lunes, 11 de octubre de 2010

Un filipino, héroe de México

El ingeniero de minas Ramón Fabié, de origen filipino (Manila, 1785, Guanajuato, 1810), formó parte de la lucha por la Independencia de México y su historia está siendo dada a conocer gracias al esfuerzo de investigadores que publican información con motivo del bicentenario. Transcribo aquí una nota publicada por el Senado de la República.


Hijo del abogado Pedro Crisólogo Fabié y Brígida de Jesús. Al terminar sus estudios iniciales en Filipinas fue enviado a México para estudiar en el colegio de Mineria en el Estado de Guanajuato, junto con su primo Carlos Fabié, gracias a una prerrogativa que permitía a los filipinos ser educados en tierra americana, según Real Orden del 15 de noviembre de 1802.

Ramón Fabié destacó como estudiante y el 17 de octubre de 1806 recibió el grado de Químico y Docimacia y un año más tarde, el 24 de octubre de 1807, el grado de Orictocnosia, Geognosia y Labor Minera. Posteriormente fue enviado junto con su primo para hacer prácticas profesionales por espacio de dos años. El 10 de marzo de 1810 tomó el examen profesional pero el jurado decidió que fuese enviado nuevamente a las minas, justo en el momento en que se iniciaba el movimiento de independencia en Guanajuato.

Cuando Miguel Hidalgo inició la guerra por la independencia, Fabié se enlistó en las filas revolucionarias y obtuvo el grado de coronel del regimiento de la mina Valenciana. Bajo el comando del coronel Casimiro Chovell, también ingeniero de minas, tomó parte de la fortificación de la ciudad de Guanajuato, en la fundición de cañones y en la apertura de barrenos en el pueblo de Marfil, Guanajuato.

Cuando las tropas realistas, al mando de Felix María Calleja, retomaron la ciudad de Guanajuato, Fabié fue arrestado el 25 de noviembre de 1810. Tres días más tarde, el 28 de noviembre de 1810, fue ahorcado en la alhondiga de Granaditas, junto con Chovell y otros patriotas. No se tiene conocimiento de la suerte de su primo, quien probablemente regresó a Filipinas.

Es interesante observar cómo, en aquel momento, la pertenencia a Fiipinas o a México era indistinta para muchos que estaban interesados en defender primeramente sus derechos frente al imperio español.
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Alejandro Villaseñor y Villaseñor. Biografías de los Héroes y Caudillos de la Independencia, con retratos. Tomo I (Reservados los derechos de propiedad). México, 1910. Imprenta de El Tiempo, de Victoriano Agüeros, Editor, 1a de Mesones núm. 18. Pp. 129 - 130.

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