sábado, 7 de abril de 2012

Relaciones transpacíficas


El día del temblor, martes 20 de marzo, se realizó en El Colegio de México un coloquio organizado por el Archivo General de la Nación, el Colmex y el Colegio de San Luis, acerca de nuevas aproximaciones históricas sobre la relación entre Filipinas y Nueva España en los tiempos del Galeón de Manila.



La primera parte del coloquio estuvo presidida por Aurora Gomez, Directora del Archivo General de la Nación, junto con  Isabel Monroy, del Colegio de San Luis Potosí. Se informó acerca del acuerdo que existe entre el Colmex,  el Colegio de San Luis Potosí, el Archivo General de la Nación y el Archivo General de Filipinas para fomentar el trabajo histórico en los ricos acervos que se conservan tanto en México con el el país asiático.  En esta iniciativa ha tenido un papel relevante la embajada de México en Manila.

Esta fue la razón de la presencia de Victor M. Manalo, director del Archivo General de Filipinas, así como de dos investigadores filipinos que realizan una estancia en México para identificar materiales de interés en los fondos existentes, Kristyl N. Obispado y Kristoffer R. Espejo, profesores de historia de la Universidad de Filipinas en Diliman.

Fue muy interesante recordar que en los años sesenta, durante el gobierno del presidente López Mateos, se realizó una entrega de material microfilmado del AGN al Archivo General de Filipinas. La tecnología de aquella época ha sido rebasada y las posibilidades de colaboración ahora se han potenciado. Una dificultad, como apuntan los investigadores filipinos, es el desconocimiento del idioma español y especialmente de la paleografía de los siglos XVI y XVII.

Por su parte, Bernardo García Martínez del Colmex plantea varia interrogantes metodológicas sobre las diferencias y similitudes  de los conceptos de señorías, pueblos y municipios, tanto en Mesoamérica (Altepetl en México) como en Filipinas (Barangay), y su tratamiento a los ojos de la administración española civil y religiosa en ambas latitudes. Aparentemente se habla de los mismos conceptos, que atienden a los núcleos de población indígena, su distribución y el reconocimiento de sus estamentos de poder y administración, pero en la práctica resultaron distintos, como distintos pueden ser los orígenes.

Hace veinte años, Raymond Buve señalaba mejoras en los archivos mexicanos luego de siglos de abandono. Las condiciones de trabajo eran penosas y los catálogos pobremente realizados hacían muy dificil el trabajo del historiador. De hecho, la idea de colocar los materiales en series anuales por legajos, o siguiendo criterios personales hacía que se ¨perdieran¨ valiosos documentos. Cantidad de material fue destruido o dispersado en el siglo XIX y en el período de la Revolución Mexicana. Ha sido la obra de muchos hombres y mujeres lo que ha permitido la recuperación, catalogación y preservación de documentos. Este panorama corresponde también a los materiales de la historia del Galeón, que afortunadamente se encuentran por lo general en copias tanto en los archivos de España, como Filipinas, Perú y México.

De ahí la importancia de avanzar ahora hacia nuevas perspectivas de análisis que permitan trascender la simple enumeración de acontecimientos en la relación transpacífica y mostrar la rica complejidad de la interacción humana en los siglos del Galeón de Manila.

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Raymond Buve (1990). Historians and their Instruments in Mexico. Itinerario, 14 , pp 107-112, Leiden University, 1990.

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