés que emprendió dos viajes a Asia y perdió la vida en la batalla de Manila, la cual que hemos venido glosando en las últimas entradas de este blog. La información es tomada de un excelente ensayo elaborado por Fred Swart, que fue publicado en diciembre de 2007, con base en detallada información sobre la vida de Lambert Biesman, nacido en 1573 en Nimega (Nijmegen) en Holanda. En particular, el trabajo histórico rescata varias cartas escritas por Biesman a sus familiares, en las que narra con entusiasmo sus aventuras marítimas. Es un caso similar al de muchos jóvenes apasionados por la aventura y el reto de recorrer el mundo en un momento marcado por el conflicto entre España y los Países Bajos, que anunció el nacimiento de una nueva época de dominio comercial en el mundo.

    Lambert Biesman nació en una familia de cómoda situación económica, que había participado de la idea de independencia de las Provincias Unidas para fundar Holanda después de un largo conflicto con España.  El primer viaje que hizo Biesman fue en la expedición comandada por Cornelis de Houtman hasta la actual Indonesia. El largo viaje duró dos años, de abril de 1595 al 14 de agosto de 1597.  Fue un fracaso en términos económicos y un desastre por la muerte de los marineros debido al hambre y el escorbuto. Sin embargo, se le considera la primera aventura de los holandeses en la carrera por las especias, que tendría muchas consecuencias para los portugueses y españoles, como hemos visto.


    Llegada de Houtman a Banten, Indonesia, 
    imagen de Tropenmuseum, part of the National Museum of World Cultures


    La llegada a Banten, Indonesia, 
    imagen de Levinus Hulsius (1546-1606) - "Kurze Wahrhaftige Beschreibung der neuen Reise..." (herausgegeben von Levinus Hulsius 1598 in Nürnberg), Sächsische Landesbibliothek Dresden.

    Es ampliamente recomendable la lectura del trabajo de investigación histórica escrito por Fred Swart, pero me detendré más en la segunda parte, que narra el segundo viaje de Biesman, esta vez con el comandante Van Noort alrededor del mundo, que hemos venido refiriendo en las entradas anteriores.

    En 1598, Lambert Biesman y su primo Jacob eran ya expertos marineros del Oriente. Es seguro que habrán contado sus historias sobre África, la India, Banten, Bali; los climas y sabores diversos, las penurias sufridas y el regreso a Holanda. Por ello fueron escogidos por Olivier Van Noort, un tabernero de Rotterdam, cuando organizaba el gran viaje por la ruta del Pacífico, en la compañía que denominó Magellansche Compagnie.  Un socio de esta aventura era el inglés Thomas Melis (o Melish), quien había sido piloto de Francis Drake y de Cavendish, y que pasaba ahora a ser copiloto de Van Noort.

    Importa mencionar que la expedición contaba con el apoyo de Mauricio, principe de Orange, por lo que la nave capitana fue bautizada Mauritius. En la carta de autorización para navegar, firmada por Mauricio el día 28 de junio de 1598, decía:

    "Yo, Mauricio, Principe de Orange, he armado estos navíos que estamos enviando a las costas de Asia, África, América y las Indias Orientales para negociar tratados y para comerciar con los habitantes de esas regiones. Pero, como hemos sido informados que los españoles y portugueses son hostiles contra los sujetos de nuestras provincias, e interfieren contra la navegación y el comercio en esas aguas, contrario a los derechos naturales de las ciudades y naciones, damos órdenes explicitas para ir a esas islas, resistir, hacer la guerra, y atacar tanto como sea posible contra los españoles y los portugueses." (*)
    No repetiremos detalles sobre el itinerario seguido por la azarosa expedición, que salió del puerto de  Texel el 14 de agosto de 1598, con cuatro navíos, el Mauritius, el Eendracht (Armonía o Unidad), el Handrik Frederick, y el Hoop (Esperanza). Antes de partir, Lambert escribió a su padre una carta de despedida muy emotiva, en la que pide que recen por él; daba cuenta de su capital de 120 guildas, recomendaba que su hermano Wijnandt aprendiera idiomas, estudiara filosofía y aritmética, pues en caso de regresar a Holanda podría recomendarlo para tener un buen puesto de trabajo. Llevaba consigo cuatro sombreros adornados con perlas que esperaba vender en Asia y así obtener buenas ganancias.

    Tuvo tiempo de escribir otras tres cartas que logró enviar con un barco holandés que encontraron en las islas Canarias, que venía de Barbaria (Marruecos). 

    Al paso por Brasil, el estrecho de Magallanes y al cruzar el océano Pacífico la expedición perdió, como sabemos, dos navíos. Bajo esas circunstancias, Lambert Biesman se convirtió en capitán del Eendracht. La expedición llegó a Manila el 24 de noviembre. Durante varias semanas los dos navíos se dedicaron a robar a los barcos que pasaban, chinos, japoneses y españoles. El Mauritius contaba con cerca de 53 hombres y el Eendracht 24. 

    Así llegó el momento de la batalla el 14 de diciembre de 1600. La nave capitana San Diego, comandada por Antonio de Morga se hundió irremisiblemente, el barco de Van Noort quedó gravemente dañado pero pudo huir.  La nave española San Bartolomé, comandada por Juan Alceaga, persiguió la nave de Lambert Biesman y la capturó. 

    Biesman, según el testimonio de Van Noort y otros sobrevivientes, resistió fieramente y sólo la garantía de Alceaga de que  los prisioneros serían tratados con justicia hizo que se rindieran. Los prisioneros fueron llevados a Manila y presentados al gobernador Francisco de Tello. Los mutuos reproches entre Morga y Alceaga eran el telón de fondo. Las instrucciones para Alceaga eran en el sentido de perseguir a la nave capitana de Van Noort y no a la segunda nave holandesa. Van Noort había logrado escapar y hacerse paso entre los marineros españoles que trataban de nadar incluso con armaduras en el mar. Aparentemente, usaban picas para rematar a los enemigos sobrevivientes. Morga escribió que 50 españoles murieron de esa manera, mientras que Van Noort habló de 150.

    19 holandeses, encabezados por Lambert Biesman, fueron hechos prisioneros en Manila. La documentación que fue recabada por las autoridades españolas es confusa porque Biesman no había sido nombrado oficialmente comandante del barco. La pena capital pesaba sobre todos ellos porque eran acusados de piratería, y no tendrían derecho a juicio, lo que echaba por tierra la promesa de Alceaga de someterlos a proceso.

    No obstante, los prisioneros fueron interrogados y seis de los marineros más jóvenes fueron perdonados al convertirse a la religión católica. Otros prisioneros confesaron ser católicos en secreto y también conservaron sus vidas. Biesman en cambio se negó a aceptar la religión del Papa y fue condenado a garrote. Los sacerdotes que participaron en el proceso consideraron que Biesman había sido "el hereje más duro que hubieran encontrado en sus vidas."

    Para los holandeses, Lambert Biesman es un héroe por haber resistido hasta el último momento. Para la historia de FIlipinas es un personaje casi desconocido. Los lectores podrán hacer sus propias conclusiones.
    ____________________
    Fred Swart, "Lambert Biesman (1573-1601) of the Company of Trader-Adventurers, the Dutch Route of the East Indies, and Olivier van Noort's Circumnavigation of the Globe." The Journal of the Hakluyt Society, 2007. Disponible en www.hakluyt.com/journal_articles/.../Lambert%20Biesman.pdf

     (*) Swart, op.cit., p.16. Esta es la escencia del debate que hemos mencionado entre Hugo Grocio y Serafim de Freitas. Mar abierto, mar cerrado.