domingo, 10 de noviembre de 2013

Esclavismo holandés

(Al pueblo filipino que sufre a causa del tifón más grande de su historia)


En 1602 fue establecida la Real Compañía de las Indias Orientales, mejor conocida como VOC (Vereenigde Oostindische Compagnie) como un monopolio estatal del comercio de las provincias holandesas unidas en el que participaban abiertamente intereses privados. De hecho, fue la primera entidad que colocó acciones en la Bolsa de Valores. La "estructura interna permitía invertir a los capitalistas, con oportunidad de opinar en asuntos de la política de la empresa, pero dejaba la decisión final al Estado. Por ello la VOC comenzó con más ímpetu en el terreno militar que en el comercial. Era menos una empresa comercial que un sindicato de piratas, dispuesto a arrebatar el poder a los portugueses en Asia. Estaba dominado por los intereses de gobierno, pero obtenía sus fondos de los inversionistas, más que de los impuestos" (Curtin, 1984).

Una vez en aguas asiáticas, la VOC descubrió que carecía del poder para hacer un ataque frontal contra los otros poderes europeos. Los portugueses en la región eran pocos, pero tenían una larga experiencia en el trato con la variedad de intereses regionales y era muy difícil desalojar a los ocupantes anteriores. En 1605 ocuparon las islas de Ternate y Tidore, pero fuerzas hispano portuguesas enviadas desde Manila recuperaron la posesión. La encarnizada lucha entre los europeos en la región adquirió tintes grotescos cuando puñados de soldados se acuartelaban por años en remotas fortalezas en las islas del sur, reflejando las pugnas europeas político-religiosas, descritas con lirismo por cronistas de la época, como Bartolomé de Argensola. 

La VOC abandonó la idea de apoderarse por la pura fuerza de la red comercial de los portugueses y comenzó a desarrollar un sistema paralelo de comercio. El puerto de operaciones fue Batavia, hoy Jakarta la capital de Indonesia, en el noroeste de la isla de Java. La posición era tan importante como los puertos portugueses de Goa, Malaca y Macao, con acceso al mar del sur de China y al Oceáno Indico. La empresa estableció contacto directo con las monarquías en China y Japón, donde se confrontó además con españoles y portugueses en reflejo de las fricciones religiosas entre calvinistas y papistas.  A lo largo del siglo XVII fue ocupando con implacable eficiencia el enorme espacio, arrebatando el monopolio a los portugueses en Formosa (la actual isla de Taiwán, entre los años 1624 a 1662), Ceilán (1649 a 1796) y Ciudad del Cabo en Sudáfrica (1652). Mención aparte requiere el asedio permanente que los holandeses mantuvieron sobre Manila -motivo de una próxima entrada de este blog.


En cuanto al tema del tráfico de seres humanos, los holandeses arremetieron con igual ahínco y ferocidad.  Como el comercio más antiguo del mundo, el tráfico de mano de obra cautiva involucra, a un mismo tiempo, la migración forzada de los pueblos, la dispersión cultural, y el intercambio económico, pero el toque de modernidad iniciado en aquel momento fue el contexto de comercio integrado en un sistema global. Un estudio detallado sobre la esclavitud en Asia en manos de los holandeses fue escrito por Markus Vink en 2003, quien llama la atención sobre el hecho de que este aspecto ha sido largamente ignorado en la historiografía occidental. Si acaso, una excepción a lo que él llama "la historia del silencio" ha sido la documentación de la esclavitud holandés en la costa Este de Africa (concentrada en el período posterior a 1770) y en la colonia que tuvieron en El Cabo (1652 - 17796/1805).


La administración colonial holandesa en Asia ejerció un sistema de estricto control en el cual aspectos de sumisión laboral semiesclava no era considerada como tal, sino simplemente servidumbre. Indios, chinos, javaneses "coolies" eran empleados, no esclavos, según la moderna definición de la VOC. Al llegar al Océano Índico a finales del siglo XVI, los holandeses se hicieron cargo e interactuaron con los sistemas de esclavitud y dependencia preexistente. Al igual que su predecesor portugués,  el comercio de esclavos del Océano Índico se concentró en las poblaciones urbanas que actuaban como foco de mano de obra cautiva. De acuerdo con el análisis de Vink, los holandeses desarrollaron tres circuitos o subregiones entrelazados y superpuestos: 


  • "Sudáfrica Mayor": Cabo de Buena Esperanza , Madagascar, islas Mauricio y Reunión y las factorías que la abastecían.

  • Asia del Sur: Surat, Malabar, Ceilán, Coromandel y la costa de Bengala y Arakán.

  • Sudeste de Asia: el circuito Malasia-Indonesia, con Malaca desde 1641, la costa oeste de Sumatra, Amboina, Banda y las Molucas.




La expansión hoalndesa y las rutas de productos
Imagen tomada de Maritime Asia

La habilidad holandesa reunió las condiciones de navegación suficientes para articular un sistema propio de comercio en la región, paralelo al portugués: la fundación de plantaciones con cultivos para la exportación y por supuesto el tráfico de seres humanos y armas en la región asiática.

Las cifras, como siempre, son poco claras, sin embargo Vink realiza un estimado del número de esclavos bajo control holandés, tanto para las labores de la VOC como el total comerciado a finales del siglo XVII. Indica que "había alrededor de 4,000 esclavos para la empresa, de un total de 60,000 esclavos. Cada año, con el fin de reponer estas cantidades, se importaban entre 200 y 400 esclavos para la empresa y 3,200 a 5,6000 esclavos en total. Suponiendo una tasa de mortalidad en la ruta media del 20 %, la cifra se eleva a 240 ó 480 esclavos para la empresa y 4,476 ó 7,716 esclavos en total bajo dominio holandés".

Estos esclavos formaban parte del sistema de producción y comercio holandés en la región y no necesariamente eran exportados fuera de Asia y mucho menos hacia territorios bajo control hispano o lusitano. Sin embargo, paradojas de la historia, muchos terminaron en Europa y en el Caribe. Sus herederos, chinos, indios, malayos, forman parte hoy de la comunidad cultural de América Latina.

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Philip D. Curtin, Cross-Cultural Trade in World History,  Cambridge University Press, 1984, pp 152-153.

Bartolomé Leonardo de Argensola ofrece una visión heroica de la presencia española en las islas de la especiería, Conquista de las Molucas, Madrid, 1609.

Markus Vink, "The World´s Oldest Trade": Dutch Slavery and Slave Trade in the Indian Ocean int he Seventeenth Century,  Journal of World History, Vol. 14, No.2, 2003, University of Hawai'i Press.


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