Una invitación para conocer la historia del Galeón de Manila, su cultura y su impacto en Filipinas y en América.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Viajes por el Pacífico

Es muy grato encontrar compañeros de viaje por la historia de los intercambios culturales, humanos, comerciales, que se dieron en el Pacífico. Hace tiempo he entrado en contacto con Francisco Moreno del Collado, quien desde España estimula el trabajo de La Nao Va con comentarios y materiales que también va encontrando por el camino. Paco Moreno es Licenciado en Ciencias Físicas por la Universidad de Cantabria y tiene un MBA por el Instituto de Directivos de Empresa IDE CESEM. Ha dado varias charlas para divulgar sus conocimientos sobre el tema, con un giro interesante: las consideraciones económicas y empresariales que dieron vida a la ruta del famoso Galeón.


Valga la breve presentación, porque en esta oportunidad quiero ceder el espacio de este blog para un resumen de las peripecias del Galeón, que Francisco elaboró con motivo del 450 Aniversario del viaje de la Tornavuelta, comandada por Andrés de Urdaneta.

Para ver el documento, hacer "click" en el título:



por Francisco Moreno





viernes, 1 de mayo de 2015

La conquista musical de Filipinas

¿Podríamos imaginar a la gran escritora novohispana Sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695) en el ámbito tropical asiático? No es fácil llegar a esta representación y sin embargo eso fue lo que sucedió con sus villancicos, cantados en las fiestas religiosas filipinas casi inmediatamente después de ser publicados (1). Existe información de que se presentaron en Manila las obras dramáticas Amor es más laberinto y Los empeños de una casa, incluyendo intermezzo musical.

Para los investigadores de la música este es uno de los signos claros y sonoros de la comunicación cultural global que dió inicio con el vínculo Filipinas-Nueva España a partir del siglo XVI. El villancico resultó ser un vehículo muy adecuado para transmitir mensajes religiosos a las poblaciones en América, pero en el caso de Filipinas fue adoptado también por la población conforme a sus propias tradiciones musicales.


El villancico, en forma de diálogo de voces y versos, tiene parecido a los cantos tradicionales prehispánicos de Filipinas, y fue rápidamente utilizado para festividades incluso no religiosas (lo cual habrá causado cierta alarma a los misioneros). Los cantores filipinos eran reconvenidos para que cantaran su música dentro de las normas musicales y el decoro, sin cambiar el sentido del texto. Se prohibió en varias épocas que se cantaran villancicos burlescos e inapropiados en las iglesias, lo cual indica que la práctica era recurrente. El arzobispo Felipe Pardo se quejaba finales del siglo XVII que en las misas de aguinaldo, en Navidad, los asistentes reían con las letras preparadas por los propios cantores.

El rasgo más interesante para los investigadores es la permanencia del género a lo largo de cuatro siglos, incluídos villancicos filipinos en el siglo XIX y principios del XX.

Fuera de las catedrales y otros recintos religiosos, la música fluía entre la población filipina que hoy en día se distingue por sus cualidades musicales excepcionales.  Otro investigador, Nicanor G. Tiongson, argumenta acerca de la transmisión y adaptación de tradiciones hispano-mexicanas en Filipinas, como son las posadas, muy parecidas al panunuluyan (que significa entradas), que cuenta con procesión, paseo de karos (carros adornados) y andas con las imágenes de los santos. Todo acompañado con música de banda y marcha. Las pastorelas, representaciones vivas de pasajes religiosos, son también muy populares en el país asiático. Es tradicional que en las fiestas navideñas se cante para encontrar lugar a los peregrinos (María y José), donde son rechazados hasta encontrar albergue y finalmente cantar un Gloria (2).

Tiongson coloca un punto de duda en las afirmaciones más socorridas de que estas tradiciones simplemente fueron transferidas desde México. En cambio, señala que la investigación debe profundizar sobre influencias mutuas, donde también los filipinos llevaron a México sus tradiciones (menciona los azulejos y cierta ropa). El centro de su argumento es la obligación de los investigadores de romper con fórmulas que señalan la influencia en un sólo sentido colonial, cuando es evidente que se produjeron muy variados procesos de adaptación local, creación, renovación de la cultura.

Un análisis más amplio y detallado es el que realiza David Irving en su libro sobre la música en Manila, entendida como un contrapunto constante, de influencias variadas sobre la base cultural de las islas, con influencia malaya y china. A través de la confrontación cultural, el interés de imponer la religión y la cultura europeas, se dió un proceso opuesto de resistencia, adaptación y acomodo. El pueblo filipino fue capaz de asimilar las formas y recrearlas en su propio interés, como fue el caso de su lucha por la independencia en el siglo XIX (3).

El libro analiza cuidadosamente la manera en que la música fue empleada como herramienta de conquista cultural y conversión religiosa, ofreciendo abundante información sobre músicos (la mayoría sacerdotes) que se trasladaron a Filipinas; la publicación de piezas musicales importadas y producidas localmente desde el siglo XVI, así como la creación de escuelas y clases para enseñar música. Jesuitas y franciscanos fueron sin duda los más interesados en usar métodos musicales para la evangelización, incluyendo música vernácula de diversas regiones filipinas. 
 
Los europeos instalados en Filipinas llevaron a cabo una suerte de levantamiento etnográfico sobre la cultura de los habitantes de las islas. El propósito explícito era identificar los elementos comunes con la ortodoxia cultural y religiosa de tipo cristiano y un objetivo de conquista que no ocultaba la necesidad de eliminar aquellas expresiones que pudieran ser contrarias a esa religión o diabólicas. En el espíritu de la Contrareforma, los misioneros sistematizaron su trabajo para incidir en la vida cotidiana de la población.

En un principio se emplearon las herramientas descriptivas de la observación natural y ya en el siglo XVIII y XIX los instrumentos de una concepción cultural que separaba lo moderno de lo antiguo o bárbaro, muy en la corriente del enciclopedismo francés.

Con la llegada de los europeos, el aire de Manila se llenó de nuevos sonidos, la campana, el órgano, el cañón, que acompasaban el nuevo ritmo de la vida. La población filipina se habrá adaptado a este contrapunto sonoro con la gracia que suele hacerlo. El interés de esta breve nota es mostrar interpretaciones históricas que permiten comprender la atmósfera cultural que prevalece en Filipinas, más resistente que cualquier otro elemento económico o político.  Los textos de Irving, de Tiongson y otros, sirven para profundizar en un camino que no concluye y son contraparte de aquel gran pequeño libro de Lourdes Turrent sobre la conquista musical de México.
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(1) David Irving, "Historical and literary vestiges of the villancico in the early modern Philippines", Chapter 14 of Tess Knighton & Alvaro Torrente (Eds.) Devotional Music in the Iberian World, 1450-1800, The Villancico and Related Genres, Ashgate pp. 363-398

(2) Nicanor G. Tiongson, "Mexican-Philippine Relations in Traditional Folk Theater", Philippine Studies vol. 46, no. 2 (1998): 135-150, Ateneo de Manila.

(3) D.R.M. Irving, Colonial Counterpoint: Music in Early Modern Manila, New York: Oxford University Press, 2010.

(4) Lourdes Turrent, La Conquista musical de México, México: Fondo de Cultura Económica, 1993,  segunda reimpresión 2006.

lunes, 27 de abril de 2015

El Gran Tártaro ¿Quién es Palafox?


En el año 2011 Juan de Palafox y Mendoza (1600-1659), quien fuera arzobispo de  Puebla y Virrey de México, fue elevado a los altares en calidad de beato. ¿Por qué resulta de tanto interés para la iglesia mexicana este personaje del siglo XVII? Con las debidas diferencias: ¿Qué relevancia puede tener para los temas de Asia, que ocupan la atención de este blog?

Juan de Palafox y Mendoza nació en Navarra, en el pueblo de Fitero justo al inicio del siglo XVII. De orígenes encumbrados, pues su padre era Marqués de Araiza, vivió sus primeros años como hijo de campesinos pues conforme a la moral de la época era "hijo natural" no reconocido.  Sin embargo, años después inició, ya con el apoyo de su padre, la carrera eclesiástica y llegó a ser importante administrador colonial español. 

En 1639 fue nombrado Obispo de Puebla de los Ángeles,  en la Nueva España y en 1642 desempeñó durante unos meses los cargos de virrey y arzobispo de México. Durante su mandato reformó los estudios universitarios y trató de reorganizar la iglesia. De nuevo obispo de Puebla, tuvo enfrentamientos con los jesuitas por cuestiones de jurisdicción eclesiástica. Al volver a España (1649) ocupó el obispado de Osma, donde murió en 1659. Fue autor, entre otras obras, del Sitio y socorro de Fuenterrabía y sucesos del año 1633 (1639), escrito a instancias de Felipe IV. 

Lo que atrajo mi atención fue un libro escrito por Palafox durante su estancia en México, en la década de los cuarenta y que fue publicado hasta 1670 en París con el tema de la caída de la dinastía Ming en China. El libro describe cuidadosamente, aunque no exento de errores, el ascenso de los manchúes y la caída de la dinastía Han. En 1644 se inauguraba una nueva época en la historia de China que tendría repercusiones importantes a nivel mundial. Juan de Palafox percibió este cambio desde la Nueva España y trató de analizarlo en su libro. De ahí la importancia que tuvo su visión de estadísta del Imperio español frente a un cambio que ahora llamaríamos geoestratégico. 

He escrito sobre este libro que me parece fascinante y el pasado 15 de abril tuve oportunidad de dar una charla sobre el tema en el Centro de Estudios China-México, de la Universidad Nacional Autónoma de México. En cuanto aparezca el artículo en la Revista de Estudios Novohispanos de la UNAM lo compartiré con los lectores.

El Podcast de Cechimex aquí:

http://dusselpeters.com/CECHIMEX/150415villamarPalafox.mp3

domingo, 12 de abril de 2015

Conferencia: Juan de Palafox y China

En esta ocasión me corresponde informar, como tecleador de este blog, que daré una conferencia que lleva por título "Juan de Palafox y China. Una visión del administrador imperial en México sobre Chinaº.

El tema me ha llamado la atención por muchos años, por la importancia que tuvo del obispo y virrey Juan de Palafox (1600-1659) y su libro sobre la caída de la dinastía Ming, escrito precisamente en México.







El evento se realizará el miércoles 15 de abril a las 10:00 am, en la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). 

La dirección es el aula magna Jesús Silva Herzog, primer piso del edificio anexo de la Facutad. en Ciudad Universitaria.

Mayores informes al teléfono 56222195


sábado, 11 de abril de 2015

Mapeando

Un excelente recurso de internet para ver el mapa del mundo elaborado por Matteo Ricci, es el portal de la Universidad de Harvard dedicado a la Trans-Misión/Trans-formación de China en su contacto con Europa.

En esta página es posible encontrar el mapa elaborado en China por Matteo Ricci, en 1584.

http://hcs.fas.harvard.edu/soundingchina/jesuitsobj6.html


Mappa Mundi de Ricci



La presencia jesuita en China a partir del siglo XVI ha sido ampliamente destacada de muy diferentes maneras en la historiografía relacionada con Asia. Podría decirse que la impresionante actividad de los misioneros de la Compañía de Jesús opaca en cierta forma las acciones de otras corrientes evangelizadoras católicas; franciscanos, agustinos, dominicos. En este blog hemos abordado brevemente el tema de la controversia de los ritos, que significó una fractura de la labor de cristianización en aquella zona. Sin embargo también hemos hablado del impresionante trabajo de los jesuitas, sobre todo en la corte china, que dio pie a un legítimo diálogo cultural entre Oriente y Occidente, en el que tuvieron cabida aspectos filosóficos, tecnológicos, así como de botánica, música y cartografía, entre otros.

Yudi Shanhai Quantu  -Mapa de las Montañas y los Mares del Mundo- es un plano elaborado en 1584 bajo la dirección de Matteo Ricci, con la ayuda de cristianos chinos, con el propósito de mostrar a las élites educadas de aquel país los conocimientos geográficos disponibles en Occidente al final del siglo XVI. Se trata de una proyección en forma de planisferio, con latitudes paralelas pero con las longitudes curvas. El mapa contiene anotaciones en chino y múltiples detalles de la situación de varios países poco conocidos, en Africa y en América. El éxito fue tal que entre 1584 y 1608 se registran ocho ediciones. En 1602, la tercera edición cambió de nombre a Mapa Completo de la Miríada de Países de la Tierra (Kunyu Wangu Quantu).



Mapa hecho en China en el que aparece por primera vez la imagen de la Nueva España, con una configuración muy aproximada a la realidad.

Es interesante observar que el mapa, hecho sobre madera, con una dimensión de 1.5  por 3.3 metros, contiene también observaciones novedosas en la cartografía occidental, como por ejemplo, estar proyectado sobre el Océano Pacífico. El mapa obligó a muchos eruditos del imperio chino a revisar sus propios conocimientos. Quizás el dato más importante fue el reconocimiento de las dimensiones del planeta; por ejemplo, la lejanía de China respecto de Europa y de América, continente del que por vez primera se mostraban abundantes detalles en idioma chino.


La Nueva España

Adicionalmente, apunta Elman, los mapas de Ricci significaron adiciones técnicas útiles para los cartógrafos chinos. Ricci enseñó a los especialistas a localizar lugares por medio de la longitud y la latitud, a pesar de limitado desarrollo de la técnica europea en este terreno. Se incluyeron por vez primera muchos nombres desconocidos en China, que aún se utilizan, como Canadá, Yucatán, Florida, Guatemala o Chile. Los mapas transmitieron los conocimientos más avanzados que tenían los europeos acerca del planeta. Introdujo la idea de la existenica de cinco masas continentales rodeadas de agua. Por supuesto, indicaban la esfericidad de la tierra y la existencia de zonas climáticas, es decir, árticas, templadas, tropicales.

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Benjamin A. Elman, On Their Own Terms: Sicence in China, 1550-1990, Harvard, 2005,  p.127

martes, 17 de marzo de 2015

Exposición sobre el Pacífico llega a México

En este blog hemos seguido la trayectoria de una importante exposición relacionada con el avistamiento del Mar del Sur por Vasco Nuñez de Balboa hace cinco siglos (en 1513). La noticia que deseo compartir ahora es que la siguiente etapa de la exposición será la Ciudad de México en el Centro Cultural de España, del 14 de abril al 5 de julio de 2015.

La información sobre este evento se localiza en la página de Acción Cultural Española, pero mejor aún, es posible bajar en esa dirección electrónica el catálogo digital de la exposición.



Espero que mis amigos en México disfruten de la exposición que ha tenido un gran reconocimiento en varias ciudades (Quito, Cartagena, Bogot, así como Bali, y Manila) donde se ha presentado, sobre todo por la cantidad de material original del Archivo General de Indias.

Los curadores de la muestra son Antonio Fernández Torres y Antonio Sánchez de la Mora.

viernes, 13 de marzo de 2015

Encuentro con Henestrosa

Durante muchos años busqué una famosa edición del libro Viaje y Tornaviaje a Filipinas 1564, reproducción fascimilar patrocinada en México en 1975 por el Fondo Pagliai, de circulación limitada. El libro fue editado, prologado y anotado por el escritor mexicano Andrés Henestrosa, y en forma de plaquette constituye uno de esos ejemplares únicos que se distinguen por la belleza de impresión. El libro es una reimpresión de la carta escrita por don Alonso de Arellano, capitán del Patache San Lucas que en diciembre de 1564 accidentalmente se separó de la expedición de Andrés de Urdaneta y regresó por su propio camino desde Filipinas hasta México. Puede leerse la noticia detallada de aquella fabulosa aventura de un puñado de mexicanos en ocho entradas previas de este blog. Invito al lector a acompañar nuevamente esta aventura. 


Supe de la existencia de un ejemplar en la Antigua Librería Madero, que algunos lectores han de conocer, pero cada vez que preguntaba por él recibia de don Enrique Fuentes una amable negativa. Creo que mi insistencia y cierta confianza que adquirí ante los ojos del dueño de "la Madero", después de aparecer por su librería año tras año durante mis viajes a México logró diluir la barrera imaginaria. Finalmente, aunque parezca broma, lo adquirí el día de los inocentes, el 28 de diciembre de 2006. 









Había quedado de almorzar ese día con mis hermanos en el restaurante El Cardenal de avenida Juárez y así llegué con mi nueva adquisición en las manos. Parte de la conversación giró en torno al libro, la aventura de aquellos novohispanos que se perdieron en el Pacífico en el siglo XVI, pero encontraron el camino de regreso a México. Por supuesto conversaba también acerca de la mínima proeza de contar con ese ejemplar, cuando de pronto me dice mi hermano Alejandro: "hablando del Rey de Roma" ¡Don Andrés Henestrosa llegaba al restaurante y se sentaba en la mesa de junto!




La anécdota concluye en haber podido conversar brevemente con el poeta oaxaqueño acerca de ese libro. Su reacción fue inmediata: "¿Cómo lo consiguió? ¿Por qué lo tiene usted?." Lo único que pude explicarle era mi gran interés por el tema del Pacífico, de las Filipinas, de Asia en general, y que encontraba en ese documento un motivo muy importante para poder seguir investigando. Con mucho gusto me regaló un autógrafo que conservo con comprensible orgullo.

El poeta había cumplido 100 años el mes anterior y a pesar de su dificultad para caminar se mostraba lúcido. 

El libro

El ejemplar que se utilizó para la edición mexicana, nos explica Henestrosa en su introducción, "fue propiedad, en otro tiempo, de Emilio Wenceslao Retana (1826-1924), escritor y bibliógrafo español que vivió largo tiempo en Filipinas". En 1975 el libro pertenecía a José Ignacio Conde, otro bibliófilo apasionado.


El Prólogo de la edición de Henestrosa inicia así:

"El mar, las distancias, la lejanía; los espacios, el horizonte, los confines, el azul, el infinito, siempre atrajeron al hombre. Como lo atrae el vacío, así lo atrajo lo incógnito, el misterio. Una apetencia de muerte y de vida en la muerte, que eso y no otra cosa es la gloria, la fama y la inmortalidad, movió siempre las acciones del hombre. El mar y el cielo, las dos inmensas naderías, llamándolo desde que apareció sobre la tierra."

"El español, hombre aparte, como quiere Estrabón, quiso desde muy temprano penetrar sus misterios, domeñar los mares, enseñorearlos. La historia española es en gran manera la historia de la navegación. La conquista de las rutas océanicas es una de las máximas empresas y hazañas de España, y del mundo."

"La imantación del Mar del Sur la gozaron y la padecieron los españoles a raíz misma de su descubrimiento, en 1513. En Nueva España es Hernán Cortés quien inicia la exploración y conquista de la Mar del Sur, de ls islas del Poniente."



Más adelante, el escritor explica la importancia de publicar nuevamente la carta de don Alonso Arellano:

"Este documento puede considerarse inédito, si se tiene en cuenta que sólo una vez ha sido publicado individual y cuando más tres o cuatro veces reproducido en obras que tratan de estas materias: primero, cuando en 1905 se hizo su edición facsimilar en tiraje de quince ejemplares, ahora, naturalmente, imposible, o casi, de lograr y de dar alcance a ejemplar alguno; después, al insertarlo Emma H. Blair y James A. Robertson en The Philippine Islands, 1493-1803, Cleveland, 1905; de donde lo toma Mariano Cuevas para reproducirlo, un poco caprichosamente retocado, en su obra Monje y Marino, La vida y los tiempos de fray Andrés de Urdaneta, México, Galatea, 1943. Del padre Cuevas la reproduce Enrique Cárdenas de la Peña en Urdaneta y "El Tornaviaje", México, Secretaría de Marina, 1965. Conviene decir que todos tres desconocieron la edición referida."

jueves, 12 de marzo de 2015

Foro Iberia Asia

Tuve conocimiento -gracias a mi amigo Oriol- de una interesante página de la Consejería de Ciencia e Innovación de la Junta de Andalucía, que lleva por título: "El Pacífico Hispano: imágenes, conocimiento y poder." Aunque la página parece que no se ha actualizado desde hace tiempo, ofrece una visión propia de esta veta de la investigación española hacia el Pacífico.

Modelo de sampán chino

El trabajo de esta institución, donde destaca la presencia de investigadores como Juan Gil Fernández, Ana Crespo Solana, Marina D. Alfonso, Carlos Martínez Shaw, Consuelo Varela y Salvador Bernabéu Albert, ha adquirido creciente importancia por la cantidad y la calidad de sus aportaciones al conocimiento del tema del Pacífico ibérico. Lo anterior se constata en la lista de publicaciones que a la fecha han explorado muy diversos aspectos de la intensa relación transpacífica iniciada con la conquista de Filipinas en 1565. 

Carabela europea

Es interesante que este equipo español se ha relacionado con la Universidad Nacional de Taiwán, lo que ofrece un sesgo particular y enriquece los enfoques sobre la expansión ibérica en Asia. Al propio tiempo, es llamativa la aportación de noticias sobre Andaluces en el Pacífico, que ayuda a reconstuir una parte de las corrientes migratorias que llegaron a América y Filipinas.


"El objetivo general del proyecto es el conocimiento y exploración de los mares e islas que conforman el océano Pacífico, el estudio de las miradas y de los encuentros con las culturas de América y Oceanía y el análisis de la articulación sociopolítica y los modelos de implantación territorial de los españoles en los archipiélagos del gran océano". Un segundo objetivo es estudiar las rutas comerciales del Pacífico, tanto regionales como transpacíficos


Los objetivos del grupo de estudio se resumen, según la propia página en:

1. Descubrimiento y exploración: de Magallanes a Urdaneta.

2. La Nao de China y las rutas secundarias: un océano de comercio y comerciantes.

3. El Pacífico y la ciencia de la Ilustración: del barco al gabinete.

4. Las culturas oceánicas y la mirada occidental.

5. Transferencias artísticas, culturales y científicas.

6. La dilatada construcción cultural de “nuestras antípodas”.

7. El Pacífico y el imperio español: poblamiento, evangelización, administración y defensa.

Invito al lector interesado a revisar la página y aprovechar los recursos que en ella están inscritos, como es la bibliografía y los seminarios que han organizado.



Imágenes de Koxinga (Zheng Chenggong en chino), defensor de la dinastía Ming en las costas de Fujián, en el Museo de Xiamén.