domingo, 5 de diciembre de 2010

Realejo

Un amable lector pregunta acerca de la construcción de barcos en el puerto de El Realejo, en Nicaragua, destinados a la ruta del Pacífico.


Cabe destacar que la información es dispersa y las deducciones sobrepasan a los datos verificables. El lugar fue utilizado desde la etapa de la conquista y luego por corto tiempo durante el asentamiento del poder español en Centroamérica, ya que fue reemplazado por el puerto de Corinto, en las inmediaciones. La importancia histórica de estos puertos reside en que formaban parte de una amplísima visión estratégica de la corona española, en el proceso de expansión hacia el sur de América, sobre todo la comunicación entre los reinos de la Nueva España y Perú, así como el anhelado camino entre el Atlántico y el Pacífico.

"Más que puerto, esos parajes (Omoa, Trujillo, Golfo, Sonsonate, Realejo, Matina, Calderas, etc.) eran sitios de desembarque y tránsito de mercancías hacia el interior del Reyno" de Guatemala, refiere Gustavo Palma Murga (1). "Eran lugares mortíferos, insalubres, y sin ninguna población estable que justificara el establecimiento de oficinas encargadas de realizar operaciones aduanales, menos aún las comerciales".

Sin embargo, el registro de su existencia es de gran valía porque muestra algunos de los intentos más atrevidos del proceso de expansión española en la región. El Realejo ofreció por un tiempo la ventaja de la madera de buena calidad, no disponible en los puertos de México o Perú. De ahí que se construyeran en aquel paraje los primeros astilleros. Martha de Jaramy Chapa, señala la funcionalidad de El Realejo (2):

Astilleros

"Hacia mediados del siglo (XVI) los (astilleros) de la Bahía de Guayaquil fueron los más importantes, siguiéndole en importancia los de Realejo, mientras que la Nueva España, a pesar del brillante principio de su industria naval entre 1530 y 50, perdió casi toda la prominencia en ese campo. El astillero de la familia Cortés en Tehuantepec decayó. De cuando en cuando se construyó un barco en Huatulco, pero en general sólo se repararon y no se estableció un astillero permanente. El astillero real estuvo en la Navidad (Michoacán), dirigido especialmente hacia el comercio con el lejano oriente, y allí se construyeron las naves de la expedición de Legazpi. A la muerte de D. Luis de Velasco I fue cerrado pero más tarde se construyeron allí varios de los galeones de Manila; no obstante fue un astillero pequeño"

Con relación a El Realejo, la misma autora señala que "por lo menos dos de los mayores navíos que hacían el viaje a Filipinas, el San Martín y el Santa Ana, buque de 700 toneladas del que Cavendish se apoderó en 1587, se construyeron en Realejo, Nicaragua. La mayor parte de las de las naves que participaron en el tráfico entre México y Perú eran de construcción y quizás hasta de propiedad centroamericana o peruana"

Seguiremos sobre el tema.
_______________
(1) Gustavo Palma Murga, Economía y sociedad en Centroamérica (1680-1750), en Historia General de Centroamérica, Vol. II, El régimen colonial (1524-1750). Edición a cargo de Julio César Pinto Soria. Ed. Siruela, Madrid, 1993.

(2) Martha de Jaramy Chapa. La expansión española hacia América y el Océano Pacífico. Tomo II La mar del sur y el impulso hacia el Oriente. Fontamara, México 1988, pp. 233.



Publicar un comentario