domingo, 22 de abril de 2012

Generación de filipinistas


Retomo un comentario de la doctora María Cristina Barrón, formulado en una reciente mesa redonda realizada en El Colegio de México. En ese momento planteó un esquema interesante de la evolución que ha tenido en el México contemporáneo el conocimiento de los temas de la relación transpacífica alrededor del estudio del dominio español sobre los territorios americanos y Filipinas, es decir, desde el establecimiento de la ruta del galeón, de 1565 a 1815.


La doctora Barrón señala la presencia en México de tres generaciones de historiadores sobre estos temas. Filipinistas les llamaría yo, aunque algunos de los historiadores que menciona se ocuparon de asuntos varios pero tocan el tema transpacífico con resultados muy positivos. 

Primera generación.

Rafael Bernal.  En este blog me he referido a él porque reúne las características de ser un buen escritor (autor de la famosa novela policiaca El Complot Mongol), diplomático y cuidadoso investigador. El libro de mayor difusión fue México en Filipinas, Historia de una transculturación, publicado por la UNAM en 1965.

Luis Muro, quien dedicó su vida al Archivo General de la Nación, publicó entre otras muchas obras, un libro sobre la expedición Legazpí-Urdaneta a las Filipinas (1557-1564) que tuvo gran difusión gracias a la colección Sep-Setentas. 

Relaciones transpacíficas Lothar Knauth. Este autor es a mi parecer de notable importancia, porque debido a su formación académica internacional utilizó las normas de investigación que enseñó a sus alumnos desde los años sesenta del siglo pasado. Proveniente del campo del estudio de la literatura (Universidad de Kansas City), llegó a México en 1959, donde tomó contacto con personalidades com Miguel León-PortillaAlberto Ruz Lhuillier, Juan Ortega y Medina y Edmundo O´Gorman y sobre todo con el mundo americano. Enriqueció su visión en Harvard, donde adquirió un profundo conocimiento de Japón y China. Buena parte de ese viaje en el mundo del conocimiento fue plasmado en el libro Confrontación Transpacífica. El Japón y el Nuevo Mundo Hispánico, 1542-1639, publicado por la UNAM en 1972.

En esta primera generación se inscribirían también investigaciones sobre líneas muy específicas. Expediciones científicas, Luis Abraham Barandica y José Antonio Cervera. Sobre el tema de Guam, la antigua isla de Ladrones, enmedio de la ruta de la Nao de China en el Pacífico, Cutberto Hernández, Armando Azúa García. Acerca de las islas Molucas y el comercio de las especierías, Andrés del Castillo, Armando Arzúa García.

Segunda generación.


Carmen Yuste López es una autora muy relevante por la profundidad y extensión de su obra, así como por la formación de nuevos investigadores. Desde un inicio de su carrera aportó interpretaciones sobre aquella mundialización operada en el siglo XVII, especialmente en el terreno económico, comercial y del consumo. Su obra más reciente es Emporios Transpacíficos, Comerciantes mexicanos en Manila, 1710-1815, publicado por la UNAM en 2007.

Benito Legarda, After the Galleons: Foreign Trade, Economic Change and Entrepreneurship in the Nineteen Century Philippines (2001).

Vera Valdés Lakowsky es una autora que se ha especializado en el estudio de la circulación de la plata en el sistema comercial del galeón, con aportaciones muy puntuales sobre navegación, intercambios y el papel de las diversas economías que conformaron el sistema mundial complejo. 

Otro autores citados por la doctora Barrón son: Guadalupe Pinzón Ríos. El océano del galeón, Luis González Villanueva, Filipinas bajo el Imperio Español. María Fernanda García de los Arcos, quien se ha ocupado de la migración forzada a las Filipinas. Ostwaldo Sales Colín, El Movimiento Portuario de Acapulco. Luis Abraham Barandica Martínez, la propia María Cristina Barrón, quien realizó estudios especializados en Manila, el arquitecto Jorge Lóyzaga, estudioso de la influencia novohispana en Filipinas y Guam.

Tercera generación.


Nueva sangre está en activo en los cubículos universitarios, sobre todo explorando terrenos apenas trabajados, como la influencia de Filipinas en México. Se menciona a la doctora Paulina Machuca. Los estudios sobre documentación filipina en la Universidad Iberoamericana por parte de la Dra. Cristina Torales. Tesis doctorales recientes en historia en el Colmex, en particular Deborah Oropeza, sobre la presencia de migrantes asiáticos en América.


Corte de caja.

Como frecuentemente sucede, en toda lista faltan nombres, y quizás debería añadirse a personalidades que antecedieron a los estudios sobre los temas transpacíficos, como Mariano Cuevas y su biografía sobre Urdaneta, aunque llena de prejuicios morales y con errores de transcripción; Francisco Santiago Cruz, sobre la Nao de China; Tomás Oteiza Irirarte, sobre Acapulco.

En suma, creo que una tarea fundamental de las entidades educativas es hacer un inventario público de las líneas de investigación  que se llevan a cabo en ámbitos diversos, desde la historia económica, las instituciones jurídicas, la migración, los intercambios culturales y artísticos, las mentalidades, pero también lo que se hacen en diversos estados de la República. Será el CONACyT o la SEP o un encuentro de todos los estudiosos de estos temas, pero es evidente la urgencia de contar con un panorama de lo que existe en nuestro país, la formación de nuevas generaciones y la detección y preservación de archivos. 

Una información, insisto, que sea disponible al público.

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