sábado, 23 de mayo de 2009

Nahuatlismos en el Pacífico

Como resultado de la interacción comercial y política a lo largo y ancho del enorme oceáno Pacífico, a partir de la apertura de la ruta del galeón en el siglo XVI, decenas de pueblos sufrieron un intenso y contínuo intercambio de personas e ideas, en que terminaron por modificar sus propias lenguas.  
Los lingüistas describen el fenómeno de una manera que se antoja mágica. La lengua transmisora, primordial, fue el español, pero detrás de ella el náhuatl se convirtió en lengua emisora hacia las otras formas de comunicación en Filipinas y Micronesia. De esta forma, el náhuatl queda como lengua general transmisora en México; “en situación privilegiada para influir en el español al que dió numerosos préstamos y fue una de las lenguas que más palabras ha dejado en el español y, a través de éste, en otras muchas lenguas europeas y en las lenguas de los remotos territorios del Pacífico, integrante, en su momento, de la Corona Española” (1).


Dado que muchos de los marineros y soldados que viajaron a Filipinas tenían un origen campesino es muy probable que su idioma fuera indígena mexicano, por lo que sus costumbres y expresiones estaban salpicadas de palabras de diversos idiomas, principalmente en cuanto a los alimentos. El náhuatl  en particular, seguido de expresiones del Caribe, sirvió como lazos de contacto directos e indirectos. Español  sería la primera fuente; también el inglés sirvió para el intercambio. Un ejemplo de todo ello son los indígenas mexicanos, soldados en la Marianas (Guam) que terminaron perdiendo el español pero mantuvieron el náhuatl.  El náhuatl ofreció entonces sorprendentes líneas de comunicación entre idiomas de esas regiones; Filipinas (Tagalo e Ilocano) y a la mitad del Pacífico (el Chamorro de Guam).

 TAGALO             ILOCANO               CHAMORRO
 kakauates               kawkawati                       kakaguates 
 atol, atole               atole                                 atuli
 chocolate                chocolate                         no se conoce




Un caso  interesante es la voz náhuatl centli, que se perdió en el intercambio lingüístico con Filipinas, porque prevaleció  el antillanismo maiz. Lo mismo sucedió en México donde antes había muchas designaciones del cereal originario de Mesoamérica. En Filipinas, no cabe duda, se pide actualmente en  el mercado pina, sincamas  y sayotes.

_________________


Carmen-Paloma Albalá. "Nahutlismos en las islas del Pacífico", en La Presencia Novohispana en el Pacífico Insular, Actas de las Primeras Jornadas Internacionales celebradas enla Ciudad de México del 19 al 21 de septiembre de 1989, Universidad Iberoamericana, México 1990. P. 37-46.
Publicar un comentario