domingo, 3 de mayo de 2009

Nombres filipinos

La cristianización en Filipinas tomó matices muy similares a lo acontecido en México después de la conquista. Los españoles mantuvieron esencialmente la toponímia original y muchos de los nombres de cosas y personas. Asi, la capital de ese país es Manila, porque en ese sitio se erigía un bastión malayo, donde desemboca el rio Pasig. La zona debió estar cubierta de los matorrales del trópico húmedo llamados nylad, y el nombre designa una campo cubierto de esa especie. El nombre original sería entonces Maynila.

Scyphiphora hydrophyllacea










(foto tomada de tidechaser.blogspot.com)

Filipinas, como se sabe, fue bautizada a partir del nombre del entonces príncipe Felipe II, aunque antes fue conocida como archipiélago de San Lázaro. o simplemente como Islas del Poniente.

Tanto como en México, existen apellidos españoles y también nombres indígenas. Los chinos mantuvieron sus propios nombres.

Ambeth Ocampo (1) señala que fue en 1849, bajo un decreto del Gobernador General Narciso Clavería y Zaldúa, cuando se regularizaron los nombres españoles, con base en un Catálogo de Apellidos. Es muy común encontrar Fernández, Pérez, Guerrero entre los ciudadanos filipinos. El escritor imagina que los españoles se deben haber divertido mucho imponiendo nombre "nativos" que llaman a escarnio como Alboroto, Baboy (puerco) , Baca (vaca) o Bayan.

Otra tradición en Filipinas fue mantener los apellidos de algunos jefes guerreros y de la nobleza malaya (como sucede con los nombres tlaxcaltecas en México). Es el caso de Cojuangco, importante familia propietaria de la cerveza San Miguel; Ongpin, Tupas o Solimán. Otros nombres prominentes son Macapagal (vencedor), Macaspac (quien puede romper sitios), Catacutan (el temible), Catapang (poderoso), que mostrarían ascendentes guerreros en quienes los llevan.

Puede uno imaginarse a los curas en los pueblos filipinos, desde los primeros años de la colonización bautizando multitudes. En algunos casos con el calendario en la mano, de ahí que se registraran nombres como Circuncisión, Difunto y Natividad. Ahora los nombres son en idioma Inglés, como Christmas y Valentine.

Existen nombres descabellados, que probablemente surgieron en los momentos de aburrimiento de los frailes a la hora de bautizar a cientos de nuevos convertidos, como Primero, Segundo, Tercero o Chaparro. Los filipinos de origen chino mantuvieron en algunos casos sus apellidos, escasamente españolizados, como el célebre Cardenal Jaime Sin (pecado en Inglés).

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Ambeth R. Ocampo. Looking Back. Anvil Publishing, Inc. Pasig, Metro Manila. Cuarta edición, 1994.

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