domingo, 21 de mayo de 2017

Estado rebelde

El despliegue holandés en la región asiática en los últimos años del siglo XVI puede también ser narrado como una historia de espionaje, ambición comercial, y rebeldía contra el poder español. Las expediciones navales enviadas desde Holanda hasta las inmediaciones de las islas de las especias se fundaban en información obtenida por diversos medios (los wikileaks de aquella época), desde denunciantes al estilo de Jan Huyghen van Linschoten (1563-1611), hasta espías como Cornelis de Houtman (1565-1599). Detalles sobre las rutas, climas y distancias, o sobre las modalidades de comercio y los idiomas, fueron ansiosamente arrebatadas por los holandeses a los comerciantes y marineros portugueses que dominaban durante todo el siglo el mercado de las especias en Europa. Esta información era cuidadosamente recopilada por cartógrafos como Petrus Plancius (1552-1622)

En esta lista destaca el caso de Linschoten porque sirvió a la corona española desde 1576, trabajando en Sevilla. De ahí pasó en 1580 a Lisboa, trabajando siempre en el ámbito comercial y pronto tuvo oportunidad de unirse al séquito del nuevo obispo portugués en Goa, el dominico Vicente de Fonseca, al que sirvió de secretario. El joven Linschoten mantuvo un diario de viaje de su largo recorrido por Madeira, Guinea, el Cabo de Buena Esperanza, Madagascar, Mozambique, y diversos puertos de la India. En su privilegiada posición tuvo acceso a información de primera mano sobre la navegación, mapas, volúmenes de comercio, el valor de los productos. Regresó a Europa en 1587 y diez años después publicó su diario, conocido como Itinerario, con valiosos detalles sobre la navegación en los amplios espacios portugueses en las costas de África, India y el Sudeste de Asia (1). El libro fue inmediatamente traducido al inglés y al francés, con amplia resonancia entre los competidores europeos de Portugal y España.

Quizás la parte más explosiva de la información proporcionada por Linchoten fue la ruta de comercio de Malaca, en Malasia, como puerta de entrada hacia el comercio de las especias. Sin embargo, el autor sugería otra ruta, más al sur, en el mar de la Sonda, para evitar el control portugués. Ese sería a fin de cuentas el camino que seguirían los holandeses y que llevó más tarde al control de la isla de Java.

Primera descripción de un Dodo, expedición holandesa de 1598

Cornelis van Houtman cumplió un papel similar al de Linschoten, pero operando como espía en Portugal para obtener más información sobre las rutas de navegación. Para el efecto, dedicó un tiempo, de 1592 a 1593, como comerciante en Portugal, dedicado a espiar sobre la ruta hacia la India y los mares del sur. 

A partir de la Unión de las coronas de Portugal y España en 1581 se alteró la relación de Lisboa con sus  socios comerciales habituales, ingleses, holandeses y alemanes en los mares del Norte y del Báltico. Para la corona española, la posibilidad de contrarrestar la influencia protestante y contener a los rebeldes holandeses se cifraba también en controlar su comercio y navegación, al imponer embargos en los puertos portugueses. Sin embargo, la aplicación de esas medidas restrictivas afectaban también a la economía de Portugal y de la propia España. Además, terminaba afectando a terceros, como los alemanes y los comerciantes bálticos. De ahí que la política fluctuó constantemente y el comercio  continuó de manera irregular.  Tal vez el control fue más efectivo como barrera a la entrada de migrantes y de ideas protestantes en la península ibérica y en los territorios americanos. Sin embargo, también generó las condiciones para que los holandeses se lanzaran a la competencia por los mercados fuera de Europa, especialmente en Asia.

El tema del embargo sigue siendo motivo de controversia entre las diferentes historiografías "nacionales". Tradicionalmente, los portugueses consideran que la unificación de las coronas trajo innecesariamente enemigos para Portugal. Varios economistas observan con la óptica contemporánea la efectividad de las medidas de control de comercio, pero sin tomar en cuenta que en aquella época existían reglas estrictas de tránsito marítimo y medidas contra la piratería. España consideraba a los holandeses e ingleses como rebeldes y/o corsarios, y así fueron tratados y juzgados en varias ocasiones. Un ensayo cuidadoso sobre este tema puede leerse aquí.

Las expediciones holandesas a las Indias

El ya mencionado Cornelis van Houtman fue el primer comandante que intentó romper el control portugués sobre las islas de las especias. Representando a un grupo de comerciantes de Amsterdam organizados en la Compagnie van Verre (o compañía de larga distancia) y al mando de tres barcos, salió el 2 de abril de 1595, con una tripulación de 248 personas. Llegó a Indonesia en junio de 1596, pero a su regreso enfrentó serios temporales en altamar y enfermedades, por lo que perdió una embarcación y llegó a Amsterdam con 87 sobrevivientes. La expedición no fue exitosa en el aspecto comercial, pero fue el inicio de un proyecto más amplio que reunió a las provincias rebeldes y dió pie a la creación en 1602 de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales (Verenigde Oostindische Compagnie), conocida por su acrónimo VOC.

La segunda expedición holandesa en busca del control de las especias se llevó a cabo en 1598, bajo el mando de Jacob Cornelius van Neck (1564-1638). Ocho navíos zarparon en mayo de ese año del puerto de Texel, con dos subcomandantes: Wybrand van Warwyck y el experimentado navegador Jacob van Heemskerk, de quien hablaremos más adelante. Esta segunda expedición contaba con buena información del cartógrafo Petrus Plancius.

 En 1601 se publicó en Amsterdam un libro con detalles de esa expedición (2)

El resultado económico de la expedición fue portentoso, con ganancias del 300 a 400 por ciento. Ello alentó una competencia febril entre los propios holandeses, lo que obviamente redujo las ventajas del comercio.  Pronto se organizaron nuevas expediciones (3),  hasta que se fundó la Compañía Holandesa de las Indias, a fin de regular la expansión comercial en Asia.

En la próxima entrada de este blog abordaré la reacción que tuvieron portugueses y españoles ante estas expediciones comerciales.

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(1) Voyage ofte schipvaert van Jan Huyghen van Linschoten naer Oost ofte Portugaels Indien, Amsterdam, 1597

(2) Journal ou comptoir, contenant le vray discours et narration historique du voiage faict par les huict navires d'Amsterdam, au mois de mars l'an 1598 soubs la conduitte de l'Admiral Iaques Corneille Necq.... aussi est icy adjouté un vocabulaire des mots françois, javan & malaites. Amsterdam: Corneille Nicolas... pour Bonaventure Dacivelle Libraire, 1601

(3) Jonathan I. Israel calcula 14 expediciones holandesas hacia las Indias hasta el año 1601, The Dutch Republic: Its Rise, Greatness, and Fall. New edition. Oxford: Clarendon Press, 1998. pp. 321.
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