lunes, 19 de octubre de 2020

La Embajada de México en Japón me dió la posibilidad de abordar en un podcast el tema de la relación inicial entre nuestros dos países. Invito a los lectores a escuchar la entrevista formulada por el diplomático mexicano Andrés Emmanuel Trinidad Hernández.

Agradezco a la Embajada y a Emmanuel esta oportunidad de llegar a un público más amplio.



Como respaldo a las ideas planteadas en la entrevista, me permito incluir algunas entradas de este blog en las que se desarrollan varias de las aseveraciones y fuentes que he manejado. 

Destacan los siguientes temas:

Contactos iniciales entre Japón y Nueva España

Presencia japonesa en Jalisco, mayo de 2020.

Sebastián Vizcaíno y el Galeón de Manila. enero de 2016.

El legado del Samurai, viaje de Hasekura Tsunenawa, junio de 2013.

Rodrigo de Vivero, texto de Archivo de la Frontera, 2005

 

Misioneros en Japón.

La compleja y acccidentada incursión misionera católica en Japón a principios del siglo XVI. Parte de ello se condensa en la figura de San Felipe de Jesús, que se convirtió en un estandarte de la iglesia mexicana en los siglos posteriores. Varias entradas en agosto de 2010.

 

Aspectos económicos.

Ciclos de la plata, junio de 2011.

 

Influencia de Japón en la cultura y el arte en Nueva España

Nueva España y el mundo, febrero de 2018.

Comercio de bienes suntuarios, septiembre de 2011.

 

Esclavismo asiático Esclavismo en Japón.

Esclavismo en Japón. noviembre de 2013.

Comercio portugués de esclavos,  octubre de 2013.

Esclavos japoneses en Nueva España, agosto de 2013

 

Algunas notas del autor desde Nagasaki. septiembre de 2019.

miércoles, 14 de octubre de 2020

El Galeón de Manila y la alimentación global

El pasado 8 de octubre, la Embajada de México en Filipinas organizó un seminario en línea para celebrar el Día del Galeón. El título es Aromas y Sabores de la Ruta del Galeón Manila-Acapulco. La celebración anual de la ruta del Galeón ha sido aprobada por UNESCO como parte del patrimonio cultural de la humanidad, ya que unifica la experiencia de varios pueblos, no solamente en el Pacífico, sino a nivel global.

A propuesta del Embajador de México en FIlipinas, Dr. Gerardo Lozano, participamos, un servidor con el tema general del intercambio biológico que se aceleró con el viaje anual del Galeón de Manila. La investigadora Felice Prudente Sta. María, quien aportó a la conversación la información específica de las especies agrícolas, como el tamarindo, el mango, el jengibre, el coco, entre otros. La Dra Felice Prudente ofrece varios ejemplos de la introducción de los ingredientes, pero también de la asimilación en los alimentos en las cocinas a ambos lados del Pacífico. El Director de Investigación de Historia del Pacífico Hispano de la Universidad de Guam, Dr. Carlos Madrid Alvarez-Piñer, habló en detalle acerca de la construcción de galeones y el impacto en las poblaciones adonde anclaba el famoso galeón. 

Por su parte, la escritora y museógrafa Gemma Cruz-Araneta, junto con León Cruz Araneta, empresario y promotor de la herencia cultural filipina hablaron acerca de su experiencia cultural que enlaza a México con Filipinas, sobre todo en el aspecto de los alimentos y bebidas. Concluyó la mesa con una presentación de Ige Ramos, artísta y diseñador, escritor especializado en alimentación. En su festiva presentación ofreció una panorámica de los alimentos en cada mes del año, en los que abundan ejemplos de la mezcla cultural española, filipina y mexicana. Cada uno abordó un aspecto diferente de la historia del Galeón, dando vida a la gran experiencia humana de ese viaje que también llevaba cultura.

Les invito a escuchar el evento  en la página de Facebook de la Embajada de México en FIlipinas.



Ocupo este espacio para compartir con los lectores mi participación en dicho evento.

Cocción lenta y cambios rápidos en la cocina

Los procesos de la historia pueden ser comparados con los de la cocción lenta de los alimentos. Sin embargo, en la historia como en la cocina, en ocasiones ocurren cambios rápidos que modifican el rumbo de los acontecimientos.

El caso del Sudeste Asiático y del Lejano Oriente en general debe ser abordado, primeramente, como macro-región conectada a la masa terrestre de Eurasia, en un contacto irregular pero persistente a lo largo de miles de años.  El mundo euroasiático desarrolló en ese largo proceso, por lo menos dos civilizaciones alimenticias: una construida sobre la base del arroz en Asia y la otra basada en el trigo en Europa. La evolución de estos dos cereales tomó decenas de miles de años mientras interactuaban con diversos grupos humanos. 

Contrario a lo que frecuentemente se dice, el proceso agrícola no se trató de una supuesta domesticación de la naturaleza, sino que debemos referirnos a este proceso como un cultivo mutuo entre las sociedades humanas y su entorno biológico. El ser humano fue desarrollándose gracias a su interrelación cooperativa con la naturaleza.

Fue sin duda un proceso muy lento y natural, las interacciones entre el mundo mediterráneo y Asia se sucedieron en varias ocasiones y lugares. Los intercambios inter-culturales a lo largo de ese largo período se concentraron en productos de alto valor, también conocidos como "productos carismáticos", como son las medicinas, los afrodisíacos y los alimentos y drogas que prolongan la vida. (Curtin, 1984). La especias, por sus propiedades médicas y restauradoras, pueden considerarse parte de esos productos especiales.


Las razones del viaje Magallanes-Elcano

Los intercambios posteriores fomentaron la apreciación de algunas de las especias que venían a través del Oriente Medio. Poco antes del Renacimiento la atracción de los productos originarios de Asia, como la pimienta, el clavo, el nuez moscada y la canela, alcanzó un nivel de apreciación igual al de las pócimas milagrosas o las gemas preciosas. Sus principales cualidades son la preservación de los alimentos y el poder mejorar  el sabor de los mismos, razones críticas suficientes para iniciar viajes de exploración desde Europa a la India y más allá, a las míticas islas de las especias. (Crosby, 1977).

Es importante reiterar que la verdadera razón de los esfuerzos portugueses y españoles desde el siglo XIV fue la búsqueda de especias. El elemento imprevisto fue que a mitad de su viaje, Cristóbal Colón, "encontró" el continente americano. Eso significó la súbita aparición en las mentes eurasiáticas de una civilización completamente diferente. El continente americano y sus poblaciones contribuyeron al mundo con el maíz, el tercer cereal básico de la humanidad. Es más difícil explicar las razones por las que el mijo africano y la quinoa andina no fueron recibidos de la misma manera que el maíz.

 



El encuentro europeo con las Américas desató un intercambio biológico de grandes proporciones, o en palabras de Jared M. Diamond, la llegada de armas, gérmenes y acero a las tierras y pueblos de América. La continuidad de ese impulso conquistador europeo llegó a Asia hace exactamente 500 años, con el viaje de Magallanes a Filipinas, donde encontró la muerte, en Cebú, el 27 de abril de 1521.

El punto de partida de ese intercambio biológico a través del Océano Pacífico tuvo un corto plazo de tiempo, y es científicamente rastreable, algo bastante inusual en el análisis histórico. En el mediano plazo, es importante señalar que este intercambio ocurrió a finales de la Dinastía Ming y en el punto más alto del dominio del Imperio de los Habsburgo. Estos acontecimientos son relevantes, en la coyuntura porque se eslabonan, entre otros eventos, con la caída de la ciudad de Tenochtitlan, 13 de agosto de 1521.

Los productos biológicos del intercambio

Hablemos ahora de los productos de la naturaleza americana que empezaron a llegar a Asia en esa época.

Por razones climáticas y la aceptación de nuevos sabores, el cultivo, la producción y el consumo de hierbas, raíces, tallos y flores americanas, literalmente echó raíces en territorio asiático. Una observación general indica que las prácticas religiosas de Asia también definieron el uso del ganado y las plantas pequeñas. Por ejemplo, las fronteras entre las religiones limitaron el uso del cerdo y la carne de vacuno en algunas partes de Asia debido a las práctica alimenticias de los hindúes y de los musulmanes.

En contraste, la cocina filipina es un ejemplo de este enorme intercambio inter-cultural, ya que tiene influencias chinas, malayas e indias. También incorporó el ingrediente cultural que representan los productos americanos, como la patata, el maíz y el chile, asimilados en las gastronomías locales. Las formas de cocinar están más adaptadas a la cocina española, que también ha incorporado ingredientes americanos, en particular la patata y el tomate.

Del continente americano, podemos nombrar el maíz, varios tipos de chile, tomate, papa, camote, aguacate, maguey y sus productos, tabaco, grano de cacao que es la esencia del chocolate. Frutas como la guayaba, la piña, el chico, el zapote y la calabaza. También cacahuates, habas, ñames, mandioca, en particular la introducción de métodos para producir pan y almidones. Plantas medicinales como la tuberosa, lirio de araña, amapola mexicana, camachile, ipil-ipil, lantana, cactus, madre de cacao, campanella. Una diversidad de plantas tintóreas, entre ellas la mimosa, algunas variedades de índigo y el achuete. (Guevarra, 2011).
 
Desde Asia, presumiblemente desde Filipinas, el Galeón de Manila trasladó arroz, coco, mango, tamarindo a las Américas. Todo ello con un elemento adicional: las habilidades para plantar y cosechar arroz húmedo, para producir vino de la palma de coco, la tuba, en manos de las tripulaciones filipinas del galeón que se asentaron en la costa del Pacífico mexicano. (Slack, 2009).
 

Efectos en la productividad en Asia

 (Debido a la falta de tiempo, omití esta sección en mi presentación)

Los estudios más completos sobre los aspectos económicos de la influencia de los productos americanos en Asia se han concentrado en China. (Angus Madison, Madison Historical project).

¿Cuál fue el impacto de los cultivos americanos en la economía china? Fue una segunda revolución alimentaria en el país, después de la que tuvo lugar durante la dinastía Song (960-1276) cuando el cultivo de arroz se generalizó en la desembocadura del río Yangtsé.

1. Los nuevos productos enriquecieron el suministro de alimentos de la población china, que antes del cultivo de maíz utilizaba arroz, trigo, sorgo y soja. La mayoría de la población, especialmente los trabajadores, comenzó a consumir maíz y batata.

2. La extensión de la tierra cultivable y la producción de cereales aumentaron. Debido a que el maíz, la batata y la papa se adaptan fácilmente a las tierras secas y pobres, y tienen una alta productividad. Como resultado, las regiones desérticas y montañosas, antes consideradas estériles, se convirtieron en tierras aptas para el cultivo de estos productos.

3. El uso del maíz y la batata cambió el desarrollo de la gastronomía china, pero también facilitó la mano de obra para la fabricación de artesanías, y también los agricultores pudieron dedicar más tiempo al cultivo de otros productos, como el tabaco, el algodón y el té.


Mezclando sabores

Hoy en día, es poco probable que alguien piense en el origen ancestral de lo que ponemos en nuestras mesas. El maíz, las patatas, los tomates y los chiles son, entre otros productos alimenticios fundamentales de la cocina asiática, el resultado de la interacción del Galeón de Manila entre América y las culturas de Asia.
 
Me limitaré a indicar la secuencia de acontecimientos relacionados con el desembarco español en Luzón y la financiación de Manila en 1571. El capitán Miguel de Legazpi y su tripulación habían llegado a Cebú desde 1565 con la intención de tomar el control de las Islas de las Especias, pero con escasos resultados. La exploración del archipiélago y el descubrimiento de las oportunidades de comercio con los comerciantes chinos del norte de Luzón. Este fue un cambio significativo de los objetivos estratégicos de la expedición, que pasó de la búsqueda de las especias y se orientó al consumo de la seda y otras manufacturas como la porcelana y las lacas.

El resultado inesperado de este encuentro fue el contacto humano y el intercambio de especies, especialmente de plantas, que tuvo lugar en la ruta del Galeón de Manila. En una sociedad agrícola, tropical, como la de Filipinas, la introducción de cultivos y especies de América fue ampliamente aceptada. Sin embargo, como observó la historiadora mexicana Paulina Machuca, no fue una estrategia deliberada de los administradores españoles transferir los cultivos occidentales, ya sea mediterráneos o americanos, al archipiélago de Filipinas. Otra razón es que la población española y de la Nueva España que vivía en las islas era relativamente pequeña.

No puedo dejar de mencionar la observación del diplomático mexicano Rafael Bernal en el sentido de que algunos productos básicos de la cocina mexicana no se popularizaron en Filipinas, en particular, las tortillas y los tamales. Bernal consideró que los mexicanos que vivían en el archipiélago, en su mayoría hombres, no conocían el largo proceso de nixtamalización, en el que el maíz se remoja y se cocina en una solución alcalina, generalmente agua con cal (pero a veces con potasa), se lava y luego se descascara. De la misma manera, la preparación de tortillas o tamales, que es un trabajo intenso, era y sigue siendo un trabajo que recae injustamente en las mujeres. He aquí una línea de estudio en el campo de la historia del género.

El sistema del Galeón de Manila

La ruta de navegación del comercio a través del Pacífico se inauguró con el regreso del galeón San Pedro, de Cebú a Acapulco, el 8 de octubre de 1565, bajo la dirección de Frey Andrés Urdaneta. Este camino en el mar duró 250 años, hasta la llegada a Cavite, el puerto de Manila, del barco español Magallanes en 1815, que no regresó a la Nueva España debido a la revolución nacional mexicana por la independencia.

El establecimiento de un sistema de comercio comenzó después de la fundación de Manila en 1571, con nuevas ordenanzas y organización administrativa a lo largo de los siglos. Estas ordenanzas proporcionaban garantías al comercio, tales como: legalidad de las transacciones, previsibilidad del transporte y seguridad del comercio.

Sobre todo, el constante movimiento a través del Océano Pacífico durante más de dos siglos sentó las bases de un intercambio humano que enriqueció a varias sociedades de Asia, América y Europa.


jueves, 24 de septiembre de 2020

Propuesta para desmantelar Macao

A principios del siglo XVII, la sospecha y el recelo empañaban las relaciones entre los ibéricos residentes en Asia. Las administraciones de Macao y de Manila mantenían distancia a pesar de que existían intereses compartidos y la preocupación creciente por el acoso holandés e inglés a las posesiones ibéricas en Asia. Esto ocurría cuatro décadas después de que la corona de Portugal se había "unificado" en 1581 a la de Castilla en la figura del rey, pues en los hechos había una fuerte competencia por el comercio en la región y hasta en el terreno religioso.

En la lista de planes no realizados por España y Portugal en Asia, que mencioné en la entrada anterior de este blog, se puede incluir una propuesta hecha en 1619 por el obispo Diego de Aduarte ante el Consejo de Indias para desmantelar Macao.


Mapa de Macao, autor anónimo de origen portugués. 

Siglo XVII

 

En efecto, el misionero dominico Diego de Aduarte propuso en una carta fechada el 24 de mayo de 1619 y dirigida al Consejo de Indias un mecanismo para controlar la salida de plata de la Nueva España hacia Filipinas. Aduarte recomendaba la supresión del comercio de Macao y que los comerciantes españoles pudieran negociar directamente con China y Japón. Cabe recordar que el comercio de seda china a Japón estaba en manos de los portugueses desde mediados del siglo XVI, seis décadas antes de esta propuesta. El monopolio ejercido por los portugueses de Macao resultaba intolerable para personajes como Diego de Aduarte, pues era según su parecer un obstáculo para frenar la ingente salida de plata de América a Asia. (1)

Así de simple.

Aduarte propuso que los habitantes portugueses fueran trasladados a otras ciudades de las Indias occidentales. Esto podría lograrse si la Corona española promulgara un decreto en esos términos que prohibiera a los portugueses el comercio con Japón, y los obligara a tomar otros rumbos.

 

 
Mapa actual de la desembocadura del Rio de las Perlas, 
Cantón, Shenzhen, Hong Kong y Macao.

Entre los argumentos para abandonar Macao, puerto ubicado en territorio chino y vecino de Cantón,  Aduarte acusaba que la población de la isla eran apenas de unos 300 vecinos, pero además no poseían el territorio, sino que lo tenían en préstamo y su actititud era poco cristiana. Escribe Aduarte:

Se debe hacer así en razón de buen gobierno por convenir ansi al servicio de Dios, cuyo nombre es blasfemado de las gentes de aquel reino por razón de este pueblo, tales son las obras de sus vecinos.

porque viven como gente sin dueño, y sin freno, porque los moradores de no son sus vasallos (del Rey de España) sino de el Rey de China, y a él le tributan, y a sus mandarines están sujetos y no a otros

Aunque Aduarte reconoce que hay un arzobispo y tres arzobispos en Macao, alega que "y ansí tiene allí su Magestad un maravedí de provecho teniendo muchos de gasto, porque si de su caja real de Malaca sustenta (se paga) a los eclesiásticos todos de él, a la honrra de la nación portuguesa, porque allí están (los habitantes de Macao) tan sujetos a los mandarines, que si no espuestas ambas rodillas (postrados de rodillas) en el suelo no les pueden hablar, ni alzar un palmo de pared (construir nada) uno de su casa sin su licencia, y otras mil infamias."

Concluye que las defensa militares de Macao son muy débiles, por la poca población del puerto.

El autor de la propuesta

Diego de Aduarte (c.1570-1636) nació en Zaragoza, España. Llegó a Asia en 1595 como  miembro de la orden de predicadores, los Dominicos, con sede en Manila.  Fue destinado al trabajo misioneros con los sangleyes, comerciantes chinos que rápidamente se asentaban en las inmediaciones de Manila por aquellas fechas. 

Siendo un misionero joven se vió involucrado en la expedición de Camboya, auspiciada por Luís Pérez Dasmariñas, tal como lo cuenta directamente años después. Sugiero al lector ver varias entradas de este blog, diciembre de 2011. Tras esas jornadas, viajó por Asia, adonde visitó Macao, Malaca, Ceilán e India. En 1606 regresó a Filipinas y fue nombrado prior del convento dominico. En 1607 viajó a España, donde permaneció diez años tratando en la Corte asuntos de los misioneros en Asia.  Viajó a México y regresó de nuevo a España, hasta que en 1628 se le encomendó el obispado de Nueva Cáceres, Filipinas.

Falleció en 1636 en Filipinas. Su Historia de la Provincia del Sancto Rosario de la Orden de Predicadores en Philippinas, Iapon y China fue publicada un año después de su muerte y múltiples ediciones posteriores fueron complementadas por otros compañeros de su orden religiosa.

Incovenientes de su propuesta

A diferencia de otras propuestas esbozadas para mejorar la administración de la Corona española en Asia, aliviar las dificultades de Filipinas, o impulsar a las misiones religiosas en toda la región, esta propuesta era radical y golpeaba al corazón mismo de la administración portuguesa en Asia. Simplemente proponía eliminar una veta comercial, monopólica y privilegiada de los portugueses en el comercio entre China y Japón.

Pero también tenía otros ángulos, en particular porque de haberse aceptado habría afectado gravamente el proselitismo religioso jesuíta en China y Japón, que por cierto pasaba momentos muy difíciles.

El análisis geoestratégico subyacente en la propuesta era atinado en reconocer la fuga de plata desde América a Asia, que se diluía en la compra de todo tipo de productos asiáticos que llegaban primeramente a Nueva España y después a Perú. Asumía el dominio chino sobre la región y proponía un monopolio comercial desde Filipinas. Si el propósito era fortalecer al comercio español peninsular, la idea natural sería desplazar al vínculo Europa Asia a través de la ruta del Cabo, aunque el autor de la propuesta no llega a ese extremo. Aduarte pretendía que Manila fuera la única vía del comercio entre Europa y Asia, pero no atiende a la complejidad del involucramiento de la Nueva España en ese intercambio. 

La situación española de defensa y comercio en Asia atravesaba en esa época por uno de los peores momentos debido al acoso de los holandeses e ingleses en puestos como Malaca, Macao, Formosa, Molucas y Filipinas. Era muy difícil aceptar, y seguramente la Corte lo pensó así, dejar una plaza que sería tomada inmediatamente por los enemigos protestantes de España. Por cierto, Malaca cayó años más tarde en manos holandesas en 1641.

De manera factual, la propuesta tenía una grave omisión. Señalaba que el comercio con Japón debería realizarse desde Manila, sin mencionar que el país del Sol Naciente ya había cerrado sus puertas a los ibéricos y comenzaba a hacer negocios con los holandeses. ¿El obispo omitió esa información o simplemente calculó que la situación sería momentánea? Dos años más tarde, el 24 de junio de 1622, los holandeses atacaron Macao, pero fueron rachazados por los portugueses. Este hecho contradice el argumento de Aduarte en el sentido de que los habitantes de Macao no estaban preparados para defender su espacio privilegiado a las puertas de China.

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Carta del dominico Diego de Aduarte, AGI, Filipinas, Leg. 85, N. 34, 24 de mayo de 1619

La crónica sobre las Jornadas militares españolas en Camboya aparecen en los capítulos 46, 47 y 48 del volumen I del libro, libro segundo de la segunda parte de Historia de la Provincia del Sancto Rosario... en el que informa con bastante detalle sus impresiones de las batallas y su participación en las mismas.

miércoles, 26 de agosto de 2020

Algo que nunca ocurrió

Dentro de los planes de la corona española para consolidar su poderío en Asia se encuentran algunos proyectos a finales del siglo XVI, que podrían parecer descabellados, como el plan para invadir China, asi como  la fallida expedición a Camboya o la propuesta de invasión a Siam

Esta vez comentaré otras dos propuestas en aquella época temprana. La primera, orientada a reorganizar, bajo un mismo virreinato, las colonias portuguesas y españolas en Asia. La segunda, una década más tarde, para intercambiar Filipinas por Brasil.
 
Un Virreinato del Sudeste de Asia
 
La propuesta para crear un Virreinato de las Indias Orientales del Sur provenía del Obispo de Malaca, João Ribeiro Gaio. El tema se trata en una carta escrita desde el puerto malayo el 11 de abril de 1595 al Rey Felipe II, quien tenía bajo su mando los dominios portugueses e hispánicos en Asia. Paralelamente,  el Obispo escribe una carta similar y en la misma fecha al Gobernador español en Filipinas, Luis Pérez Dasmariñas. La carta al Rey argumenta:
 
"Este principado de las Índias Orientales se gobierna por un virrey que reside en Goa." Se refiere al Virrey del Estado da India. "Es muy grande y comienza en Sofala, Mozambique, y toda las costa de Melinde y estrecho de Meca y Ormuz, y Diu, y Chaul, Goa, Cochín, Coromandel, Bengala, Pegu, hasta Malaca, con otras muchas tierras por la tierra firme adentro, incógnitas, y muchas islas grandísimas, como son las de San Lorenzo y la de Ceilán, y la de Sumatra y de Borney, y de Macasar y las de Java, que son muchas y grandes, y las de Solor y de Maluco, dividiéndo los portugueses este principado, según el modo común de hablar, en dos parte, a la una parte llamamos la parte del norte y la India, y a la otra parte del sur."

"La que llaman parte del norte comienza de Sofala hasta Pegu y Tanacamai (sic). Y la parte del sur comienza de Tanacamarin (sic) e islas de Nicobar hasta Japón y Maluco, islas Filipinas a la parte de la India solamente."'

"Puede el susodicho virrey acudir con sus armadas y aun a esta parte de la India acude con que se adeudar ya sea miserablemente, y a la parte del Sur no puede acudir. Y cuando acude, lo hace con un galeón. Y cuando llegados con cuatro fustas o fragatas, es una armada que casi no hacen otra, y muchas veces llega a Malaca y se torna luego, por donde estas partes del sur, que son las mejores de lo descubierto, y muy ricas de especies, oro, maticas (plantas) y hacienda de oro y plata, en donde se contiene la isla de Sumatra, muy rica de oro y pimienta, y otras muchas cosas, y la Sonda, que tiene comino, y todas las islas de la Java y de Solor, que son muy ricas, y Maluco y Banda, que tienen todas las especies (especias), y las islas de Japón, que tiene mucha plata, y la China, que tiene todas las haciendas (manufacturas) del mundo, de la Cochinchina y Siam y Champan (Champa, hoy parte sur de Vietnam) y la costa de Malaca, hasta Pueda y Tanaceamarin, todo muy rico y que tiene mucha hacienda y muchas otras y tierras incógnitas, y por las tierras firmes adentro, de estas costas de las partes del sur, todo esto se pierde, por mengua y falta de no haber conquistador y virrey que trate de ello."

Concluye Ribeiro Gaio con su propuesta:

"Y por lo cual me pareció servicio de nuestro Señor y de su Majestad hacer esta remembranza. A todas estas partes del sur conviene, a saber Malaca y las islas Filipinas, importa tener virrey, conquistador particular, porque la India no puede ser, por lo mucho que el virrey que asiste en Goa tiene que conservar en las parte del norte. Y como arriba queda dicho, no puede acudir a estar (sic) partes del sur. Y habiendo en ellas virrey y conquistador darle a nuestro Señor muchas victorias, que la gente de estas partes del sur no tiene muchas armas, y es gente poco ejercitada en la guerra." (Subrayado mío).

 
 

 
 Los territorios portugueses en el sur y sudeste de Asia, 
comunicados por la Carrera de Índias. 
Se observan también los territorios en América
(Mapa tomado de Boxer, The Portuguese Seaborne Empire 1415-1825
Lisboa: Galouste Gulbenkian, 1991) .

 
Al parecer, el Gobernador en Filipinas se vió tentado por la propuesta, que en su caso, recibía información específica sobre las condiciones en Siam, Camboya y Pegu. Todo con ánimos de ocupar esos reinos. Sin embargo, la propuesta no prosperó y muy poco después el hasta entonces indiscutido dominio hispano-portugués en Asia comenzó a confrontar la presencia holandesa e inglesa. Ver Alarma en Asia Portuguesa, 7 de junio de 2017.
 
Dos elementos destacables de la propuesta del Obispo Ribeiro Gaio son, primero, la ocupación de territorio continental y no estrictamente las islas del Sudeste de Asia. Era muy atractiva la posibilidad de poner bajo control ibérico al rico reino de Siam. El segundo elemento es que el Obispo de Malaca se plegaba al hecho de que Felipe II era el monarca coronado de Portugal y podía tomar determinaciones muy profundas. Esto a pesar de las promesas hechas durante su coronación en 1581 de mantener separadas las administraciones virreinales, tal como lo cumplió él y sus sucesores.

La propuesta de João Ribeiro Gaio no prosperó y, por el contrario, se reforzó la separación de los teritorios y administraciones portuguesas y españolas en Asia. De hecho, el comercio entre ambos espacios coloniales era intenso y continuó por siglos. Paulo Pinto confirma que en 1585 Felipe II dio instrucciones al Virrey en India, Duarte de Meneses, para que siguiera en vigor tal separación y la prohibición explícita de que portugueses viajaran a Filipinas y a México, lo cual no se cumplió en los hechos.

Intercambiar Brasil por Filipinas.

La segunda propuesta circuló dos décadas después. La noticia histórica es relatada por Margarita Suárez en el análisis del comercio peruano con el Atlántico y el Pacífico.
 
"En las primeras décadas del XVII aparecieron múltiples informes de la Casa de Contratación y del Consulado de Sevilla que calificaban el tráfico con las Filipinas como una de las principales causas del deterioro del comercio atlántico, junto con la presencia de los peruleros. El arbitrio de Pedro de Avendaño al rey, fechado en 1608, es elocuente. Sostenía que el comercio con España había disminuido en tanto el tráfico con las Filipinas había aumentado, y que si se llevaran a España los 2,000,000 de pesos que se remitían al Asia en cada galeón, valdrían seis una vez invertidos en la península; el rey cobraría derechos y aumentaría su patrimonio; también se beneficiarían los vasallos de España y, por último, 'estarán las Indias necesitadas a la dependencia della, que no es lo menos importante para su seguridad'. "
 
La propuesta de Avendaño tenía proporciones continentales:

'ha de ser servido (Vuestra Majestad) de mandar que la Corona de Castilla trueque con la de Portugal las Islas Filipinas, por el Brasil, y que aquellas ´las Filipinas`se goviernen por el Consejo de Portugal, y se naveguen por la India Oriental, quitando de todo punto qualquiera embarcación, trato, y passage a ellas por la Nueva España, y el Pirú'."

Esa atrevida solución a un comercio tricontinental habría acarreado consecuencias enormes para múltiples países contemporáneos. Si seguimos el juego de las historias paralelas o metahistorias, viviríamos en un mundo en el que en Filipinas se hablaría en idioma portugués y Brasil sería hispanohablante. Eso por lo menos, pues el efecto en el papel de dominio regional habría propulsado al virreinato de Perú. 
 
Pero eso, no sucedió.

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Manel Ollé. “Proyectos de conquista y de comercio para China y el Sureste de Asia.” Mélanges de la Casa de Velázquez. Nouvelle série, no. 48–2 (November 15, 2018): 79–99. https://doi.org/10.4000/mcv.8933.
 
Paulo Jorge de Sousa Pinto. Materiales Portugueses sobre el Sudeste Asiático en el Códice Boxer.  En Manel Ollé y Joan-Pau RubiésEl Códice Boxer. Etnografía colonial e hibridismo cultural en las islas Filipinas. Barcelona: Universitat de Barcelona, 2020. pp.155-177. Cita la carta del virrey Duarte de Meneses del 26 de abril de 1586 (Rivara, 1865, pp. 1117-1119.
 
Margarita Suárez. Sedas, Rasos y Damascos: Lima y el Cierre del Comercio Triangular con México y Manila en la Primera Mitad del Siglo XVII. América Latina Historia Económica, año 22, número 2, mayo-agosto, 2015, pp. 101-134. Pontificia Universidad Católica del Perú.   


domingo, 19 de julio de 2020

Historia Mínima de Filipinas

En aras de ofrecer a los lectores información acerca de las múltiples publicaciones que han aparecido recientemente con el tema de Filipinas, en esta ocasión doy noticia de la Historia Mínima de Filipinas, libro escrito por la doctora Paulina Machuca y editado por El Colegio de México. 

El libro está en circulación desde octubre de 2019, pero en tiempos pandémicos tenemos dos oportunidades valiosas para acercarnos a dicha publicación. Una, es la conferencia que la autora rindió el viernes 17 de julio de 2020 para la Red Iberoamericana de Historiadoras, disponible en YouTube. La segunda, es adquirir el libro en línea, pero el lector sabrá localizar el portal que vende este material histórico.


 Los retos de escribir la historia mínima de Filipinas.
 Conferencia de la Dra. Paulina Machuca



Las palabras de la Dra. Paulina Machuca acerca de la complejidad de la historia de Filipinas son muy elecuentes y reflejan los problemas que han enfrentado generaciones de historiadores sobre este tema. las corrientes historiográficas han eludido, por ejemplo, la diversidad cultural de un archipiélogo de 7,107 islas y se han centrado en la mayor de ellas, Luzón y en la capital, Manila.  

Nuevo libro sobre la historia de Filipinas

A diferencia de multitud de obras previas, que inician con la llegada de los españoles al archipiélago, esta historia enfatiza en sus primeros capítulos acerca de las varias culturas de las islas, que estuvieron vinculadas con otras partes del Sudeste de Asia. Un rasgo escencial de las poblaciones de las islas del sur de la actual Filipinas es la influencia que han recibido del Islam y que las conecta culturalmente con los vecinos de Borneo e Indonesia. La gran diversidad regional se muestra en la variedad de lenguas, aunque existen elementos compartidos en cuanto a la organización social y política previa a la llegada de los europeos, y también en las formas de propiedad agrícola, de comercio, de producción artesanal y de costumbres como el tatuaje. Los ritos funerarios, la observación del cielo, el animismo, eran cercanos a la visiones de los pueblos de la región en su conjunto.

La Dra. Machuca advierte en contra de la idea de que los pueblos filipinos vivían en un estado ideal de paz. Comparte la idea de Laura Lee Junker (1) en que "durante los siglos XV y XVI, Filipinas experimentó una etapa de instensiicación de redadas en el interior de las jefaturas como consecuencia de una mayor competencia comercial. Derivado de ello hubo un aumento en el nivel de violencia como estrategia política y económica. Hallazgos a arqueológicos sugieren una sobreproducción de armas metálicas durante este periodo, así como una incipiente innovación tecnológica evidente  en la elaboración de cañones de hierro y de bronce, los cuales no se habían registrado antes. Eran, al fin y al cabo, estrategias agresivas y violentas que buscaban el establecimiento de monopolios de ciertas jefaturas para obtener poder económico y político, además de prestigio social."

Para no extender demasiado este comentario sobre una historia mínima, deseo recomentar simplemente esta obra a los seguidores del blog, como un camino cuidadoso y bien documentado, que es de utilidad para una visión de conjunto de un país maravilloso como Filipinas. La virtud principal como trabajo histórico es recoger diversos enfoques, algunos particularmente contradictorios, como es la independencia, 1896, y la inmediata ocupación estadunidense (1896-1898). La autora recoge varias de las tendencias contemporánea de los propios estudiosos filipinos para comprender tales acontecimientos desde una perspectiva interna, ligada a los conflictos de la sociedad filipina.

En suma, un libro muy adecuado para los lectores globales en tiempos de la pandemia.



INDICE
Introducción

I. Filipinas: una geografía singular

II. Navegantes, comerciantes y guerreros. Las sociedades filipinas hasta el siglo XV

III. El interludio decisivo (ca. 1450-1565)

IV. La hispanización de Filipinas (1565-1700)

V. Las reformas borbónicas: entre luces y sombras (1700-1830)

VI. La forja de una identidad a contracorriente (1830-1896)

VII. La doble revolución filipina (1896-1902)

VIII. Bajo el dominio estadunidense (1899-1946)

IX. Los desafíos de una nación independiente (1946-2016)

X. Los retos acutales de Filipinas

Ensayo bibliográfico

Índice  general


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(1) Laura Lee Junker. Raiding, Trading and Feasting. The Political Economy of Philippine Chiefdoms. Hawai'i Press, 1999.



domingo, 28 de junio de 2020

Nuevo libro sobre el Códice Boxer

Esta es una nota que debí publicar hace tiempo, aunque quedaré en deuda con los lectores ya que es un tema muy extenso y con caminos inesperados. Se conoce como Códice Boxer a un conjunto de manuscritos de fines del siglo XVI, estudiado y preservado por el historiador de inglés Charles R. Boxer, experto en la presencia europea en Asia en la primera edad moderna. 

En los años 50, Boxer adquirió aquel legajo de más de 300 fojas, con bellas ilustraciones que muestran a los pueblos del Sudeste de Asia, quizás pintados por un artista chino. El libro habría sido compilado por órdenes del gobernador de las Filipinas Gómez Pérez Dasmariñas, alrededor de 1592. Se piensa que fue su hijo Luis Pérez Dasmariñas quien completó la tarea de recopilación de valiosos documentos informativos, con el propósito de remitirlos a España para el conocimiento del Rey y de la Corona. 

Los autores de los textos son diversos, incluyendo destacadamente al obispo de Malaca, Juan Ribero Gayo, el piloto Miguel Rojo de Brito, el padre Martín de Rada, entre otros autores anónimos. Es posible que el obispo de Malaca fuera el primer promotor de la compilación que quedó en manos del gobernador del Manila. Es decir, autoridades portuguesas y castellanas en el ámbito asiático en la época en que Felipe II gobernaba Portugal y España.  

Si pudieramos hacer una descripción temática del libro, estableceríamos una sección de apuntes sobre las culturas de los pueblos de la región, desde las Filipinas (Isla de Ladrones, hoy Guam, Cagayan, Zambales, Bisayas, Moros). De Borneo a Java, Aceh (en Sumatra), Champa, Patani y Siam. También se describe a China (probablemente obra del padre Martín de Rada) y Japón. Otra sección es la descripción de viajes, conocidos como roteiros en idioma portugués. Las ilustraciones tienen en si mismas un valor excepcional. 

Nuevo libro sobre el Códice Boxer

La noticia en esta ocasión es que ha aparecido un nuevo libro, titulado:  El Códice Boxer. Etnografía colonial e hibridismo cultural en las islas Filipinas, al cuidado de Manel Ollé y Joan-Pau Rubiés, académicos de la Universidad Pompeu Fabra, en Barcelona. 

La publicación está compuesta de varios estudios específicos sobre el contenido del famoso Códice Boxer. Un boletín de la editorial señala que "además de varias descripciones de pueblos, reinos y territorios de Asia oriental de gran valor etnográfico, contiene noventa y siete dibujos en color que muestran indígenas filipinos y habitantes de otros países asiáticos con sus trajes regionales, así como figuras y animales de la mitología china."





Manel Ollé y Joan-Pau Rubiés,  
El Códice Boxer. Etnografía colonial e hibridismo cultural en las islas Filipinas 
(Barcelona: Universitat de Barcelona, 2020).

"Se trata de un documento excepcional, tanto por el contenido textual como por las bellas ilustraciones en color, probablemente realizadas por un artista chino del Parián de Manila. Sus páginas reúnen veintidós jornadas, libros de rutas y, sobre todo, relaciones etnográficas de procedencia diversa, la mayoría escritos originalmente en castellano, y otros traducidos del portugués o del chino. Entre textos e imágenes, ofrece información sobre los pueblos nativos de Guam y las Filipinas, el sudeste asiático (Borneo, las islas Molucas, Java, Aceh, Pattani, Siam, Nueva Guinea), las costas de Champa y Vietnam, el norte de Formosa (Taiwán), Japón y China."
"El Códice Boxer, sin embargo, plantea múltiples interrogantes, y este nuevo libro reune trabajos de un equipo internacional de investigadores con el objetivo de dar una respuesta."
"Los problemas que suscita el Códice se derivan en buena parte de su carácter anónimo, de la datación incierta y la intencionalidad del proyecto, así como de su condición multicultural, con participación de redactores castellanos y portugueses por un lado, y de pintores, dibujantes e ilustradores chinos de la otra."
"La obra editada por Ollé y Rubiés recoge un conjunto de estudios que se enfrentan a la complejidad del Códice Boxer de una manera sistemática. Manel Ollé ofrece una nueva valoración de los componentes chinos; Joan-Pau Rubiés plantea una revisión a fondo del enigma de la autoría de la obra; John N. Crossley analiza los cambios de actitud hacia la comunidad Sangley, y en particular la figura de fray Juan Cobo, el primer gran experto en el idioma chino de la misión de Filipinas; Tsungjen Chen se centra en las fuentes orales de un breve capítulo del Códice dedicado a los Xaqué, habitantes de las montañas de Fujian; Isaac Donoso pone atención a la presencia del Islam en el Códice, y finalmente, Paulo Jorge de Sousa Pinto revisa los diferentes textos de origen portugués. El libro también incluye una traducción del artículo original de Charles R. Boxer en el que dio a conocer el manuscrito en 1950."

Previamente, han aparecido dos publicaciones que recogen y traducen los textos al idioma inglés. 


1. George Bryan Souza y Jeffrey S. Turley realizaron una traducción completa de códice, publicada por Brill, en 2015. Esta edición se apega a las formas tradicionales de transcripción, incluyendo errores y repeticiones, lo que hace la lectura de los textos originales un poco más dificil para el gran público. Si bien, concuerda con la idea de que los Dasmariñas, padre e hijo, fueron muy probablemente los promotores de la compilación. la tarea específica de coleccionar y dar orden a los textos pudo recaer en alguien más. En opinión de estos historiadores, es posible que Antonio de Morga, más que Miguel de Loarca, se haya involucrado en la dificil tarea de reunir los materiales.



George B. Souza  y Jeffrey S. Turley (Leiden: Brill, 2015)

2. Otro gran esfuerzo editorial es el de Isaac Donoso. Boxer Codex. A Modern Spanish Transcription and English Translation of 16th-Century Exploration Accounts of East and Southeast Asia and the Pacific. Donoso transcribe y edita los textos. Ma Luisa García traduce y anota los textos. (Manila, 2nd. ed., Vibal  Foundation, 2018). Los créditos incluyen a Carlos Quirino y Mauro García, quienes dieron a conocer por vez primera estos textos en los años cincuenta del siglo pasado.



Isaac Donoso Transc. Ed.  (Quezón: Vibal Foundation, 2018)
Uno de los investigadores que han seguido el rastro de este libro excepcional es  John N. Crossley, quien ha señalado la calidad de los informes (rutas marítimas, descripciones de pueblos y de las riquezas, prácticas culturales, imágenes de los distintos pueblos). Todo ello hacía del libro una valiosa fuente de nivel estratégico en su época.  

Crossley adelanta una idea por demás interesante ¿Quién llevó el Códice a España? Probablemente Hernándo de los Ríos Coronel, quien viajó de Filipinas a España en 1605 para asumir el cargo de Procurador General de los intereses de las islas ante la corte española. Esta hipótesis destaca el hecho de que la compilación de los documentos serviría al más alto nivel de la gestión política o incluso para formular la estrategia imperial sobre Asia.

Ya hemos hablado en este blog acerca de este gran personaje: Propuestas Económicas para Filipinas, 29 de junio de 2015 y Otra Biblioteca personal en Manila siglo XVII, 24 de abril 2016, y


Referencias al Códice Boxer en La Nao Va

Una rica variedad de pueblos, 17 de marzo de 2009

Un abanico de pueblos, 15 de noviembre de 2011

Encuentro en el mar, 11 de noviembre de 2011

Zambales, 17 de noviembre de 2011

Tagalos, 29 de noviembre de 2011

Cagayanes, 1 de diciembre de 2011


Relaciones tempranas sobre Filipinas, 5 de enero de 2012. 
 Un texto que ofrece contexto sobre la información contenida en el Códice Boxer.

Alarma en Asia Portuguesa, 7 de junio de 2017.
Esta entrada aporta un texto poco conocido del obispo de Malaca, Joao Ribeiro Gaio (Juan Ribero Gayo), acerca de la llegada de los holandeses a la región del Sudeste de Asia. Aunque no forma parte del Códice Boxer, es demostrativo del grado de información que los oficiales portugueses y españoles tenían sobre los acontecimientos en la región.

martes, 19 de mayo de 2020

Presencia japonesa en Jalisco

 Saludos cordiales al Dr. Víctor Kerber Palma

Acaba de ser publicado un nuevo libro sobre las relaciones históricas entre México y Japón. Primera edición año 2020. Es una compilación de esttudios sobre la Presencia japonesa en Jalisco, título del volumen coordinado por Melba Falck Reyes. Al final de este texto incluímos la lista de autores y los temas del libro.



Nuevo libro de la Universidad de Guadalajara y Japan Foundation


Las ideas fuerza contenidas en el libro han sido publicadas por los autores en diversos foros en los años recientes, reunidos ahora por vez primera en un volumen panorámico que retoma la historia de Japón y México y se adentra en la actualidad, focalizando la zona metropolitana de Guadalajara. 

Una presentación anticipada y que está al alcance de los lectores en YouTube fue la mesa redonda organizada por la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadísticas del Estado de Jalisco, en octubre de 2018. El mérito de aquel encuentro fue presentar ampliamente los temas de la cooperación económica, tecnológica y educativa entre Japón y México, desde el siglo XVII hasta el momento actual, con interés específico en Jalisco. Esa reunión alentó la publicación del libro que afortunadamente comenzó ya a circular.

Se puede ver aqui el video del seminario.

El libro consta de dos partes, la primera sobre las evidencias históricas de la actividad pública de japoneses en el Occidente de México, con tres ensayos. La segunda parte ofrece dos estudios sobre el perfil social y demográfico de la Comunidad Nikkei en Guadalajara en la actualidad.

Por razón natural, los textos históricos llaman la atención al tecleador de este blog, pues plantean importantes cuestionamientos sobre la continuidad de la migración de japoneses a la Nueva España, aún durante los años iniciales y más difíciles de la seclusión de Japón; Sakoku (país cerrado) durante el período Edo. El gobierno militarizado del Shogun se denominaba Bakufu.

El ensayo que abre el libro, Los primeros japoneses en Guadalajara, escrito por Melba Falck y Héctor Palacios, es una versión revisada de trabajos publicados previamente, en el libro El japonés que conquistó Guadalajara (2009) y en el número especial de la revista México y la Cuenca del Pacífico (2014). Es una historia insólita de dos migrantes japoneses, Juan de Páez y Luis de Encío, avecindados en Guadalajara, quienes escalaron en la sociedad de la Nueva Galicia, hasta obtener cargos de albaceas y recolectores del diezmo. Tales cargos muestran la confianza depositada en estos extranjeros por parte de la élite civil y religiosa de la Nueva Galicia.

La propuesta de los autores es que en pleno siglo XVII un número indeterminado de cristianos japoneses salieron de Japón debido a las campañas guerreras (Batalla de Sekigahara, 1600), así como "las políticas anti-cristianas de Tokugawa (1612) y la toma de Osaka (1615), lugar donde habitaba una numerosa cantidad de japoneses conversos al cristianismo, influenciados por una de las misiones jesuitas ahí establecida." En la nueva publicación refuerzan las hipótesis de que habría habido migrantes japoneses en sucesivas ocasiones.

Tres viajes entre Japón y la Nueva España han sido ampliamente documentados, pero queda abierta la probabilidad de otros viajes de migrantes japoneses en el Galeón de Manila. Los viajes semidiplomáticos a través del Pacífico son:  Rodrigo de Vivero y Velasco (1610),   Sebastián Viscaíno y la Misión Hasekura (1614) así como el viaje de fray Diego de Santa Catalina (1615-17) que dio fin a la posibilidad de un trato directo entre Japón y los territorios españoles.

En esta versión revisada, los estudiosos señalan que una parte de aquellos migrantes japoneses pudieron llegar a la Nueva España desde Filipinas a bordo del Galeón de Manila. La hipótesis es sostenible en tanto que en Manila se asentó una colonia de cristianos japoneses, la mayoría comerciantes, que debieron observar al Galeón de Manila como una puerta hacia nuevos espacios. A pesar de las estrictas medidas de control de pasajeros podría darse el transporte de cristianos asiáticos. Una alternativa que emerge del estudio actual de archivos es el paso de japoneses en calidad de esclavos.

La huella cultural de Japón continuó estando presente en la Nueva España a lo largo de los siglos a pesar de la interrupción formal de relaciones, ahora por medio de sus productos de exquisita manufactura, sedas, porcelanas y biombos, entre otros bienes culturales. Las crónicas españolas a partir del siglo XVI fijaron la idea en el imaginario occidental de la delicadeza en el arte y la disciplina del pueblo japonés. En este blog hemos citado la lisonjera descripción de Japón, quizás la primera escrita en castellano, recogida por García de Escalante en 1558, quien ni siquiera había visitado aquellas islas. Medio siglo después, el Gobernador de Filipinas, Rodrigo de Vivero escribió un  vívido relato de Japón, con el ojo experto de un administrador del imperio español.

No comentaré por ahora acerca del resto de los ensayos, aunque invitan a una lectura interesante para comprender la larga trayectoria de los contactos entre Japón y México. En la actualidad, ambos países mantienen una estrecha relación de cooperación económica y tecnológica que alienta a México a diversificar sus contactos y reducir la dependencia de uno de los polos de la economía mundial.

Enhorabuena a los autores del libro.

Índice

Prólogo de Víctor Kerber Palma

Introducción. Las relaciones México-Japón y la migración japonesa a Jalisco. Melba Falck Reyes

Sección Primera. Evolución  histórica de la inmigración japonesa a Jalisco.

Los primeros japoneses en Guadalajara. Melba Falck y Héctor Palacios.

Japón y México: el inicio de sus relaciones y migración. Una aproximación a la historia de los japoneses que llegaron a Jalisco a principios del siglo XX. Héctor Palacios.

Migración japonesa a Jalisco: de su ingreso a la concentración durante la Segunda Guerra Mundial. Sergio Hernández Galindo.

Sección Segunda. Comunidad Nikkei en Guadalajara: perfil social y demográfico, y la competencia del idioma japonés.

 Censo Nikkei de Guadalajar 2018. Takako Nakasone y Víctor Katsumi Yamaguchi Llanes.

La competencia del idioma japonés entre los Nikkei en la zona metropolitana de Guadalajar. Sayuri Suzuki.