Una invitación para conocer la historia del Galeón de Manila, su cultura y su impacto en Filipinas y en América.

martes, 19 de mayo de 2020

Presencia japonesa en Jalisco

 Saludos cordiales al Dr. Víctor Kerber Palma

Acaba de ser publicado un nuevo libro sobre las relaciones históricas entre México y Japón. Primera edición año 2020. Es una compilación de esttudios sobre la Presencia japonesa en Jalisco, título del volumen coordinado por Melba Falck Reyes. Al final de este texto incluímos la lista de autores y los temas del libro.



Nuevo libro de la Universidad de Guadalajara y Japan Foundation


Las ideas fuerza contenidas en el libro han sido publicadas por los autores en diversos foros en los años recientes, reunidos ahora por vez primera en un volumen panorámico que retoma la historia de Japón y México y se adentra en la actualidad, focalizando la zona metropolitana de Guadalajara. 

Una presentación anticipada y que está al alcance de los lectores en YouTube fue la mesa redonda organizada por la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadísticas del Estado de Jalisco, en octubre de 2018. El mérito de aquel encuentro fue presentar ampliamente los temas de la cooperación económica, tecnológica y educativa entre Japón y México, desde el siglo XVII hasta el momento actual, con interés específico en Jalisco. Esa reunión alentó la publicación del libro que afortunadamente comenzó ya a circular.

Se puede ver aqui el video del seminario.

El libro consta de dos partes, la primera sobre las evidencias históricas de la actividad pública de japoneses en el Occidente de México, con tres ensayos. La segunda parte ofrece dos estudios sobre el perfil social y demográfico de la Comunidad Nikkei en Guadalajara en la actualidad.

Por razón natural, los textos históricos llaman la atención al tecleador de este blog, pues plantean importantes cuestionamientos sobre la continuidad de la migración de japoneses a la Nueva España, aún durante los años iniciales y más difíciles de la seclusión de Japón; Sakoku (país cerrado) durante el período Edo. El gobierno militarizado del Shogun se denominaba Bakufu.

El ensayo que abre el libro, Los primeros japoneses en Guadalajara, escrito por Melba Falck y Héctor Palacios, es una versión revisada de trabajos publicados previamente, en el libro El japonés que conquistó Guadalajara (2009) y en el número especial de la revista México y la Cuenca del Pacífico (2014). Es una historia insólita de dos migrantes japoneses, Juan de Páez y Luis de Encío, avecindados en Guadalajara, quienes escalaron en la sociedad de la Nueva Galicia, hasta obtener cargos de albaceas y recolectores del diezmo. Tales cargos muestran la confianza depositada en estos extranjeros por parte de la élite civil y religiosa de la Nueva Galicia.

La propuesta de los autores es que en pleno siglo XVII un número indeterminado de cristianos japoneses salieron de Japón debido a las campañas guerreras (Batalla de Sekigahara, 1600), así como "las políticas anti-cristianas de Tokugawa (1612) y la toma de Osaka (1615), lugar donde habitaba una numerosa cantidad de japoneses conversos al cristianismo, influenciados por una de las misiones jesuitas ahí establecida." En la nueva publicación refuerzan las hipótesis de que habría habido migrantes japoneses en sucesivas ocasiones.

Tres viajes entre Japón y la Nueva España han sido ampliamente documentados, pero queda abierta la probabilidad de otros viajes de migrantes japoneses en el Galeón de Manila. Los viajes semidiplomáticos a través del Pacífico son:  Rodrigo de Vivero y Velasco (1610),   Sebastián Viscaíno y la Misión Hasekura (1614) así como el viaje de fray Diego de Santa Catalina (1615-17) que dio fin a la posibilidad de un trato directo entre Japón y los territorios españoles.

En esta versión revisada, los estudiosos señalan que una parte de aquellos migrantes japoneses pudieron llegar a la Nueva España desde Filipinas a bordo del Galeón de Manila. La hipótesis es sostenible en tanto que en Manila se asentó una colonia de cristianos japoneses, la mayoría comerciantes, que debieron observar al Galeón de Manila como una puerta hacia nuevos espacios. A pesar de las estrictas medidas de control de pasajeros podría darse el transporte de cristianos asiáticos. Una alternativa que emerge del estudio actual de archivos es el paso de japoneses en calidad de esclavos.

La huella cultural de Japón continuó estando presente en la Nueva España a lo largo de los siglos a pesar de la interrupción formal de relaciones, ahora por medio de sus productos de exquisita manufactura, sedas, porcelanas y biombos, entre otros bienes culturales. Las crónicas españolas a partir del siglo XVI fijaron la idea en el imaginario occidental de la delicadeza en el arte y la disciplina del pueblo japonés. En este blog hemos citado la lisonjera descripción de Japón, quizás la primera escrita en castellano, recogida por García de Escalante en 1558, quien ni siquiera había visitado aquellas islas. Medio siglo después, el Gobernador de Filipinas, Rodrigo de Vivero escribió un  vívido relato de Japón, con el ojo experto de un administrador del imperio español.

No comentaré por ahora acerca del resto de los ensayos, aunque invitan a una lectura interesante para comprender la larga trayectoria de los contactos entre Japón y México. En la actualidad, ambos países mantienen una estrecha relación de cooperación económica y tecnológica que alienta a México a diversificar sus contactos y reducir la dependencia de uno de los polos de la economía mundial.

Enhorabuena a los autores del libro.

Índice

Prólogo de Víctor Kerber Palma

Introducción. Las relaciones México-Japón y la migración japonesa a Jalisco. Melba Falck Reyes

Sección Primera. Evolución  histórica de la inmigración japonesa a Jalisco.

Los primeros japoneses en Guadalajara. Melba Falck y Héctor Palacios.

Japón y México: el inicio de sus relaciones y migración. Una aproximación a la historia de los japoneses que llegaron a Jalisco a principios del siglo XX. Héctor Palacios.

Migración japonesa a Jalisco: de su ingreso a la concentración durante la Segunda Guerra Mundial. Sergio Hernández Galindo.

Sección Segunda. Comunidad Nikkei en Guadalajara: perfil social y demográfico, y la competencia del idioma japonés.

 Censo Nikkei de Guadalajar 2018. Takako Nakasone y Víctor Katsumi Yamaguchi Llanes.

La competencia del idioma japonés entre los Nikkei en la zona metropolitana de Guadalajar. Sayuri Suzuki.


martes, 28 de abril de 2020

Más acerca de la expedición sanitaria

Un buen amigo y mejor lector de este blog, Paco Moreno, me hace notar que en la entrada más reciente, Combate a la epidemia México y Manila, no se trataron de dos expediciones diferentes, la de Balmis a la Nueva España y la de José Salvany hacia Sudamérica. En realidad fue la misma expedición y que ambos médicos se separaron en La Guaira.

De nueva cuenta, sugiero a los lectores revisar más información en fuentes como Real Expedición Filantrópica de la Vacuna, en Wikipedia, que ofrece  al final una interesante lista de enlaces.





En el año 1805, la expedición de Balmis se movilizó en el archipiélago filipino y los doctores tuvieron la oportunidad de llegar a Macao ese mismo año. 




Por último, agradezco a Paco Moreno la referencia a una película que brinda una visión dramatizada de aquella expedición. Es el film español 22 Ángeles, basada en la novela Ángeles Custodios de Almudena de Arteaga.  






jueves, 23 de abril de 2020

Combate a la epidemia México y Manila

Creo que puede ser de interés para los lectores reproducir una entrada de este blog publicada en 2009. No es algo que haga  frecuentemente, pero es útil para referirse a los esfuerzos de cooperación entre pueblos y estados en la lucha contra epidemias en el pasado histórico. 

En 1803 salió de La Coruña, España, la expedición médica comandada por el Dr. Francisco Javier Balmis. Hubo otra expedición con rumbo al sur de América, dirigida por  el médico militar José Salvany y Lleopart, de la que hablaremos al final de este texto.


 Despedida de la expedición médica de Acapulco a Manila

En 2009, escribí en este blog: "La epidemia que afecta a México y que amenaza convertirse en pandemia, permite recordar que  la lucha contra otra enfermedad, la viruela, producida también por el estrechamiento de nuestro planeta, impulsó hace poco más de doscientos años a los hombres de ciencia a utilizar los recursos médicos a su alcance, en este caso la vacuna, para lanzar una batalla verdaderamente global. 

"Corrían los años reformadores de la corona española,  gobernada por el rey Carlos IV, quien había perdido una hija víctima de la viruela,  lo que lo sensibilizó para  introducir algunos avances en la salud pública y en la actualización científica de su país.  En ese contexto, se autorizó una expedición científica dirigida por el doctor Francisco Javier Balmis (1753 -1819) patrocinada por  la Corona para diseminar la vacuna contra la viruela; una hazaña científica que enlazó de manera perdurable a México con Filipinas. 

"La expedición salió de La Coruña el 30 de noviembre de 1803, pasando por Puerto Rico y Venezuela, rumbo a México, donde operó a lo largo de casi un año. A finales de enero de 1805 llegó al puerto de Acapulco.  

Las crónicas señalan que se trataba de una rara peregrinación procedente de la ciudad de México, compuesta por veinticinco niños, cuyas edades oscilaban entre los cuatro y los seis años, provenientes de los hospicios de Valladolid, Querétaro y Zacatecas. "Llegaron a Acapulco para embarcarse con destino a Manila; eran portadores del beneficio de la vacuna contra la viruela, que tantos estragos había causado en la Nueva España, desde que aquel esclavo negro, Francisco Eguía, al servicio de Pánfilo de Narváez, la introdujo en 1520" (1).

Tomás Oteiza Iriarte señala que"en aquel tiempo no había manera de contar con ampolletas y la única forma de llevar de una parte a otra la vacuna, era, la de propagar su beneficio bajo la técnica de "brazo a brazo" a fin de mantenerla fresca. Con este procedimiento fue extendiéndose su aplicación por todas las colonias hispanas". La vacuna había salido de España en la corbeta "María de Pita"(...) con el propósito de introducir su aplicación por toda la América y las Filipinas. El Dr. Balmis contaba con una orden suscrita por el rey de España, para que tanto las autoridades civiles como las eclesiásticas, cooperaran con todos los medios a su alcance para su propagación y uso, sin obstáculos de ninguna especie". Ver más abajo un comentario sobre los métodos de vacunación.

"Como una medida efectiva y práctica el Virrey y Arzobispo de México expidieron circulares a todas las Intendencias y Obsipados, para que a su vez las hicieran extensivas a todos los Gobernadores y Alcaldes de los pueblos, así como también a las parroquias y capellanías, recomendándoles que al tener aviso de que llegaban a sus jurisdicciones el pelotón de niños y sus encargados, los recibieran como un Don del Cielo

Oteiza Iriarte menciona una crónica de aquella extraña procesión de niños:  "En Veracruz, Puebla, Oaxaca, Zacatecas y otras entidades del país, el doctor Balmis y su brigada sanitaria fueron recibidos con repiques de campanas, estallido de cohetes y música de alegres bandas".

"En Acapulco, el Gobernador del Castillo y el Alcalde, el párroco con sus acólitos acompañados por muchas gentes (sic) del pueblo, salieron a recibir a los infantes hasta el punto llamado La Garita, donde formaron una procesión, llevando en alto un niño que traía la vacuna antivariolosa en su bracito, semejando una imagen viviente; seguíanlo el sacerdote y las autoridades para así hacer comprender a las multitudes que era todo un bien, ese medio de combatir el grave mal. Hicieron su entrada a la ciudad, cantando la letanía de los santos, y una vez en la iglesia se llevó a cabo una función religiosa en acción de gracias. La confianza que despertó este proceder en el ánimo de las gentes (sic), permitió que al día siguiente se vacunaran muchos niños".

"Si de por sí, la salida del galeón de Manila del puerto de Acapulco era todo un acontecimiento, en esta ocasión, tuvo resonancias mayores, pues muchas madres que veían partir a aquellos niños sólo al cuidado de hombres rudos, les causaba profunda pena. Salieron de Acapulco el 5 de febrero de 1805 rumbo a Manila.  Tuvo una escala en Macao y otra en Cantón. Una vez cumplida su misión, prosiguieron el viaje de retorno a España, dándole así la vuelta al mundo".

Los resultados científicos de aquella expedición siguen siendo motivo de estudio para los historiadores, pero deja en la memoria un importante vínculo que une a México con Filipinas."

Métodos de vacunación 

El biólogo y pedagogo mexicano Gabriel Calderón me comenta que "ya en la Nueva España y en otras partes del mundo se probaban otros medios: el del fluido guardado en laminillas, que no funcionaba para largas distancias pues dejaba de ser funcional y otros dos métodos por demás peligrosos porque estadísticamente era grave para el 20 % de los usuarios: se soplaba en la nariz de las personas sanas, desde tubos como cerbatanas, pústulas secas y pulverizadas de los enfermos de viruela. Muchos enfermaban con síntomas fuertes pero no mortales, el 20%, como dije, sí moría. El otro método era tomar con una aguja pus de enfermos de viruela (no de la de las vacas, sino de la mortal) y picar con ella el brazo de las personas sanas: muchos morían con ese método, que daba miedo como remedio, pero daba mucho más miedo el contagio. Poco después estalló la guerra de independencia y leí por ahí, en algún documento, que Vicente Guerrero exigía que, para entrar a su tropa, los aspirantes debían vacunarse contra la viruela. He tratado de verificar el dato pero no encuentro más referencias sobre esto. Lo que sí encontré en varios más, fue que siendo presidente, Guerrero sí propuso a la cámara de diputados una campaña nacional de vacunación infantil contra la viruela... no lo logró por lo mismo que no se logró casi nada en la primera mitad del siglo XIX: un cuartelazo lo quitó."

La expedición en Sudamérica

Como señalé al principio, una expedición paralela a la de Balmis se realizó en la ruta del sur. Sin embargo la expedición dirigida por el médico militar  José Salvany y Lleopart enfrentó tremendas dificultades no sólo geográficas, sino también políticas, pues ya se iniciaban las luchas independentistas en el continente. La expedición comprendía únicamente dos doctores, un ayudante y una enfermera. 

Esto ha sido y seguirá siendo  motivo de análisis para los historiadores, al ligar los efectos de las epidemias sobre la población, la economía y finalmente la estabilidad política.

La expedición de Salvany recorrió Colombia, Bolivia, Perú y Argentina. "El propio Salvany contrajo tuberculosis, paludismo y difteria, perdió la visión en un ojo, se dislocó una muñeca y terminó muriendo en 1810, a los 34 años de edad, en Cochabamba (Bolivia), donde está enterrado. Su sucesor, el médico militar Santiago Granado y Navarro Calderón, continuó la expedición llevando la vacuna a Chile, hasta llegar a la Patagonia. En esta expedición austral, que terminó en 1812 -cuando España se encontraba ya en plena Guerra de Independencia contra los franceses- se vacunaron más de 100.000 personas, cifra excepcional para la época, y más teniendo en cuenta que fue iniciada por cuatro hombres (Salvany, un ayudante, un médico y una enfermera) y cuatro niños."

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Tomás Oteiza Iriarte. Acapulco: La Ciudad de las Naos de Oriente y de las Sirenas Modernas. Edición del autor. 1965, pp. 161-162.

Blog Counting Stars, Balmis Expedition: The Spanish feat that saved millions of lives in America, Philippins and China. 17 marzo 2020.

lunes, 30 de marzo de 2020

El Pacífico Español, 1521-1815

Me interesa en esta ocasión dar noticia de un nuevo libro colectivo, editado por Ricardo Padrón y Christina H. Lee. The Spanish Pacific, 1521-1815. A reader of Primary Sources. Amsterdam: Amsterdam University Press, 2019.

The Spanish Pacific es un compendio de textos traducidos al inglés, de fuentes consideradas fundamentales que sirven a interesados y académicos del mundo anglosajón para conocer mejor la historia del Pacífico español.

El libro es resultado de un encuentro de historiadores y filólogos en 2018 en la Universidad de Princeton.

Los editores identifican la necesidad de profundizar en el conocimiento de las fuentes fundamentales, que rebase la documentación misionera y oficial. Acertadamente identifican que los tres pilares del conocimiento en inglés de los temas del Pacífico han sido:

Primero, los 55 volúmenes de documentos traducidos y editados por Emma Blair y James Alexander Robertson, The Philippine Islands, 1493-1898, Cleveland, Ohio: Arthur H. Clark Company, 1903-1909. Esta obra es resultado del interés de las fuerzas de ocupación de Estados Unidos en Filipinas para dar a conocer la historia del archipiélago y tiene el sesgo de mostrar a la administración española como un poder anquilosado.

El segundo texto canónico que coloca al galeón de Manila como un actor protagónico es el famoso libro de William Lyte Schurz, The Manila Galleon, New York: Dutton & Company, 1939.

El tercer libro que dominó por mucho tiempo el conocimiento de Filipinas en inglés es el libro de John Leddy Phelan, The Hispanization of the Philippines. Spanish Aims and Filipino Responses, 1565 – 1700. Madison: The University of Wisconsin Press. 1959. 

Sin embargo, en el siglo XXI se ha dado un cambio y una profundización en el conocimiento del Pacífico que ha arrojado nuevos matices para comprender el comercio global, el intercambio cultural y humano, las influencias artísticas mutuas entre Asia, América y Europa, las peculiaridades del aparato imperial español, el papel de los centros culturales en la periferia, como Nueva España y Filipinas. Es por ello necesario y posible acceder a otro tipo de textos, traducidos al inglés, que auxilien al estudio de estos fenómenos. 

Se reconoce que el estudio del Pacífico (Pacífic Studies) en los medios académicos anglosajones es un tema emergente que ofrece una gran riqueza para abordar aspectos novedosos como el papel de Filipinas en la articulación con los poderes asiáticos, así como la variedad de pueblos de Oceanía.

Los editores dejaron a los participantes en libertad de proponer y estudiar un texto representativo de cada período, en lugar de regresar a los tópicos constantemente abordados. El resultado es un conjunto de documentos valiosos en su diversidad. La estructura del libro es cronológica a fin de ubicar las variadas voces de personajes que dieron su impresiones de viaje, de acontecimientos y hasta de anécdotas, que usualmente no caben en la historia imperial oficial o misionera.



Enhorabuena por la publicación de este nuevo libro


Introduction, Christina H. Lee and Ricardo Padrón

An Early Transpacific Account of the Spice Island by Andrés de Urdaneta (1536). Jorge Mojarro Romero.

Domingo de Salazar's Letter to the King of Spain in Defense of the Indians and the Chinese of the Philippine Islands (1682). Christina H. Lee

Juan Cobo`s Map of the Pacific World (1593). Ricardo Padrón, with translation by Timothy Brook

A Royal Decree of Philip III Regulating Trade between the Philippines and New Spain (1604). Natalie Cobo y Tatiana Seijas.

Manila's Sangleys and a Chinese Wedding (1625). Miguel Martínez.

Don Luis de Castilla Offers to Sell Land in Manila (1629). Regalado Trota José.

Idolatry and Apostasy in the 1633 Jesuit Annual Letter. John Blanco.

The Will of an Indian Oriental and her Chinese in Peru (1644). Leo J. Garofalo.

Francisco de Combés's History of Mindanao and Jolo (1667). Ana M. Rodriguez Rodriguez, with translation assisted by Cortney Benjamin.

Between Fiction and History in the Spanish Pacific. The Misfortunes of Alonso Ramirez (1690). Nicole D. Legnani.

A Moluccan Crypto-Muslim before the Transpacific Inquisition (1623-1645). Ryan Dominic Crew.

Constitutions and Rules of the Beatas Indias (1726). Kathryn Santner.

The Poetics of Praise and the Demands of Confession in the Early Spanish Philippines. Notes and Documents. Vicente L. Rafael.

A Prohibition on Digging Up the Bones of the Dead (1813). Ino Manalo.



viernes, 28 de febrero de 2020

Recursos digitales


Relacionado con la entrada de enero de este blog, en febrero aparecieron varias novedades que me permiten ligar el tema de los sitios electrónicos en México que ofrecen acceso al público acerca de temas históricos.

Las transformaciones políticas por las que atraviesa México tienen una característica peculiar, la revisión y discusión de la historia. Efemérides tan importantes como la llamada Conquista de México-Tenochtitlan, así como la revisión de las ideas históricas dominantes durante la etapa independiente del país en los siglos XIX y XX, han ofrecido la oportunidad para conocer las investigaciones de múltiples historiadores académicos actuales que no comparten muchas de las apreciaciones del pasado. 

Hemos mencionado aquí el portal Noticonquista, un trabajo colectivo de historiadores de la UNAM y de otras instituciones, que reune una visión divergente a la hasta ahora dominante.

Memórica

Ha aparecido un portal histórico del Gobierno de México titulado Memórica, con temas seleccionados de diversos pasajes históricos del acontecer nacional. Este esfuerzo es muy ambicioso en el buen sentido de la palabra, pues intenta reunir y poner a disposición del público múltiples documentos en varias áreas de la acción cultural, desde la historia, la música, la gastronomía y otras expresiones culturales. El desafío es impulsar la digitalización de enorme cantidad de material disperso que no ha sido posible recuperar de manera digital o que no cumple con los estándares internacionales.

Según una nota periodística, en el eje de esta iniciativa está el proyecto de Memoria Histórica y Cultural de México, del actual gobierno. El Comité asesor está integrado por personalidades como Beatriz Gutiérrez Müller, presidenta del Consejo Asesor, la escritora Elena Poniatowska, la historiadora del arte María Isabel Grañén Porrúa, el músico Horacio Franco, el artista plástico Carlos Pellicer López, el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma, la divulgadora Cristina Barros Valero, el etnólogo Luis Barjau, la filósofa Margarita Valdés González-Salas y la poeta Minerva Margarita Villarreal. También estaba el recientemente fallecido Miguel León-Portilla (1926-2019). 

Entre las instituciones que colaboran con esta iniciativa está el Archivo General de la Nacional, el Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana, el Acervo Hisórico Diplomático de la Secretaría de Relaciones Exteriores, el Centro Carso de Estudios de Historia de Mexico, La Mediateca del INAH, El Museo Archvo de la Fotografía de la Ciudad de México, el Archivo Historico y Memoria Legisativa del Senado de la República, el Archivo Histórico de la Cámara de Diputados, y la Cineteca Nacional, entre otros. 

La tarea de centralizar información ha sido criticada por algún especialista que considera que no es posible ni deseable concentrar tanta información en un repositorio, sin antes definir el tipo de público al que está dirigido.




Otras iniciativas
El Instituto Mora tiene una revista de historia y ciencias sociales Secuencia, que ofrece breves estudios sobre temas específicos. Un referente importante es el Centro de Estudios Históricos de El Colegio de México y en particular la revista Historia Mexicana. No menciono aquí el amplio rango de publicaciones de estos institutos a los que tengo acceso únicamente cuando viajo a México.

Este blog utiliza con frecuencia el portal del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM dado que permite el acceso gratuito a información muy relevante en varios de los temas relacionados con el Pacífico.  El Instituto ofrece un amplio panorama desde el pasado prehispánico, la vida en la Nueva España y la historia independiente. Es ejemplar que gracias al IIH los lectores podemos leer libros completos gratuitos. El público interesado puede seguir también en YouTube las principales conferencias que ofrece el Instituto.

Otro trabajo meritorio es un portal denoominado 500 años de México en Documentos, con un amplio registro de seis siglos. Es de fácil acceso y permite navegar en varios temas, con materiales de primera mano.

Encontré una página dedicada también a acumular vínculos digitales sobre la historia de México, denominada Historiografia Mexicana, que tiene la particularidad de enlistar archivos, bibliotecas, blogs, podcasts, páginas personales de historiadores y sitios temáticos.

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Todos estos esfuerzos son relevantes y demuestran un interés de los investigadores para dar a conocer sus trabajos. Esto sucede en un momento de indudable transformación de México en el que la historia es un tema de intenso debate. El contexto es también el del rápido avance de las humanidades digitales. 

México es uno de los espacios de mayores reservas para el conocimiento histórico en el mundo, pero no es posible que todos los interesados en la historia se conviertan en investigadores de tiempo completo y se adentren en los archivos por meses y por años. 

La cantidad de materiales que pueden ofrecer una visión más profunda de la historia siguen estando dispersos, o fuera del alcance público como son los repositorios religiosos. Con todo, es necesario estar a la altura de lo que acontece en el espacio digital.

Por último, quiero dejar asentado que el tema del Galeón de Manila, la riquísima interacción entre la Nueva España y Filipinas, el intercambio humano, cultural y material entre Asia y lo que hoy es México, es abordado sólo tangencialmente por estos centros de investigación y sus portales digitales. Las excepciones, me parece, siguen siendo los centros de la UNAM como el Instituto de Investigaciones Históricas, el de Investigaciones Jurídicas y el de Investigaciones Estéticas; El Colegio de México y el Instituto Mora. 

La interacción con Asia sigue siendo una cuenta pendiente de la investigación y de la divulgación histórica en México.

domingo, 19 de enero de 2020

La tarea de bloguear

En una entrada reciente de su blog Peregrinaciones en el Pasado, el historiador Felipe Castro Gutiérrez hace el recuento de bitácoras electrónicas mexicanas dedicadas a diversos aspecto de la historia. Es un ejercicio que Felipe Castro ha mantenido desde hace años, en donde incluye un listado de esos blogs. Ahí por cierto aparece La Nao Va, bitácora activa desde febrero de 2009.

El historiador llama Cliosfera a este ámbito de comunicación en red e invito a los lectores a prestar atención a sus observaciones. Después de cierto estancamiento en la producción de los blogs de historia, este medio de comunicación en red parece estar reviviendo con portales colectivos, es decir, no serían portales de autor y en tales espacios participan historiadores que pertenecen a una institución académica. 

Esta nueva tendencia me parece muy positiva y pongo como ejemplo Noticonquista, del cual disfrutamos la lectura desde el 2019. En ese portal participan varios autores especializados acerca de la historia del México prehispánico, de la etapa de la Conquista y de la época virreinal. 

Me parece que la posibilidad de participar en esos blogs colectivos es limitada a los círculos académicos en los que todos conviven desde hace años, por lo que es natural la desconfianza que podría suscitar el trabajo individual. Sin embargo, me parece que sería muy sano y enriquecedor forjar enlaces, por ejemplo entre los que nos interesamos en el Océano Pacífico, en las Filipinas, en los mapas y la navegación, en el arte asiático en América y el barroco en Asia. 

Existen por cierto grupos con intereses similares en Facebook, pero es rara la ocasión en que se presentan notas de los particpantes y son más bien clips de las noticias que producen los medios masivos de comunicación.

Todo esto tiene que ver también con la responsabilidad que tienen los académicos para difundir sus conocimientos. Hacer públicos sus descubrimientos en los archivos, sus interpretaciones y polémicas, redunda en beneficio de la sociedad. La historia de gabinete del siglo XIX se acabó y es importante hacer frente a la nueva realidad de las sociedades. 


Algunos comentarios finales:

1. Una parte importante de la tarea de salir al medio público es hacer transparentes las fuentes en las que abrevan en su investigación; las bibliografías y los acervos en que consultan. 

2. Es fundamental reconocer que los lectores tienen ya acceso a muchas de las fuentes que antes estaban bajo llave. El avance logrado por el Portal de Archivos Españoles, Pares, ha abierto la información a la consulta de amplios sectores no especializados. Nada sustituye el trabajo de investigación directa en los archivos, pero la posibilidad de acceso digital es garantía de transparencia en las investigaciones. 

3. No veo esa intención en los archivos mexicanos, aunque ha habido avances en la clasificación digital, como es el caso de los Archivos Notariales de la Ciudad de México, aún de consulta limitada.  En años recientes el Archivo General de la Nación ha limitado el acceso a la documentación.

4. El debate público puede reducir un mal uso, parcial o incluso mal intencionado, de las fuentes electrónicas. En una época de fake news, de revisionismo histórico de corte chovinista, es sano comparar el origen de la información y permitir a los lectores ser más activos en su relación con los datos que circulan en las redes.

Deseo a los lectores un buen inicio del año 2020.



sábado, 21 de diciembre de 2019

Españoles en Asia Oriental

Recientemente recibí un libro enviado desde España hasta Tailandia por mi amigo Francisco Moreno del Collado. El título es "Rutas comerciales en Asia Oriental entre los siglo XVI y XVIII", que contiene cinco ensayos presentados en un seminario con ese mismo nombre, organizado por el Ministerio de Economía Empresa de España, en 2019 en Madrid.

La lectura de los textos muestra el interés de los organizadores por resaltar tanto el aspecto histórico como el económico de la relación de España con Asia, insistiendo en la continuidad de los esfuerzos por conectar a los mercados de lugares tan alejados. De esta forma, el cometido de dar profundidad histórica al esfuerzo económico y comercial de la España actual se ve cumplido por los ensayos. 

Como es natural en este tipo de esfuerzos editoriales de múltiples autores el resultado no es muy homogéneo. El ensayo que destaca en el conjunto, quizás el más breve pero sustancioso, es el de Luis Alonso Álvarez, pues formula varias preguntas que actualmente se hacen los historiadores acerca del comercio del Pacífico, de la formación social de Filipinas, así como de la naturaleza y dimensión de imperio español. Ante la evidente ausencia de especias en el archipiélago filipino ¿Qué sentido tenía (a fines del siglo XVI) la continuidad de la presencia hispano-mexicana en el archipiélago asiático? ¿Por qué no se prosiguió la expansión desde las Filipinas hasta la tierra firme de China? ¿De qué manera se resolvió la continuidad de la presencia española en Asia?

Los otros ensayos aportan también información acerca del esfuerzo misionero en diferentes lugares de Asia, de la relación con China y con Japón.



Rutas comerciales españolas en Asia Oriental 
entre los siglos XVI y XVIII



Presentación

El comercio con Asia en los inicios de la Edad Moderna, Diego Valor Bravo

Una introducción a las relaciones diplomáticas entre los gobiernos japoneses y Castilla a finales del siglo XVI y principios del XVII. Jonatham López-Vera

El Galeón de Manila en la economía filipina, 1565-1815.  Luis Alonso Álvarez

Relaciones entre China y España en la Edad Moderna. Lorenzo Dávila.

La dimensión del comercio hispano-filipino en el sudeste asiático (siglos xvi-xix). Alfonso Ojeda Marin

Es notable el creciente interés de especialistas académicos y del público en general sobre los temas del Pacífico. En conversación con Francisco Moreno comentamos que, más allá de los eventos conmemorativos del Quinto Centenario de la Circunnavegación y de la Conquista de América,  este renovado interés se puede atribuir al hecho de que la economía mundial contemporánea parece estar moviendo su centro de gravedad hacia el continente asiático. ¿Qué opinan los lectores?

Por lo pronto, les deseo felices fiestas y un próspero año 2020.




lunes, 18 de noviembre de 2019

Nuevo libro sobre el Pacífico

El Instituto de Investigaciones Histórica de la Universidad Nacional Autónoma de México  publicó en julio de 2019 un nuevo libro coordinado por la doctora Carmen Yuste López. Lleva por título Nueva España: puerta americana al Pacífico asiático siglos XVI-XVIII.  Este es también el nombre de un proyecto académico, que promovió tres seminarios (Sevilla, Ciudad de México y Lisboa) que permitieron reunir a investigadores de España, Portugal y México.



Aquí el vínculo electrónico de este valioso trabajo colectivo.


En la presentación del libro, escrita por las doctoras Yuste y Guadalupe Pinzón, se señala que durante los seminarios los investigadores han mostrado la relevancia que tuvo la Nueva España en Asia por vía de la ruta marítima transpacífica.  Este es un vuelco en la investigación tradicional, que observaba el Pacífico como un espacio rutinario e inerte. Por el contrario, "la navegación transpacífica fue (...) un espacio económicamente autónomo, que tuvo dinámica propia (la cual) impactó a la Europa del Atlántico que tenía en América su principal mercado." 

Los trabajos presentados en los seminarios y en cursos individuales por los autores "examinaron los contactos y las relaciones de carácter económico, social y cultural que posibilitaron dicha vía de tráfico marítimio." Dos dimensiones marcaron el análisis desarrollado por los historiadores ahí convocados. Por un lado el mundo imperial ibérico y por otro el conocimiento geográfico que se tenía en esa época sobre el Pacífico asiático.


Seminario en Sevilla, 2014

El diálogo de los historiadores muestra precisamente el papel de la Nueva España como el espacio americano que dio acceso a un efervecente Pacífico asiático. Si la corona española miraba a Filipinas como un lugar remoto y pobre, una visión detallada muestra que Filipinas era el contacto con el Sudeste  y Este Asiático, variado y rico en cultura. La puerta de entrada de aquel abanico remoto de mercancías, personas y culturas fue, precisamente, la Nueva España.

Coloquio en Lisboa, 2016

El orden de los textos es cronológico, pero el lector podrá apreciar de qué manera algunos de los rasgos iniciales del comercio transpacífico se arraigaron y mantuvieron vivos en el mundo virreinal en los siglos siguientes. El sistema administrativo del comercio, la presencia de redes comerciales, los rituales derivados del contacto cultural (el caso del culto de la virgen del Rosario en Japón es un ejemplo sorprendente).  Se destaca también la manera en que desde la Nueva España se observaron los cambios políticos que ocurrían en Asia, como la clausura decretada por el regimen Shogun en Japón o la caída de la dinastía Ming.

Presentación
Carmen Yuste López y Guadalupe Pinzón Ríos.

I. Portugal e a metagreografía da Ásia do século XVI. A invenção das modernas estruturas espaciais asiáticas e o seu contexto intelectual e geopolítico.
Francisco Roque de Oliveira

II. The Manchu conquest of China seen through Iberian accounts.
Rui Manuel Loureiro

III. ¿Convivencia beneficiosa o cohabitación hostil? Españoles y chinos en Manila en la primera época de la colonización española de las Islas Filipinas (1565-c. 1650).
Atsuko Hirayama

IV, Comercio entre Asia y América durante los siglos XVI y XVII: intervención portuguesa en el galeón de Manila.
Etsuko Miyata

V. Transculturación y sincretismo del Rosario de en el Japón moderno temprano
Rie Arimura

VI. Mapas trastornados. Análisis histórico-visual de los derroteros del galeón de Maniela en el siglo XVIII.
Salvador Bernabeu Albert y José María García Redondo

VII. La expedición neerlandesa de 1747. Un intento inglés y holandés por comerciar con Nueva España.
Guadalupe Pinzón Ríos

VIII. Las correspondencias de riesgo a premio de mar en las Ordenanzas de la Casa de la Misericordia de Manila. Siglo XVIII.
Carmen Yuste López


IX. Nueva España como puente transoceánico del imperio español en el discurso criollo del siglo XVIII(1694-1762).
Iván Escamilla González

X. El comercio asiático en los barcos de la Armada: generalas y equipajes entre Manila y Cádiz (1765-1784).
Alberto Baena Zapatero

XI. El último baluarte: los informes de la Ciudad y del Consulado de Manila sobre la economía de Filipinas en 1788.
Marina Alfonso Mola y Carlos Martínez Shaw

viernes, 15 de noviembre de 2019

William Henry Scott, Filipinista

William Henry Scott fue un historiador nacionalizado filipino nacido en Estados Unidos el 10 de julio de 1921. Dedicó su vida a estudiar a los grupos étnicos de la sierra madre de isla de Filipinas, Luzón, eliminando muchas confusiones que se habían acumulado acerca de estas culturas. Otra veta de su trabajo fue la valorización de las fuentes prehispánicas para comprender el mosaico cultural de Filipinas. Falleció el 4 de octubre de 1993 en Filipinas.

Con su erudición, Scott contribuyó al estudio de la historia temprana y la sociedad filipinas previa a la llegada de los españoles. En su tesis doctoral en la Universidad Santo Tomás, dedicada a las fuentes escritas de Filipinas, Scott evaluó críticamente en 1965 el Código Kalantiaw, que se consideraba un documento original de 1433. Posteriormente, publicó su investigación en un libro que, obviamente, causó controversia pues demuestra que el texto había sido escrito siglos después. Tomemos en cuenta que la tesis de Scott se publicaba en la época del dictador Ferdinand Marcos, quien estaba  particularmente interesado en el uso de la historia como herramienta de su discurso político de legitimación. En 1971, por ejemplo, su gobierno instituyó la orden de Kalantiaw para premiar a quienes brindaran servicios a Filipinas en las areas de la ley y la justicia. 





Estos son temas difíciles de tratar aún en esta época, debido principalmente al control político que ejercen todavía los sectores conservadores en Filipinas. En 1972, cuando Marcos declaró la Ley Marcial, Scott fue detenido por las autoridades militares. Siendo en aquel momento ciudadano estadunidense estaba expuesto a ser deportado, pero decidió enfrentar legalmente a sus acusadores y quedó libre en 1973. Posteriormente, adquirió la ciudadanía filipina. Su compromiso político y académico se expresó por igual acerca de la invasión de Estados Unidos en 1898 y el régimen colonial que implantó hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. 



Su contribución académica

En uno de sus primeros libros, Discovery of the Igorots (Descubrimiento de los Igorots) publicado en 1974, Scott describe la relación entre los españoles y los grupos tribales de la sierra centro-norte de Luzón. Se les llama Igorot, equivocadamente, por ser gente de las zonas altas, aunque ellos se autonombraban como Ifugaos. La aportación de Scott es que en realidad eran diferentes grupos étnicos diferenciados por sus idiomas, no tenían una estructura tribal, sino que tenían organizaciones comunitarias sin jefe definido y no fomentaban guerras entre ellos. Vivían en sociedades agrícolas, que desarrollaron el uso de terrazas para el cultivo del arroz. La definición como Igorots es resultado de una mirada superficial por parte de los extranjeros y el término (como sucede con los "Chichimecas" en México) es una referencia genérica y en mucho casos derogatoria.

En su libro, Scott se refiere a los Ifugao siguiendo las crónicas de los colonizadores, que en los primeros años de la ocupación española iban en busca del mítico oro de los indígenas. La segunda mirada fue el interés de cristianizar a esas comunidad indígenas. A pesar de los esfuerzos de los misioneros, la conversión religiosa fue poco efectiva en las primeras épocas. La tercera fase de la relación entre los colonizadores y los grupos de la sierra fue por medio de los indígenas de las planicies que mantenían contacto con "las tribus independientes".  Scott aporta elementos para señalar la manera en que los Igorots o Ifugaos participaron como contrapunto de la realidad filipina hasta bien entrado el siglo XIX. Fueron víctimas de decenas de incursiones militares, intentos de desplazamiento a zonas bajas, enfermedades, muerte por hambre y fuego. (1)





Las crónicas españolas destacan constantemente la presencia de los grupos serranos, como si fueran una frontera aún por conquistar. De hecho, ahora se habla de que la ocupación de Filipinas fue mucho más compleja que la historia que se cuenta, básicamente orientada a la vida de Manila y provincias alrededor. La investigación contemporánea debe tomar nota del trabajo de Scott y de otros en el sentido de que Filipinas fue una frontera múltiple, casi infranqueable, en las sierras, en las islas, y en el sur islamizado, en donde todavía prevalece el choque cultural.

La tarea académica de reconstruir la historia de la sociedad y las culturas filipinas del siglo XVI llevó los estudios de Scott a nuevas alturas, utilizando variedad de fuentes de archivo, como se presenta en su libro Barangay, publicado en 1994. Para llegar a esta síntesis, Scott publicó a lo largo de los años múltiples ensayos sobre la importancia del archipiélago en el comercio regional del Sudeste de Asia antes de la llegada de los españoles (2)




La definición de Barangay es particularmente interesante, pues parece derivarse una embarcación usada por los filipinos antes de la llegada de los españoles. La novedad es que las comunidades en tierra mantenían una organización social que hace referencia al núcleo marítimo, un caso que se repite en otras latitudes del Sudeste de Asia. Las comunidades fundamentales tienen referencia naval, por ser el medio de comunicación entre la región. Hoy en día, las ciudades se siguen organizado conforme al Barangay, usando también el término barrio de origen español. Scott buscó y encontró mucha información escondida en las grietas de la pared, pues los cronistas europeos escribieron muchas veces de manera involuntaria información sobre la vida de los pueblos del archipiélago que es material para el historiador atento a encontrarlas. (3)

Otro filón del trabajo de William Henry Scott es el estudio de la vinculación del archipiélago filipino con el resto de la región asiática, anterior a la llegada de los europeos. Es especialmente relevante la información que Scott rescata y organiza acerca de lazos comerciales que llegaban a Luzón, Visayas y Mindanao, a través de comerciantes localizados en Malaka y de ahí hasta la India y el Oriente Medio. Incluso menciona contactos que llegaban hasta el Mediterráneo. En ese sentido, aunque más conocidos, son los lazos con China, Japón y las islas Ryukyu. (4)

Finalmente, no se puede dejar de mencionar un pequeño libro que hace una aportación muy importante sobre el concepto del trabajo forzado en el archipiélago. El trabajo por sumisión por deudas, que fue aprovechado por los españoles como una forma encubierta para someter a los filipinos, es un tema también muy delicado. Nuevos historiadores tienen que comprender el sentido del trabajo en el Sudeste de Asia para desentrañar el fenómeno del esclavismo que existió en el comercio TransPacífico. Si bien, de manera formal la sumisión de los "indios filipinos" estaba prohibida por las leyes españolas, en tanto que se habían convertido al cristianismo, se siguieron utilizando formas de control de ese trabajo para las labores del Galeón de Manila y la agricultura. En este blog hemos dado cuenta del tema de la esclavitud en sus múltiples formas, atendiendo a las tesis manejadas por Scott.




El centenario del nacimiento de Willian Henry Scott se conmemorará en el mismo año de las Conmemoraciones del Quinto Centenario 2021 en Filipinas. Murió en 1993 y fue enterrado en la Iglesia Episcopal de Santa María la Virgen en el Cementerio de Sagada, Provincia de la Montaña.



Recientemente, Maricel Barce Yson publicó en Facebook una fotografía de la tumba de este gran historiador.  Lllama la atención la sencillez de esa última morada de un hombre que dedicó su vida y su obra a Filipinas.

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(1) Henry William Scott. “The Word Igorot.” Philippine Studies 10, no. 2 (April 1, 1962): 234–48. Ver también  “Igorot Responses to Spanish Aims: 1576-1896.” Philippine Studies 18, no. 4 (October 1, 1970): 695–717.  “The Igorot: An Integrated Cultural Minority.” Philippine Sociological Review 20, no. 4 (October 1, 1972): 356–60. “A Historian Looks into the Philippine Kaleidoscope.” Philippine Studies 24, no. 2 (June 1, 1976): 220–27. Prehispanic Source Materials for the Study of Philippine History. Revised edition. Quezon City: New Day Publishers, 1994

(2) Henry William Scott. “Filipino Class Structure in the Sixteenth Century.” Philippine Studies 28, no. 2 (June 1, 1980): 142–75. “Sixteenth-Century Visayan Food and Farming.” Philippine Quarterly of Culture and Society 18, no. 4 (December 1, 1990): 291–311. 

(3)  Henry William Scott. Cracks in the Parchment Curtain, and Other Essays in Philippine History. Emended ed edition. Quezon City: New Day Publishers, 1985.

(4) Henry William Scott.  “The Mediterranean Connection.” In Lookin for the Prehispanic Filipino and Other Essays in Philippine History., 24–39. Quezon City, Manila, Philippines: New Day Publishers, 1992. “Why Did Tupas Betray Dagami?” Philippine Quarterly of Culture and Society 14, no. 1 (March 1, 1986): 12–31. “Demythologizing the Papal Bull ‘Inter Caetera.’” Philippine Studies 35, no. 3 (September 1, 1987): 348–56.


jueves, 3 de octubre de 2019

Miguel León-Portilla y el Mar del Sur

El 1 de octubre de 2019 falleció el sabio historiador mexicano Miguel León-Portilla. Deja una cauda de ideas, investigaciones e instituciones que colocaron el tema de la raíz indígena de México en la historiografía contemporánea. Algunos de sus conceptos pueden ser polémicos y, sin duda, ello seguirá siendo muy enriquecedor porque habrá material de trabajo para nuevas generaciones. Quiero dejar apuntado solamente, como respetuosa memoria, una nota sobre la aportación de Miguel León-Portilla a la historia del Pacífico.

El doctor León-Portilla explica, en su "egohistoria" o biografía intelectual escrita en 2015 para el Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos, la manera en que se "asomó al Pacífico", siguiendo los pasos de Hernán Cortés hace 500 años. El interés inicial del doctor León-Portilla era conocer más acerca del Occidente mexicano, en particular la península de Baja California. Era para él, a mediados del siglo pasado, una imperiosa necesidad de recuperar una historia olvidada de México. Algunos se acordarán cuando aprendíamos en aquella época que México tenía 28 estados, dos territorios (Baja California Sur y Quintana Roo) y un Distrito Federal.

Recorrió el historiador poblaciones de Baja California Sur dando conferencias y publicó historias particulares de esa región, rescatando documentos escritos por misioneros jesuitas en la región. El título es Testimonios Sudcalifornianos, editado por el Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM, 1971.  Publicó también la obra del jesuiíta Miguel del Barco, Historia natural y crónica de la antigua California (UNAM, 1973 y 1985).

Desde la perspectiva californiana, Hernán Cortés re-descubre e imagina el Océano Pacífico, "descubierto" en 1513 por Vasco Núñez de Balboa. El conquistador de México estaba involucrado plenamente en los debates entre España y Portugal por la posesión de las islas Molucas y propone a la corona enviar una expedición comandada por su primo Álvaro de Saavedra Cerón saliendo de Zihuatanejo en 1527.

"La geografía histórica  y la historia de la cartografía en relación con las californias están muy relacionadas con las exploraciones que desde el siglo xvi hasta fines del xviii se emprendieron a lo largo del Pacífico. Se buscaba, entre otras cosas, un intercambio permanente con el Asia, averiguar si ésta estaba unida con América en el extremo norte y su había o no en el septentrión un paso o estrecho que permitiera navehgar hacia el Atlántico. Todo esto aparecía entretejido con mitos como los de la reina Calafia y las amazonas, las siete ciudades y el rey coronado. Los relatos, crónicas, diarios de navegación y otros escritos de tema californiano sn mucho más abundantes de lo que pudiera pensarse."

León-Portilla reune en el libro Hernán Cortés y la Mar del Sur (1985) la empresa cortesiana para hacer de la Nueva España el punto de contacto con Asia. La ambición de Cortés fue enorme, como lo prueba su expedición a California a lo largo del año 1535; la navegación a la entrada del rio Colorado y la definición de rutas en el Pacífico. Realizó también viajes a Panamá y Perú. 




México, ediciones Algaba, 2005

Nuestro historiador incursionó en el aspecto cartográfico de estas aventuras, debido al hecho que los exploradores dejaron testimonios únicos de territorios apenas intuídos en esa época. De ahí la publicación en 1988 del libro Cartografía y crónicas de la antigua California (UNAM, 1988).

El mejor homenaje que se puede hacer a Miguel León-Portilla es leer sus libros, aprender de su manera de tejer las historias y de su disciplina intelectual.

domingo, 29 de septiembre de 2019

Notas desde Nagasaki

Escribo estas notas desde Nagasaki, escenario histórico de los primeros encuentros entre extranjeros y Japón. Este hermoso puerto, anclado en una larga entrada de mar, ha sido el lugar al que han acudido chinos y coreanos, portadores de artefactos, técnicas y filosofías que fueron adaptadas a Japón. En el siglo XVI, a partir de la llegada de comerciantes portugueses, Nagasaki también fue un espacio en el que el comercio y la religión católica se desplegó durante un corto período.

En ese entonces, Japón vivía una profunda transición unificadora durante la dinastía Tokugawa (1603-1868), conocida también como período Edo en la historia de Japón. La consolidación del poder de los señores de la guerra y de la tierra, los shogun (que formaban el bakufu o shogunato) estuvo caracterizada por haber cerrado las puertas del país a la influencia extranjera. Comparativamente, es similar al período de dominación español en América, durante los virreinatos de la Nueva España y Perú.

Escribo esta entrada al blog una década después de haber descrito y analizado el martirio de 26 religiosos españoles y novohispanos sucedido en Nagasaki en 1597. Aquel inicidente fue una advertencia muy clara de los gobernantes de Japón en contra de cualquier injerencia política o religiosa externa. De hecho, fue un paso en el camino de Japón de cerrar sus puertas al contacto con el exterior durante más de dos siglos a partir de 1603.

Sin embargo, mi interés sobre Japón y múltiples visitas desde los años noventa, me han permitido profundizar en otros aspectos de este proceso político. Ahora reconozco que la unificación de Japón y el encerramiento no fue una situación conducida por eventos acumulados, sino que fue una tendencia de largo plazo, con plena conciencia de la elite dirigente, que se remonta a mediados del siglo XVI y culmina en la primera mitad del XVII. En la lucha por el control del país, la simple idea de que una religión promovida por extranjeros era inaceptable para el poder central de Japón.

Gracia Hosokawa (1563-1600), llamada Tamako originalmente. Murió martirizada en Osaka en 1600. La pintura es de Yaseturu Ueda, 1961. Museo de los 23 mártires.

La interacción con comerciantes, embajadores y misioneros portugueses, españoles, holandeses e ingleses, de ideología católica romana o protestante, dieron pauta para que la clase dominante japonesa definiera los límites de su relación con el exterior. Fueron varios los momentos en que los japoneses estuvieron atraídos por las tecnologías europeas (particularmente la construcción naviera y de minería), los productos americanos y europeos, el pensamiento barroco, pero la cortina del interés de dominación interna cayó pesadamente a fines de la década de 1630 con la Revuelta de Shimabara (diciembre 1637- abril 1638).

En un inicio, la misión católica conducida por los jesuitas que acompañaban comerciantes portugueses tuvo un éxito notable desde los años 1560s. Las condiciones cambiaron a medida en que fueron llegando a Japón otros participantes, especialmente los españoles asentados desde 1571 en Filipinas. Este momento coincidió con la consolidación del poder de Oda Nobunaga (1534-1582) en el proceso de unificación de Japón. El control total sobre el país, subordinando a otros daymios o señores feudales, llegó con Toyotomo Hideyoshi (1537-1598). En 1587, este líder guerrero consideró que la presencia extranjera era un posible obstáculo para la unificación del país y en consecuencia emitió un decreto para expulsar a todos los misioneros católicos. 

Con base en ese decreto, diez años más tarde, en 1597, un sacerdote jesuita japonés, Paulo Miki y un sacerdote español, Pedro Bautista, fueron detenidos y martirizados en Nagasaki. Este grupo incluía a 20 japoneses, 4 españoles, 1 portugues y 1 mexicano del que hemos escrito en este blog, Felipe de Jesús. Ese evento tuvo grandes consecuencias en la percepción europea acerca de Japón, así como en las prioridades misioneras que se formulaban en ese entonces en Roma, Madrid, Lisboa y México.




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La visita a Nagasaki me ha llevado al lugar exacto en que ocurrió aquel martirio: la colina de Nishizaka, donde se encuentra el museo de los 26 Mártires Cristianos

Este es un referente del importante incidente ocurrido en 1597 en que perdieron la vida misioneros españoles y podemos decir mexicanos que fueron apresados en Japón. El barco de ellos se dirigía de Manila a Acapulco y encalló en las costas de Kiyshu, durante un periodo de fuerte represión contra las ideas extranjeras. Ya hemos hablado ampliamente en este blog acerca del asunto y sus extendidas repercusiones en la cultura mexicana. El museo cuenta con el apoyo de los jesuiítas y cuenta con algunos materiales originales valiosos que muestran el movimiento secreto cristiano que perduró en la provincia de Kyushu a lo largo de siglos.

Todo visitante a Nagasaki debe acudir al sitio del estallido de la bomba atómica de 1945. Es una herida dolorosa para Japón y para el mundo. Sin embargo, es también una muestra del profundo sentido a favor de la paz y la concordia que tiene el pueblo japonés.

Otro museo que atrae la atención es el de historia y la cultura de Nagasaki. Es sencillo y con múltiples reproducciones. Es muy didáctico y agradable. Lo que destaca es la forma en que el puerto de Nagasaki recibió la influencia extranjera y adaptó múltiples elementos foráneos en la industria, el comercio, la comida. Los festivales locales tienen un espíritu muy agradable, diría que tropical, dedicados a la experiencia marítima de la población.