sábado, 14 de noviembre de 2009

Productos y costumbres 3


Antonio Pigafetta da cuenta, en su diario de viaje por las islas de la especiería, de usos y costumbres de los habitantes de esa región de Asia, prácticamente desconocida para los europeos. Es importante destacar que esta descripción de 1521, se realizó en el mismo periodo en que los españoles se desplazaban con una fuerza demoledora por el continente americano. Con curiosidad similar a la de los cronistas españoles, que nos dejaron un recuento minucioso de las culturas Azteca, Maya o Inca, señala Pigafetta:

Jengibre
Produce asimismo la isla, jengibre, que comimos verde como su fuera pan, o nace en un árbol, sino en un arbsto con tallos a flor de tierra de un palmo de largo, parecidos a los pimpollos de las cañas, a los que también se asemeja en las hojas, aunque las del jengibre son más estrechas; no sirven para nada los tallos; sólo se aprovecha la raíz, que es el jengibre usual en el comercio; el jengibre verde no es tan fuerte como el seco; para secarle se espolvorea de cal, pues de otro modo no podría conservarse.
Casas

Las casas de estos isleños están construidas como las de las islas vecinas, aunque no tan elevadas sobre la tierra, y rodeadas de cañas en forma de seto.

Mujeres y hombres

Las mujeres de este país son feas; van desnudas como las de las otras islas, cubriendo sus partes sexuales con un paño hecho de corteza de árbol; los hombres van igualmente desnudos, y a pesar de la fealdad de sus mujeres, son muy celosos; se enfadaban mucho al vernos llegar a tierra con las pretinas abiertas, porque se imaginaban que esto podría inducir a malas tentaciones a sus mujeres; hombres y mujeres van descalzos.

Paños de corteza de árbol

Sus telas de corteza de árbol las hacen del siguiente modo: cogen un trozo de corteza y la ponen en agua hasta que se ablanda; la golpean después con una especie de látigos para extenderla a lo largo y a lo ancho, según creen conveniente, hasta que parece una tela de seda cruda con hilos entrelazados interiormente como si fuese tejida.

Pan de madera

Con la corteza de un árbol parecido a la palmera hacen su pan, así: toman un trozo de esta madera y le quitan ciertas espinas negras y largas; en seguida la machacan y hacen un pan al que llaman sagou; llevan provisión de este pan en sus viajes por mar.
Sago, Metroxylon sago. Se sigue utilizando en la cocina asiática actual, como harina para los fideos, almidón para hacer más espesa la sopa y los guisados, o para capear. Se come también con azúcar, en bolitas de masa.
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Antonio Pigafetta, op.cit. pp. 238.
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