martes, 26 de marzo de 2013

Geólogos 2

En apretada síntesis, los investigadores Anne-Marie Desaulty y Fancis Alberede explican las tendencias inflacionarias en Europa motivadas por el descubrimiento y explotación de minerales en América a partir de 1515; un ciclo largo que duró cerca de 150 años. El elemento central, según diversos historiadores citados en su ensayo, fue la enorme demanda china de plata desde mediados del siglo XVI, lo que llevó a la búsqueda de nuevas fuentes de abasto del preciado metal en América. Hemos tratado este tema con anterioridad por las consecuencias que tuvo en el equilibrio económico mundial e incluso en la inestabilidad política de China a finales de ese siglo.

El aumento de la demanda de plata incentivó el desarrollo de técnicas que permitían incrementar la producción de metales y obtener mejor calidad del producto en América. Actualmente se acepta que a esa demanda global de plata contribuyó la propia China, lo que tuvo por consecuencia una intensificación de la exploración minera en México y Perú, redujo los costos de producción y condujo a una verdadera Revolución de Precios en Europa.



La novedad en todo esto es que, con el estudio del contenido de plata en las monedas del norte europeo se determina que la proporción del metal blanco de origen peruano era menor que el proveniente de la Nueva España. Tal estudio se realizó en monedas acuñadas desde el reinado de María Tudor (1516-1558) hasta  Carlos I Estuardo (1600-1649).


Se calcula que en el período de 1526 a 1670 el volumen de moneda en circulación en Inglaterra aumentó diez veces, de 1.4 millones de libras  a 14 millones de libras en el año 1670. En ese período, las importaciones de plata ascendieron también de unas 600 mil libras (entre 1559 y 1561) a 4 millones de libras en 1670. En ese periodo se siguieron utilizando en la acuñación de monedas las fuentes europeas tradicionales de plata de Alemania (Sajonia, Bohemia y el Tirol) y España, entre otras. 


El ensayo revisó estudios previos sobre la producción y comercio de lingotes de plata (bullions), registros oficiales del comercio del metal, que debe ser considerado también como una mercancía, y estudios sobre el efecto de la introducción de plata en la economía europea en aquella época. Queda pendiente por dilucidar muchos factores, como el contrabando, los saqueos realizados por corsarios ingleses a puertos americanso y a la flota española, el ritmo con el que el metal era incorporado a la circulación monetaria, por citar algunos ejemplos. Lo importante es que el análisis isotópico de diversidad de monedas inglesas en ese lapso muestra un bajo contenido de plata producida en Sudamérica y en cambio un componente en aumento de la plata mexicana, lo que obliga a cuestionar concepciones anteriores y a preguntar hacia dónde se destinaban las exportaciones peruanas de plata.



En términos generales, la localización geográfica de la producción de plata en América determinó las rutas de comercio y estableció patrones regulares de abasto a diversos mercados mundiales. De esta forma, el metal producido en el centro de México, Zacatecas, Guanajuato, tenía su salida a través de la Ciudad de México y el puerto de Veracruz, en el Golfo de México, y de manera natural se destinaba hacia Europa. En cambio, la plata producida en Perú-Bolivia sólo tenía como medio de salida el océano Pacífico y de ahí a Acapulco, o también con mayor dificultad a través de Panamá como única ruta práctica hacia el Atlántico. Alentado por la demanda asiática del metal blanco, la producción en Sudamérica se desvió de manera natural hacia el oeste, con rumbo a Filipinas y de ahí al resto de Asia.


Los autores señalan que "la extracción y el comercio de plata, aunque estaban fuertemente fiscalizados, estaba en manos privadas; a la luz de la evidencia isotópica, la plata de México parece haber sido utilizada para adquirir mercancías de Europa, principalmente mercurio para el amalgamiento y esclavos de África, que eran la demanda principal de esas minas.  En contraste, la plata extraída del Virreinato del Perú, en particular de El Potosí, se destinó a comprar principalmente bienes chinos, incluyendo oro, que era parcialmente revendido en los mercados europeos."

La incógnita principal reside en el monto de metálico que fue transferido, en tanto que las múltiples prohibiciones a ese tipo de comercio hacen pensar que las cifras oficiales no muestran la realidad de los embarques realizados. La clave propuesta por los investigadores para el análisis del origen de la plata que circulaba en Europa en el siglo XVII abre la posibilidad de continuar estudiando la circulación de moneda de plata también en el terreno asiático, con nuevas herramientas técnicas para la historia, a fin de saber el origen y destino que tuvo esta producción americana.

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Ann-Marie Desaulty, Francis Albared. Cooper, lead, and silver isotopes solve a major economic conudrum of Tudor and early Stuart Europe. Geology, publicado en línea el 6 de noviembre de 2012. La primera pertenece la la Ecole Normale Superieur, Université de Lyon, Francia.y el segundo al Department of Earth Science, Rice University, Houston, Texas.
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