domingo, 20 de agosto de 2017

1600, Batalla de Manila 1

La llegada de la armada de Oliver van Noort a Filipinas en 1600 fue un acontecimiento importante porque inauguraba una nueva etapa de ataques holandeses a posesiones españolas en Asia. En cierta forma, era la extensión de la guerra europea, que afectaban tanto a los españoles como a los portugueses.  Van Noort había salido de Rotterdam in 1598 con cuatro navíos, pero al llegar a Filipinas sólo contaba con dos, el Mauritius y el Eendracht.  Las naves holandesas se posicionaron a la entrada de la bahía, cerca de la isla de Corregidor, que es la defensa natural de Manila. 

El gobernador de Filipinas era Francisco de Tello, quien comisionó al Teniente General Antonio de Morga para atacar a los intrusos. Morga relata de la siguiente manera la situación (se conserva la ortografía original):

"(... ) por el año de mil y seiscientos, a postreros del mes de Octubre, llegó un navío de la provincia de Camarines, avisando como en una baía della (sic), a la parte del Norte, veinte leguas del embocadero y Cabo del Epíritu Sancto, avian entrado y surgido dos navios capitana y almiranta bien artilladas, y con gente extrangera, que como amigos de los Españoles, pidieron y rescataron de los naturales arroz y otros bastimentos, de que venían faltos; y luego, se levaron y salieron en busca del embocadero, y entraron por él, dejando escritas algunas cartas fingidas, para el governador don Francisco Tello; diziendo eran amigos, y venían con licencia de su Magestad a Manila a sus contrataciones; por esto, y por un negro que huyó en la isla de Capul, destos navíos, echándose a la mar, y de un Inglés que en tierra prendieron los naturales, se entendió, que estas naos eran de Olanda, de donde avían salido, en conserva de otras tres de armada, con recaudos y patentes del Conde Mauricio de Nassao, que se llamava príncipe de Oranje, a hazer presas en las indias; y que aviendo entrado a la mar del Sur, por el estrecho de Magallanes, de los cinco navíos, los tres se avían desaparecido, y estos dos capitana y almiranta corrido la costa de Chile, y tomado en ella dos navíos, y desviádose de la costa de Lima, avían pasado de mar en fuera, y hecho su navegación, sin detenerse la buelta de las Filipinas, donde avían entrado con ánimo de robar lo que hallasen; e informados que se aguardava de la Nueva España, un galeón llamado santo Tomás, con la moneda de las mercaderías, de las cargazones de dos años, que de Manila se avían embiado, a la nueva España, y que dentro de pocos días començarían a venir de la China, los navíos de mercaderías en que podrían llenar las manos, y que no avía laeras ni navíos de armada en aquella sazón que los pudiese ofender, se determinaron llegar a la boca de la baía de Manila, y entreternerse por allí, proveyéndose de los bastimentos y refrescos que entrasen en la ciudad, y así lo pusieron en ejecución."





De este largo párrafo se derivan varias informaciones interesantes. Morga menciona que la armada de Van Noort contaba con cinco navíos, pero al parecer fueron solamente cuatro.  Se esperaba que llegara de Acapulco el galeón Santo Tomás, con el dinero enviado desde México con lo recaudado del comercio de los dos años anteriores. Sin embargo ese barco se hundió en 1601 cerca de Filipinas antes de llegar a su destino. Los comerciantes chinos eran esperados a principios de 1601 con mercancías para comerciar con la Nueva España. Los lectores podrán entender la ortografía de la época que nos hace imaginar la forma de narrar de un testigo presencial de esa batalla.

Sigue el recuento de Morga:

"En la (nave) capitana llamada Mauricio, yva por cabeça Oliber de Nort (Oliver van Noort) de Amstradam (sic), con cien hombres, veinte y quatro pieças de artillería de bronze de cuchara, que este navío fue uno, de los pocos años antes se hallaron con el conde de Leste, en la toma de la ciudad de Cádiz, en la almiranta, llamada Concordia, yva por capitán Lamberto Viesman de Roterdam, con quarenta hombres y diez pieças de artillería. Quando estos navíos fueron vistos en la costa de Chile, el Virrey don Luis de Velasco, que governava el Pirú, embió en su busca, y seguimiento por la costa de Pirú, y Nueva España hasta la California una armada de navíos bien artillados, y con luzida gente, que salió del Callao de Lima, a cargo de don Joan de Velasco, que no pudieron hallar al enemigo, por averse desviado de la costa, y enmarádose siguiendo su viaje a las Filipinas, y con un temporal que le sobrevino a la armada del Pirú, quando bolvía de la California, se perdió la capitana della, con toda la gente, que nunca más pareció."

 Ya hemos comentado aquí el ataque a Cadiz y en la entrada anterior las acciones tomadas por el virrey de Perú.  Los cañones de cuchara adquieren su nombre por que se cargan por medio de un instrumento llamado cuchara. Enmarádose, podría ser adentrarse en el mar abierto.
_______________
Texto publicado por Patricio Hidalgo Nuchera, del libro Antonio de Morga, Sucesos de las Islas Filipinas,  Madrid: Ediciones Polifemo, 1997. El libro original fue publicado en México en 1609
Publicar un comentario