domingo, 2 de mayo de 2010

Mestizajes Novohispanos


Esta noche se presentará, en el marco del festival Barrroquísimo, de la ciudad de Puebla, el flautista Horacio Franco, acompañado de Asaf Kolerstein, al violoncello, y Santiago Álvarez al clavecín, con un concierto que se titula "mestizajes novohispanos. Influencias de la Nueva España en la música Europea". El evento será en la hermosísima capilla del Rosario, en la iglesia de Santo Domingo, en Puebla.

Lo interesante de la propuesta es que, en palabras de Horacio Franco "muchas de las danzas populares españolas del siglo XVI que después fueron exportadas a todo el continente europeo y adaptadas por cada uno de los países de este continente a finales del Renacimiento y principios del Barroco, parecen haber sido originados en la Nueva España".

En efecto, danzas cantadas como la Zarabanda y la Chacona, mencionadas por Quevedo, Lópe de Vega y Cervantes, como música relacionada con los esclavos, los sirvientes e indios americanos, que además fueron censuradas por la Inquisición por sus movimientos inapropiados y sus textos burlones, y se decía que habían sido inventadas por el diablo. La Chacona, en este caso y según diversas fuentes, parece haber tenido su origen en un lugar aún no identificado cercano a Tampico, por la cita del entremés El Platillo de Simón Aguado para las bodas de Felipe II en 1599 que dice así:

Chiqui, Chiqui morena mía
Si es de noche o es de día
Vamonos boda a Tampico
Antes de que lo entienda el mico
Que alguien mira La Chacona
Que ha de quedar hecho mona

Otras danzas muy relacionadas históricamente con éstas, e incluso confundidas con la Chacona -como la Passacaglia- y la folía de España, podrían también tener su origen en el nuevo mundo, sin que existan aún vestigios definitivos para poder afirmar esto.

De cualquier manera, la música barroca en este tipo de danzas, las cuales están conformadas por un "bajo ostinato" -fórmula de acordes que se va repitiendo y de la que se van haciendo variaciones, está íntimamente relacionada con el actual son jarocho y el son huasteco, cuyas estructuras son idénticas a muchas de las danzas barrocas. Bien podría tratarse, sin temor a especular vanamente, de una de las grandes herencias y simbiosis entre la recién descubierta América y la Europa Prebarroca.

La simbiosis entre nuestra cultura en los albores de los que sería México y la tradición europea desembocó en uno de los movimientos que más revolucionaron el pensamiento musical a principios del siglo XVII: El advenimiento del virtuosismo instrumental como una parte medular en la música "culta" de Europa y de las formas musicales que darían origen a muchas de las obras de algunos de los más grandes genios en la historia de la música.

Notas tomadas del programa de mano.
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