sábado, 16 de julio de 2011

Literatura en Español en Filipinas

En este blog hemos hablado de cuán contradictorio es que en Filipinas, un país dominado durante 400 años por España, prácticamente no se hable en idioma Español. Sostengo que desde los primeros tiempos de la colonización, principalmente a cargo de los poderosos frailes dispersos en las islas filipinas, se mantuvo una política contraria a la que se había aplicado en América, es decir, se negó la difusión del español entre los diversos pueblos de las islas, pues el idioma unificador constituía un riesgo para el poder de los colonizadores, ver El idioma español en Filipinas.


Esto se aplica a la difusión del idioma dominante en España y en América, donde el lenguaje llegó a la población y se convirtió en el instrumento cotidiano, pero en Filipinas el camino fue distinto. Sólo las élites desarrollaron un contacto directo con el idioma de la metrópoli y, curiosamente, con la forma en que se habla en México, ver Síncamas y Sayotes.


Volvemos a tocar el tema, motivados por una buena noticia; el Instituto Cervantes de Manila acaba de lanzar un proyecto para la recuperación de la literatura filipina escrita en español en la primera mitad del siglo XX. Su portal de internet señala:


La literatura filipina escrita nace en español, ya que, si bien ya existía en las Islas una tradición literaria de tipo oral, la irrupción del español lo convertirá en el idioma en el que se fija por escrito esa tradición y se plasman de forma literaria interesantes procesos de transculturación: en castellano escribe su obra José Rizal, el gran clásico nacional filipino. Curiosamente, ese proceso no termina con el fin de la colonia, pues la “edad de oro” de la literatura hispanofilipina coincide con el período de la ocupación norteamericana.





En esos años, en torno a un número de periódicos, y utilizando la lengua como seña de identidad y símbolo de un programa independentista, se va articular la resistencia a la conquista norteamericana por parte de los más importantes intelectuales filipinos del momento. En las primeras décadas del siglo XX se dan a conocer escritores como T.M. Kalaw, Jesús Balmori, Claro Mayo Recto, Manuel Bernabé, Enrique Laygo o Antonio Abad, entre otros.

Pero si todavía en las dos primeras décadas del siglo XX se publicaban 27 diarios en español y en 1940 la Oficina de Publicaciones contabilizaba 40 publicaciones en castellano, las trabas a la enseñanza del español impuestas durante la ocupación norteamericana y las consecuencias de la guerra mostrarán un paisaje muy distinto a partir de 1945: después de la II Guerra Mundial, tan sólo reanudan su publicación algún diario y escasas revistas de corta vida o de alcance regional.





Con la práctica desaparición del castellano de la vida pública y de la educación, la literatura hispanofilipina sólo pudo hallar refugio en las publicaciones literarias de los departamentos de español de universidades, de donde desapareció progresivamente conforme el español perdía peso en las carreras. Las consecuencias en los estudios de Filología hispanofilipina son igualmente demoledoras: al haber desaparecido el castellano como lengua hablada en Filipinas, la literatura filhispana es la gran olvidada, tanto en las Islas como en el mundo hispanohablante. 

Con todo, esa recesión que ha sufrido la lengua española en Filipinas se ha frenado últimamente, pues desde hace unos años se abre paso una tendencia que, proveniente de EE.UU., está favoreciendo la recuperación del castellano en la sociedad. La reinstauración del español en la educación secundaria a partir de 2008 abre además una etapa llena de posibilidades que no se deberían desaprovechar.


No cabe duda. La decisión de recuperar el idioma Español entre los adolescentes filipinos, enriquecerá aún más a una población que tiene tanto talento y dinamismo, en el continente que más se desarrolla en el siglo XXI.
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Cita tomada de la página del Instituto Cervantes, Manila, 16 de julio de 2011.
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