domingo, 20 de marzo de 2011

Lenguajes artísticos

El viernes 11 de marzo se llevó a cabo la última sesión de presentaciones académicas en el marco de la exposición Pintura de los Reinos. En ella participaron Iván Escamilla, del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM, con la ponencia Siglo de los americanos: Ilustración e Historia entre España y Nueva España; Gustavo Curiel, del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, con el tema Lenguajes artísticos transcontinentales en objetos suntuarios de uso cotidiano: el caso de la Nueva España. Concluyó la jornada Jaime Cuadriello, también del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, con la conferencia La pintura virreinal: descripción memoria y reflexión.

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Me concentraré en la segunda presentación porque destaca aspectos relacionados con el interés de este blog, concretamente la influencia asiática en la sociedad novohispana. El maestro Curiel señala que con la colonización posterior a la Conquista se generó una nueva demanda de bienes que acompañaban a la cultura material y espiritual europea entrando en el mundo americano: crucifijos, imágenes religiosas, libros, candelabros, tapices, muebles -todos productos difíciles de obtener y sumamente codiciados. Esta presencia de objetos suntuarios (en el sentido de que no son de primera necesidad como los alimentos o el vestido) contienen una codificación cultural específica del cristianismo europeo, la Europa portátil señala Curiel, que tuvo un singular impacto en la expansión española en América, modificando los usos y los gustos de los habitantes del continente.

Puerta adentro de las casas de los conquistadores se conservaban bienes suntuarios que iban modificando los gustos americanos. La exposición Pintura de los Reinos muestra precisamente algunas de tales influencias y de los nuevos derroteros que tomaron las corrientes artísticas americanas. La Nueva España se convirtió en un área multicultural y multiracial que recibía tanto productos europeos como de bienes provenientes de toda Asia, a partir del descubrimiento de la ruta del galeón de Manila a finales del siglo XVII. De esta forma, tanto como se habla de una Europa portátil en los primeros años del Virreinato, es posible hablar de un Asia portátil, que incorpora nuevas mercancías orientales a la cultura novohispana.

El cúmulo de mercancías que transitaban por la Nueva España provenían prácticamente de los cuatro rincones del mundo. El impacto más interesante fue una multiculturalidad muy variada. En el caso de los productos llegados con el galeón de Manila, que se vendían en las ferias de Acapulco, Iguala o el Parián en la ciudad de México, provenian en realidad de lugares diversos; podían haber sido elaboradas al sur de Japón, o en la India, o en las Molucas, pero todas eran referidas en el espacio americano como el amplio concepto de la gran China. Manila era entoces un inmenso almacén de productos asiáticos que servía al comercio de España. Se creó un mecanismo de demanda especializada de productos asiáticos al gusto del comprador americano o europeo y se fueron replicando en la Nueva España obras con influencia asiática, como el maque mexicano.

En palabras de Curiel, el complejo andamiaje artístico asiático se puede comparar con una mesa de billar donde juegan muchos jugadores. Las influencias mutuas son muy variadas y las copias artísticas se ensayan con múltiples variaciones. En el caso de los europeos, la chinoiserie ofreció nuevas codificaciones y lexicos artísticos. En cambio desde la Nueva España influyó a muchos niveles la otredad asiática, incluyendo el arte popular, como los frescos de la iglesia de San Jerónimo Tlacochahuaya, en Oaxaca, que retratan jarrones de porcelana oriental. Esta es una apropiación popular del arte que algunos conservaban en sus casas, algo similar a lo que ocurre con las lacas, los textiles y el barro. Se pregunta el investigador ¿Cómo no distinguir en un baúl de maque la influencia asiática?

El experto ofreció algunos datos de gran importancia para determinar la temprana influencia de productos de arte asiático en tierras americanas. Da noticia por ejemplo de lo que podría ser el primer documento de importación de piezas asiáticas: el 2 de noviembre de 1598 se registran siete biombos de la China, retratos varios y mantillas, que integran el menaje de casa del alcalde de corte Pedro de Reyes, procedente de Manila.11 días más tarde se hace el remate de los mismos productos a nombre de Gonzalo Sánchez, quien se los llevó por 30 pesos de oro común cada uno, así como 26 retratos en sus bastidores.

El investigador habló también, y espero que lo divulgue pronto en algún ensayo, de la presencia de músicos asiáticos (¿procedentes de la India de Portugal, Mozambique y Java?). Se hace relación de instrumentos musicales como vihuelas, sacabuches, y una caja con llave en donde se guardaban los instrumentos.

De la manera en que el investigador concluyó su charla: se trata de un complejo lenguaje artístico que espera ser reconocido por la historiografía contemporánea.

http://www.pinturadelosreinos.com/