sábado, 24 de septiembre de 2016

Otros ejemplos de arte cristiano en Asia


Goa, India. Buen Pastor, siglo 17, marfil, altura 41 cms. Museo de las Civilizaciones Asiáticas.


Sri Lanka. Árbol de Jesse, padre del Rey David. Marfil, 24 x 18 cms. Museo de las Civilizaciones Asiáticas.


China, Dehua, 1690-1710. Porcelana, altura 37.8 cm. Museo de las Civilizaciones Asiáticas. Una representación de la virgen y el niño Jesús derivada de Guanyin, o Bodhisttva Avalokiteshvara.


Goa, India. Altar de fines del siglo 17 o principios del 18. Madera teka pintada y dorada, con figuras en marfil. 89x105 cm (abierto); 89 x45 cm (cerrado)



China, probablemente Guangzhou (Cantón), 1730s. Madera laqueada, oro, plata. 279 x 107 x 58 cms. Contiene u crucifijo en marfil peocedente de la India. Museo de las Civilizaciones Asiáticas.


Vietnam, siglo 19, Palo de Rosa con incrustaciones de madre perla. 46.5 x25 cm. Museo de las Civilizaciones Asiáticas, Singapur.



Norte de Vietnam. Arcangel Miguel venciendo a Satanás. siglo 19. Madera pintada, hierro, vidrio. altura 86 cm. Museo de las Civilizaciones Asiáticas, Singapur.

Muestras de arte cristiano en Asia

De la referida exhibición en el Museo de las Civilizaciones Asiáticas, en Singapur, agrego algunas de las piezas más notables.

 Atril de lectura con el monograma jesuita, hecho en Japón a fines del siglo 16. Laqueado con madre perla, 34.5 x 31.7 x 32 cm. Colección privada.


Altar privado con escena de la Sagrada Familia y Juan Bautista. Japón, fines del siglo 16. Laqueado con oro y madre perla, pintura al oleo en placa de cobre. 51.3 x 35.5. x 4 cm.

Mismo altar, cerrado. Pertenece al Museu des Artes Decorativas de Lisboa. Fundaçāo Ricardo do Espírito Santo Silva.

La laca japonesa es muy apreciada por su manufactura y la rareza de los materiales. Algunas de estas piezas quedaron en manos privadas en Japón, aunque otras fueron exportadas a Europa y Nueva España.

Arte cristiano en Asia

El Museo de las Civilizaciones Asiáticas, en Singapur, presentó recientemente una bella muestra titulada Arte Cristiano en Asia, Arte Sagrado y Esplendor Visual, que reune una rica selección de piezas provenientes de varias regiones asiáticas, todas con motivos del culto cristiano. Porcelanas, textiles bordados, enconchados, marfiles, tallas de madera, entre otros objetos, realizados en Irán, India, China, Indonesia, Japón, Vietnam y por supuesto Filipinas, ofrecen a los visitantes una idea de la influencia religiosa en la extensa región, pero también de la aportación de artistas locales y sus propias interpretaciones del pensamiento cristiano.

Del catálogo de la exhibición cito una idea de  Alan Chong, uno de los curadores de la muestra:

"Es un error ver al arte asiático cristiano como completamente dependiente de los ejemplos europeos, y considerarlo simplemente como una producción para la exportación a Europa. De la misma forma, es necesario evitar la tendencia que descarta cualquier variación del modelo original como un error o malentendido. Todavía se considera que el arte cristiano hecho en Asia es naïve (inocente) o como réplicas sin conocimiento de su sentido, hechas para que los misioneros realicen su labor educativa (...) Aunque la Contrarreforma fue estricta en definir los cánones religiosos y artíticos "y subrayaba la importancia de contar con imagenes precisas y instructivas, es imposible suprmir la creatividad del artísta, sea éste europeo o asiático."

Otro aspecto revelador de la exposición es que los objetos religiosos fueron muy apreciados entre la élites asiáticas. Miembros de las cortes musulmanas en Siria, Turquía o Irán, coleccionaban arte religioso cristiano. Los emperadores Mogules (Mughal, en inglés) Akbar (quien reinó de 1556 a 1605) y Jahangir (reinó de 1605 a 1627) eran muy atraídos por este arte religioso. Esto fue percibido claramente por los misioneros cristianos en la región, quienes obsequiaban piezas artísticas con contenido religioso, así como científico (mapas, instrumentos astronómicos) o instrumentos musicales.


Retrato de Matteo Ricci, hecho por You Wenhui (alias Emmanuele Pereira, 1575-1633)*

La muestra trata también de abandonar la vieja clasificación basada en conceptos "nacionales" como la referencia de Hispano-Filipino, o Indo-Portugués, o Luso-Asiático, o del mercado holandés. Ese anacronismo impide observar corrientes más profundas de creatividad que comunican enormes espacios en la región y la conectan con el mundo. En muchos casos, la calidad en la fabricación, por ser resultado de siglos de experiencia, no podría ser reproducida en otras latitudes y merece ser reconocida por su elevado nivel.

*El retrato de Ricci fue pintado por un artista chino en Beijing en 1610, oleo sobre tela, 120 X 95 cm. Hoy se encuentra en Roma, Patrimonio del Fondo de Edifici di Culto amministrato dal Ministero dell'Interno, en prestamo de la iglesia del Santo Nombre de Jesús.

Aquí el video que promueve la visita a la exposición.


domingo, 21 de agosto de 2016

Exposición en México sobre el Tornaviaje

A partir del 18 de agosto se exhibe en el Museo Franz Mayer "Tornaviaje: La Nao de China y el Barroco en México (1565-1815)." La muestra incluye 250 piezas artísticas de origen asiático, ampliamente apreciadas en la Nueva España. Entre los objetos se encuentran: textiles, marfiles, cerámica, pinturas, esculturas, retablos y varios objetos de navegación. 19 de estas piezas provienen del Museo Naval de Madrid, 173 son de la colección Franz Mayer y varias más que han sido prestadas por cinco colecciones prticulares.

El tema de la exhibición coincide con otras muestras que se han venido presentando en México y en el mundo, al ligar aspectos del comercio a través del Pacífico, con el efecto cultural que los bienes religiosos y artísticos tuvieron en la mentalidad de las élites en la América hispanizada. El barroco fue la expresión cultural dominante en aquel largo período y resulta muy interesante ver que los objetos comisionados en Asia satisfacían precisamente los gustos barrocos de aquel tiempo. 

 Un galeón español en el Museo Naval de Madrid

El Galeón de Manila, o la Nao de China como también se le conocía, fue el vehículo que puso en contacto ambos extremos del Océano Pacífico a lo largo de 250 años. Este fue un hecho de enorme trascendencia para el mundo, al vincular espacios económicos y culturales muy diversos.  El galeón que viajaba entre Manila y Acapulco recogía productos y llevaba personas de diversas partes, no solamente de China. Como los lectores de este blog conocen, la contribución de productos del Sudeste de Asia fue de particular relevancia en este vínculo comercial.

El costillar del barco, o la cuaderna

 
La exhibición, curada por Luis Gerardo Morales Moreno, se divide en cinco ejes temáticos: Navegación, Comercio, Corsarios y Naufragios, Cultural Material, la Cuenca del Pacífico. Se anuncia que esta muestra viajará posteriormente a Filipinas.

Como decía Germán Dehesa: Aykir 

 

martes, 2 de agosto de 2016

Acervos asiáticos en Portugal

La presencia de las culturas de Asia continúa presente en Portugal, al menos en sus ricos archivos y museos. En Lisboa visitamos tres centros de particular interés para quien desee acercarse a la aventura ibérica en Asia. Se trata del archivo general de Portugal conocido como Torre do Tombo; la Biblioteca Nacional y la Fundación de Oriente.























En Torre do Tombo se localiza la documentación heredada de la administración del Estado do India, de las exploraciones y la administración colonial en diversos puertos de Asia, especialmente de Goa y Macao. Es un acervo realmente impresionante que se ubica en el norte de la ciudad de Lisboa, con las condiciones adecuadas para la investigación. Un recinto moderno que cuenta con los sistemas necesarios de archivo y consulta, además de una actitud atenta y experta del personal especializado. Espero tener la oportunidad de adentrarme el próximo año en los acervos que guardan la historia de los migrantes portugueses que llegaron a la Nueva España y que posteriormente se desplazaron hacia Filipinas.

La Biblioteca Nacional de Portugal tiene documentación invaluable sobre el período de las exploraciones y conquista. Las crónicas escritas por decenas de viajeros, que fueron leídas con entusiasmo en toda Europa, ahora son apenas conocidas por expertos y no han sido reeditadas en tres o cuatro siglos. Aún queda por conocer, especialmente fuera de Portugal, la historia de este período, oculto quizás tras eventos tan importantes como el "descubrimiento" de América o la expansión holandesa e inglesa de siglos posteriores.  Entre varios historiadores, persiste la tendencia a separar la historia con base en modelos nacionales contemporáneos, pero afortunamente se hacen algunos esfuerzos para integrar una visión de conjunto sobre la era de la navegación entre los siglos XV al XVII, en que España y Portugal jugaron un papel central. Para la historia del Sudeste de Asia es fundamental referirse al proceso que condujo a los ibéricos a aventurarse al sur de África y a la India, en busca del lugar de origen de las especias. La convergencia de marineros, misioneros, comerciantes y aventureros de muchas partes de Europa dio aliento a ese proceso, que espera todavía a nuevas generaciones de investigadores que trabajen sobre conceptos integradores, como es la historia global y los estudios comparativos o historias conectadas.

Biblioteca Nacional de Portugal 

Finalmente, visitamos el Museo de Oriente, que pertenece a la Fundación del mismo nombre. Se trata de un bello museo con ricas colecciones de arte producido en las colonias portuguesas en India, Malaca y Macao, entre otras.  Marfiles, porcelanas, armas, joyas en pedredería, biombos, ocupan el extenso primer piso del museo, mientras que el segundo tiene salas de etnografía de Asia. Actualmente presenta una espléndida colección de marionetas de sombra de Indonesia, China, Camboya, Vietnam. 




Sugiero releer la entrada de este blog acerca de la imagen de los portugueses ante los ojos de los asiáticos, Espejo invertido

jueves, 21 de julio de 2016

Galicia y Filipinas

Es ineludible mencionar, como lo hice en la entrada anterior, los vínculos históricos y culturales entre Galicia y el norte de Portugal. Ambas regiones comparten una raíz similar y recibieron influencias de toda Europa desde la antigüedad. El lugar más destacado del extremo noroeste de España es sin duda Santiago de Compostela, que a partir del siglo IX comenzó a recibir peregrinos desde lugares remotos, sobre todo porque eran viajes a pie, desde Alemania, Flandes y Francia. Con esos visitantes se fraguó una cultura cristiana deseosa de recuperar los lugares santos en Oriente Medio y el sur de la península ibérica en manos de los mozárabes. En la construcción de esos proyectos participaron también las órdenes militares de los templarios y los camilleros de San Juan, como mencioné en la entrada anterior.

Galicia, al norte de la península ibérica tiene valles y bosques de gran belleza, que desembocan en el impetuoso Atlántico, en el finisterre o finis mundi de aquella época. El puerto principal es La Coruña, y el centro religioso es Santiago de Compostela. Cuenta la leyenda que Carlomagno soñó con el paraje en el que se encontraban los restos del apóstol Santiago: un campo de estrellas, como podría pensarse por la existencia de piedra ígnea, con destellos metálicos. Se supone que el cuerpo del apostol Santiago fue transladado desde Jerusalem hasta Hispania por misioneros de la primera edad cristiana. En aquel lugar y con este material se construyó la ciudad y la catedral, que cuenta con un atractivo especial por el color y la composición arquitectónica. El peregrinaje influyó para que ese santuario conservara algunas de las reliquias más importantes de la edad media y fuera un lugar de creación artística, por ejemplo, libros de coro gregorianos y escultura en piedra del maestro Mateo.


La catedral de Santiago de Compostela. 
Actualmente y por algunos años más está siendo reparada.

Por dichas reparaciones, no es posible ver el famoso Pórtico de la Gloria, dentro de la catedral, uno de los ejemplos cumbre del arte románico.

Una (mala) foto del incensario o sahumerio. Botafumeiro en Gallego


En 2011 dos escritores publicaron un pequeño libro de homenaje a la herencia gallega en Filipinas: Cruceiro, Spanish Galicia at some Crossroads in Philippine History & Culture (1521-1898). Lino L. Dizon y José R. Rodríguez recuerdan que después del viaje de Fernando Magallanes en 1519, fue enviada desde el puerto de La Coruña, en Galicia, una nueva flota española en 1525, bajo el mando García Jofre de Loaisa (c.1490-1526). El intento era repetir el trayecto magallánico para concentrarse en las islas Molucas. Se habilitaron siete barcos, Santa María de la Victoria, Espíritu Santo, Anunciada, San Gabriel, Santa María del Parral, San Lesme y Santiago.  Debido al mal tiempo, solamente cuatro de ellos lograron cruzar el estrecho de Magallanes rumbo al Pacífico. El Santiago tomó rumbo al norte y llegó hasta las costas de México en julio de 1526. El Santa María del Parral cruzó el Pacífico hasta las islas Célebes, donde se hundió. El Santa María de la Victoria fue el único que llegó a las islas de la especiería. Para obtener mayor contexto, sugiero al lector que lea varias entradas de este blog de noviembre de 2009.


 Gobernadores gallegos en Filipinas

El libro nos cuenta la historia de Gómez Pérez Dasmariñas, que también es conocido como das Mariñas, quien fungió como el séptimo Gobernador General de Filipinas de 1589 a 1593. Natural de la villa de Betanzos, cerca de la Coruña, en Galicia. Hemos referido en este blog varios de los momentos de su gestión, así como la de su hijo, Luis Dasmariñas, particularmente en las Molucas y en Camboya. Hay un nuevo libro sobre estos singulares personajes, escrito por John Newsome Crossley, The Dasmariñases, Early Governors of the Spanish Philippines. Pronto escribiremos sobre este nuevo estudio. Otro gobernador nacido en Galicia fue Juan Niño de Tabora, de 1626 a 1632. Entre sus actividades destacadas se cuenta la defensa en 1627 del puesto español en Taiwán ante los ataques holandeses y la recaptura del astillero de Camarines, en Luzón en 1628.

Dizon y Rodríguez ennumeran a varios misioneros gallegos que se asentaron en la primera etapa española de Filipinas: fray Francisco Blanco, franciscano de Monterrei, Ourense; fray Jacinto Rivera, agustino originario de Ribadavia, Ourense; fray José Alvarez, agustino de San Miguel de Banqueses, Verea, Ourense; fray José Benito Rosendo, augustino de San Juan de Saurnín, Ourense. La lista se extiende hasta el finales de la dominación española en Filipinas, pero los mencionados corresponden a prominentes sacerdotes de Galicia que vivieron en las islas en el siglo XVII.


Santiago de Compostela
Vista del rio Minho, que separa Galicia de Portugal

lunes, 18 de julio de 2016

Portugal

Dedico esta entrada a una etapa del viaje que recientemente realicé con mi esposa a Portugal, en particular a las ciudades del norte, Porto y Coimbra. Fue la primera ocasión que recorro esta zona, que es de particular interés para conocer el origen del pueblo portugués, la definición de su identidad desde la edad media, y el impulso que tuvieron desde el cuatrocientos para salir al mar. 

Porto, en la desembocadura del rio Douro (que nace en España y lleva el nombre de Duero), ha sido una ciudad comercial desde la época romana, conocida como Portus-Cale, que da origen al nombre del país. Al sur de la provincia española de Galicia, comparte con ésta una posición estratégica para el comercio marítimo entre el Mediterráneo y los mares del norte, el canal inglés y el Báltico. Lo valles en la zona montañosa producen vino, frutas, sal, madera, y el afamado corcho, que tuvo una época de auge como medio de empaque y conservación.  Es la segunda ciudad de Portugal, pero conserva una personalidad particular en cuanto a su tradición medieval y aventurera. En ese puerto se construyeron las naves que sirvieron en 1415 a Enrique el Navegante, hijo de Juan o Joāo primero, a la conquista de Ceuta en el actual Marruecos. Esta ciudad fue el punto fuerte para las batallas contra los árabes que ocupaban más de la mitad de la península ibérica.

Infante Don Enrique a la Conquista de Ceuta

El papa Urbano II exentó en el año 1095 a las monarquías ibéricas de participar en las cruzadas en Jerusalem, a fin de concentrar sus fuerzas militares contra el Islam en la península. Esta condición permitió que se incorporaran fuerzas internacionales de guerreros como los templarios y los camilleros de San Juan, para apoyar a españoles y portugueses en la llamada Reconquista. Fueron siglos de dura batalla en que se conformó una cultura guerrera, con la proliferación de órdenes religiosas y sus ricas abadías, lo que definió el uso de la tierra, las lealtades a los señores feudales, y el particular cosmopolitismo que llegaba hasta este extremo de Europa. Es importante destacar que entre las tropas había flamencos, alemanes, italianos, franceses, que terminaban asentándose en las tierras portuguesas (y gallegas). Esto se deja ver la arquitectura de las ciudades y la tranquilidad de los monasterios, que fueron ricos espacios de reposo de las poderosas fuerzas europeas cristianas (*).

Este fermento económico y político fue el punto de partida de una carrera de exploración marítima y conquista que se extendió por siglos, antes y después de la expulsión de los árabes de la península ibérica. La experiencia acumulada en la navegación, la cartografía y las técnicas de fabricación de barcos, así como la convergencia de intereses comerciales de toda Europa, hicieron posible la ocupación de las islas Azores en el Atlántico, puertos en el norte de África y ya en el siglo XV los viajes hasta América o la vuelta al sur de África.

Mosaicos con la historia de Portugal decoran la estación de trenes de Porto

Guimarāes a una hora de Porto

Valles en los que se cultiva la uva en pequeñas propiedades
 Monumento a Enrique el Navegante
 Catedral de Porto

 Los mosaicos característicos de Portugal
 Barcas de vino en el rio Duoro 
Desde la escalinata de la catedral de Porto

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(*) Anthony Disney, A History of Portugal and the Portuguese Empire, Volume 1, From beginings to 1807. New York: Cambridge University Press, 2009.

Recomiendo la lectura de varias entradas de este blog, bajo el título de Impulso Colonial, agosto de 2009.